"Superar el duelo es también volver a ser nosotros mismos, llenar ese vacío en nuestro interior."
Hace 9 dias perdí a mi gata Uma, el primer día llore, porque fue tan repentino y de la nada, tenia tres años y sentía que el mundo se me vino abajo, no pude comer nada por todo un día, llore a mas no poder y sigo llorando, y estando en redes supe de la existencia de este libro y presentí que me podría ayudar y asi lo fue.
Sigo en la etapa del duelo, hace tres días que no estoy llorando, Pero sigo en esa etapa, por una semana las cosas de mi Uma quedaron como ellas las dejo y hace dos días, las sacamos.
Aun me paro frente a mi cama y espero verla acostada, aún miro por la ventana y espero verla ahi, miraba su tarro de comida y esperaba a que viniera a comer.
Es la primera perdida que tengo de un animal que me mata por dentro, porque era todo, yo era una persona que no quería a los gatos dentro de la casa y ella vino a cambiar todo. La amé y se hizo amar por todos los de la casa. Dormía conmigo o con mi hermana en nuestra pieza, buscaba mimos y siempre estaba ahí.
Fue un vínculo profundo, que deja un vacío inexplicable, hoy en día entiendo a esas personas que después de perder a un animal no quieren volver a tener otro en la casa enseguida, se entiende cuando se vive en carne propia.
El mes que viene me mudo sola a otro lugar y ya hace bastante estaba pensando en cuánto la voy a extrañar y dicen, que cuando se van así de golpe es porque ya cumplieron su rol en la tierra en acompañarnos y apoyarnos, como que ya cumplen su misión, no se si será tan asi, la pérdida de mi gata me está haciendo repensar y sentir las cosas de manera diferente todos los días, estoy conociendo una versión de mi nueva y mas madura pero que siempre la va a seguir teniendo presente. No sé si se tenía que ir antes de que yo me mudé por algo en especial, Pero me desgarro profundamente por dentro.
Y es un dolor tan incomprendido por muchos, que me hizo tan bien leer este libro ahora.
Aun sigo de duelo y voy a seguirlo por mucho tiempo más, pero ahora tengo más herramientas para afrontarlo, y hoy en día la recuerdo a mi Michi como era siempre, la reina de la casa.
Y lo que me duele también, es ese vínculo que ya no está más con ella y como somos nosotros con ellos, todo eso se pierde después de que se van y aunque después vengan más animales, no volverá a ser lo mismo nunca, por ahí sea mejor y todo nuevo, pero ningún animal reemplaza a nadie, todos son únicos e irremplazables.
Gracias Laura Vidal, por compartir tu historia y tus consejos, leeré más de ti y de Elisabeth Ross, que te confieso me hiciste dar muchas ganas de empezar a leerla también.
Mi amada y hermosa Uma, te amo y te extraño todos los días, voy a vivir mi duelo llorando como lo vengo haciendo pero recordándote con una sonrisa siempre.
Te juro que aún te siento en casa, en mi cama, aún siento tu hermosa nariz húmeda en mi dedo, aún recuerdo el color de tus ojos verdes como el pasto del campo y tus largos bigotes, tú maullido sigue vivo en mi memoria y ahí se quedará por siempre, Gracias por haberme acompañado estos años, y por haberme ayudado a madurar en muchos sentidos.
Gracias por aguantar en casa a los animales que llevaba en tránsito, porque se que a algunos no los aguantaba y sin embargo siempre te quedaste, gracias por dormir conmigo y por darme esas horas dónde sabía que estaba durmiendo con vos en mis pies, porque ahí estaba calentito y porque vos te sentías segura conmigo y yo con vos, gracias por estar y acompañarme mas que cualquier otra persona.
Mi perra Hally te extraña un montón y todos acá también, tengo mil fotos y videos tuyos para recordarte para toda la vida, pero nada se iguala a como te recuerdo en mi corazón.
Te amo mi Uma bella!