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La batalla cultural: Reflexiones críticas para una nueva Derecha

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La sociedad y la cultura cambian a altas velocidades en el mundo contemporáneo. La voluntad de direccionar esos cambios está en la base de las batallas culturales que hoy se viven en todas partes. Pero ¿qué es, en concreto, una batalla cultural?

En su primer libro con HarperCollins, el afamado escritor, politólogo, intelectual y conferencista Agustín Laje define este término y muestra en qué medida la cultura se ha vuelto el principal botín del poder, cómo se han desarrollado las batallas culturales desde los tiempos modernos hasta nuestros tiempos posmodernos y cómo enfrentarlas. Mientras tanto, analiza cómo se entendió este fenómeno la Nueva Izquierda, frente a una derecha que despreció el poder de la cultura. Con esto, Laje pretende brindar las herramientas necesarias para que una Nueva Derecha pueda ver la luz.

Utilizando experiencias de múltiples países y contextos, este libro oportuno es un manifiesto para todos que informará, animará y empoderará a las personas para seguir participando en la guerra cultural que sigue perjudicando a nuestras familias y a la sociedad en general.

The Cultural Battle

Society and culture are changing at high speed in the contemporary world. The will to direct these changes is at the basis of the cultural battles that are being fought everywhere today. But what, specifically, is a cultural battle?

In his first book with HarperCollins, famed writer, political scientist, intellectual, and lecturer Agustín Laje defines this term and shows to what extent culture has become the main spoils of power, how cultural battles have developed from the modern era to our postmodern times, and how to confront them. Meanwhile, he analyzes how the New Left understood this phenomenon, in the face of a right wing that despised the power of culture. With this, Laje aims to provide the necessary tools for a New Right to see the light.

Using examples from multiple countries and contexts, this timely book is a manifesto for everyone that will inform, encourage, and empower people to continue participating in the culture war that has continued to harm our families and society at large.

512 pages, Paperback

Published March 1, 2022

470 people are currently reading
876 people want to read

About the author

Agustín Laje

18 books177 followers
Agustín Laje was born in the city of Córdoba (Argentina) on January 16, 1989. From a very young age, he became interested in political ideas, becoming a columnist for important national media at the age of 18. He is the author of the books Los mitos setentistas (2011), Cuando el relato es una Farsa (2013), and his latest work El libro negro de la Nueva Izquierda (2016), co-authored with Nicolás Márquez. He earned his Bachelor's degree in Political Science from the Catholic University of Córdoba. Additionally, he studied counterterrorism and combating organized crime at the Center of Hemispheric Defense Studies, National Defense University in Washington DC. In 2020, he received a master's degree in philosophy from the University of Navarra. He has received numerous awards both in Argentina and abroad. He currently directs the think tank "Fundación LIBRE". His columns have been published in local, national, and international media. He is currently a columnist for La Gaceta de la Iberósfera, El American, PanamPost, AltMedia and El Liberal of Spain. His essays on political philosophy have been awarded five consecutive years in Mexico by Caminos de la Libertad. He has lectured in different countries, such as Uruguay, Argentina, Chile, Peru, Paraguay, Ecuador, Bolivia, Mexico, El Salvador, Colombia, Costa Rica, Dominican Republic, Guatemala, Puerto Rico, United States, and Spain.

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Displaying 1 - 30 of 46 reviews
Profile Image for Pablo.
Author 9 books82 followers
January 25, 2022
Agustín Laje realiza una presentación magistral de lo que sería una teoría de la batalla cultural. La obra es imprescindible para entender cómo se interelacionan las dimensiones económica/política/cultural en la actualidad, después de hacer un repaso esclarecedor de la transición de la modernidad a la posmodernidad y el contexto tecnomediático y psicopolítica digital actual.
Laje muestra así cómo en este proceso la izquierda se adueñó de la cultura tanto por la vía gramsciana como por la vía de la Escuela de Frankfurt. Por eso es necesario hacer un frente común en una nueva derecha resuelta en la incorrección política que podría traducirse como una oposición radical a la casta política nacional e internacional, al estatismo y al globalismo, al stablishment multimediático y la hegemonía progresista que domina la academia, a los ingenieros sociales y culturales de las BigTech y del poder financiero global inclinados sin disimulo alguno hacia la izquierda cultural
Profile Image for Roberto Yoed.
830 reviews
March 6, 2022
Muy leído he instruido pero carece de un conocimiento verdadero de la izquierda: se nota a leguas que ni a Marx ni a Freire los entiende en toda su complejidad.
49 reviews
October 16, 2022
Hace tiempo que no leía un texto tan retador. Hay que leerlo con calma para poder digerir toda la información brindada. De lo mejor que he leído en mucho tiempo, sobre todo por la importancia del tema en estos tiempos
Profile Image for Shannelys Cosme.
41 reviews
May 27, 2022
Vi algunos puntos increíblemente relevantes en los inicios. Es un buen libro para tener una idea de lo que la nueva derecha compone como posición política en la actualidad y una opinion sustentada en parte pero subjetiva en otras de la izquierda. Es difícil para los que nacimos en estas ultimas generaciones, entender el aferro de los valores tradicionales pero entiendo que muchos tienen una razón de ser basada en el bien común separado de los placeres o deseos de cada individuo por que hasta cierto punto, necesitamos balance, estructura y reglas que nos mantengan. En gran parte la nueva derecha toma en consideración el aspecto cultural, la evolución de las relaciones humanas en cambio la izquierda se basa solo en eso, cultura humanista. Es un buen libro, le puse 3 estrellas por el conflicto que fue para mi leerlo pero se merece las 5 en muchos otros aspectos.
Profile Image for Chosei Tako Quiroz.
109 reviews
November 18, 2022
[Se lo recomiendo…] Asombroso. Como bien me dijo mi cliente, un profesor de la Universidad de Lima, sobre el autor del libro: «Agustín es un cirujano». Contiene abundantes citas, de gran peso académico, las cuales las articula muy bien y se deja entender. Por momentos puede abrumar con tanta información, por lo que no es un texto para distraídos. Y es que es uno de los textos académicos más ricos y prácticos que leí.
Se aprende un montón. Agustín Laje realmente se ha lucido con este trabajo, articulando muy bien los conceptos, se deja entender y propone a las derechas políticas los nuevos retos a afrontar. Y te deja un hormigueo en el vientre para dar esa batalla cultural y defender los principios y valores que tanto creemos.
Profile Image for Juana Sánchez-Ortega.
Author 3 books35 followers
February 23, 2023
Lo positivo que puedo decir es que es claro el sesgo desde el que hace sus planteamientos. Prefiero los libros que exponen sus argumentos sin invocar a la necesidad de imponer un bando enemigo.
Profile Image for Garrick Andres.
80 reviews3 followers
November 18, 2024
Hay demasidadas cosas que se pueden decir sobre este libro, pero en úlitma instancia lo que logra es consagrar a Laje como un academico real y no solo un mero activista. El libro entiendo que se separa en 4 partes; primero define y analiza lo que es la cultura y su repercusión en la forma en que se constituye cada persona, luego describe historicamente como se ha desarrollado el concepto de cultura y como ha aplicado y cambiado en distintas etapas de la historia (Una parte en donde se nota la influencia de Hoppe), despues hace una critica sociológica a la posmodernidad y al hombre posmoderno utilizando los propios conceptos de los autores posmodernos, y finalmente materializa su posición describiendo como y por qué la izquierda se ha incertado en la posmodernidad y por qué la derecha debe hacerlo también.

Durante toda la lectura son innumerables las referencias que utiliza y los autores que conoce para sustentar sus argumentos; en ningun momento busca menospreciar las posturas de los autores posmodernos, más bien construye un hombre de hierro y con el mismo lenguaje de los posmodernos lo destruye.

Más que un libro sobre la derecha es una crítica social sustentada en un análisis histórico sobre la reprecusión e importancia de la cultura en el ser humano, y sobre como la izquierda ha tomado la posmodernidad y como esto constituye una parte importante del hombre contemporáneo. Por primera vez siento que el mejor contenido academico de derechas proviene de Hispanoamérica, creo que nunca se había ni intentado lo que logro Laje con su critica a la posmodernidad. Libros como este, La neoinquisición de Kaiser o el Anti-Marx de Rallo son de suma relevancia académica e iluminan cada vez más el camino en la busqueda de la verdad en la política.
Profile Image for Marco Navarro.
147 reviews1 follower
May 14, 2025
Me pareció interesante la definición académica que el autor propone sobre el concepto de "batalla cultural", especialmente al inicio del libro, donde ofrece un marco teórico que puede resultar útil para entender ciertos debates actuales. Sin embargo, considero que la temática no da para tantas páginas. El libro se extiende innecesariamente y Laje tiende a ser excesivamente rebuscado, rodeando demasiado las ideas antes de llegar al punto, lo que le resta claridad.

Además, el tratamiento que hace de los conceptos de izquierda y derecha me pareció bastante sesgado. El autor parte desde una visión muy marcada ideológicamente, lo cual limita la profundidad del análisis y lo acerca más a una pieza de militancia que a un texto de divulgación rigurosa. En resumen, una propuesta con potencial, pero que se habría beneficiado de mayor concisión, equilibrio y apertura crítica.
Profile Image for Arturo Carlos.
35 reviews
October 11, 2023
El verdadero reto de este libro debió haber sido hacer un libro mucho más sencillo y claro en su redacción para todos los lectores y no rebuscado como el autor termino siéndolo. Se entiende que Laje así se expresa y que las definiciones dadas en el libro tampoco son fáciles de deshebrar. Mas si la intención es llegar a un público de masas, el libro se volvió demasiado innecesariamente académico y en muchas ocasiones tedioso.

Por el otro lado, al final el mensaje del libro es el que cuenta y en eso si recopiló bastante información valiosa para dar la "Batalla Cultural" como lo menciona.
Profile Image for Alberto Erazo.
105 reviews
February 22, 2026
Hay libros que, por su mera existencia, constituyen un acto de fe. No fe en Dios, desde luego, pero sí fe en la propia capacidad de reinventar la rueda y venderla como un descubrimiento revolucionario. La batalla cultural de Agustín Laje pertenece a esa categoría de obras que se presentan como un faro en la oscuridad cuando en realidad no hacen más que refritar viejas consignas con el vocabulario académico necesario para que los incautos crean estar ante un tratado de filosofía política y no ante lo que efectivamente es: un panfleto de cabecera para la nueva derecha latinoamericana, un manual de instrucciones para el guerrillero de salón que confunde la lectura de Bauman con la comprensión del mundo. Y debo ser claro desde el principio: mi rechazo a este libro no viene de ninguna simpatía hacia la izquierda woke , que, al fin y al cabo, es hijo del mismo liberalismo occidental que Laje defiende aunque no lo sepa, , en cambio es de algo mucho más simple: este libro es una mierda, una basura panfletaria, otro estercolero más de los tantos panfletos que esta al mismo nivel de los escritos genéricos de la zurdería latinoamericana, aunque en este caso mal parido de la infecunda derecha latinoamericana. Lo suyo no está lejos, señores: está en la misma categoría de parasitismo intelectual.

Primero doy gracias a Dios de que no gasté un centavo leyendo esta cosa. Gracias a Dios. No gasté un lempira, ni un céntimo, ni un peso, ni un euro, ni una libra, ni un dólar en este libro. Lo leí por otros medios, y aun así siento que me deben compensación por el tiempo perdido.

Pero hay algo más grave que su mediocridad literaria: la estrechez geográfica de su obsesión. Laje hace de la “batalla cultural” algo que solo ocurre en un pequeño rincón del planeta. América Latina no es el centro del mundo. Europa y Estados Unidos tampoco lo son. ¿En China hay alguna “batalla cultural” de este tipo? No. ¿En Medio Oriente? Menos. ¿En África, en Europa del Este, en Rusia? Nada. El único enfrentamiento auténticamente cultural, y más que cultural, escatológico, de dimensiones geográficas nunca vistas, es contra Occidente. Las elites occidentales, su unipolarismo, su disolución de las patrias, su hegemonía del dólar, su brujería de medios de comunicación, la decadente cultura unidimensional, la red de pedo-sionistas de los archivos Epstein, contra su adoración a rituales satánicos, contra Baal. Laje nunca hablará de estas cosas. Y sé que cuando escribió el libro no estaba tan en vigencia algunas de las mencionadas, pero tampoco actualiza sus contenidos ni los va a tocar, porque claro: él tiene una narrativa vigente de los laboratorios de ideas libertarios de Inglaterra, la Unión Europea, Estados Unidos. No se va a cuestionar nada de esto. Ya de ahí su “batalla cultural” es una mentira, una palabra plagiada del Kulturkampf de Bismarck que no ha inventado nada. Yo creí que hablaría de la nueva derecha de Alain de Benoist, de algo genuinamente novedoso. Tampoco la menciona. Despierten, por favor: puro panfletismo esto.

Si ya de por sí se me hace rancia la izquierda woke que tenemos en América Latina, esa que Laje tanto denuncia pero que, repito, bebe del mismo manantial liberal que él, , viene este personaje a contaminarnos con su versión de derecha. Porque la cuestión es clara: no tienes que alejarte de Occidente. Eso es lo que quiere Laje, que no te alejes. Que las únicas alternativas que vas a conocer a nivel económico, social, institucional, monetario, las encuentres en Occidente. No, no, no. Una auténtica batalla hoy es separarse de Occidente. Económicamente, socialmente, en instituciones, a nivel monetario. Romper con el FMI, con el Banco Mundial, con el dólar como reserva, con las cadenas de valor que nos mantienen subalternos. Pero claro, para eso habría que tener agallas de varón indohispano, y Laje prefiere pelearse con estudiantes de género en Twitter.

Laje, hay que reconocerlo, tiene oficio. Sabe que para seducir al incauto hay que empezar con un gesto de humildad académica, “el estilo de mi trabajo es académico, y la honestidad intelectual es su guía”, para inmediatamente después confesar que su interés no es la teoría, en cambio es “una práctica política que sirva a las derechas”. Esta confesión de parcialidad, presentada como transparencia, es en realidad la coartada perfecta para todo lo que sigue: un monumento a la mala fe hermenéutica donde cada concepto es estirado, torsionado y violentado hasta que encaje en la narrativa de la gran conspiración cultural de las izquierdas (del zurderío occidental salido de las academias de los países que tanto admira).

Porque de eso trata este libro: de trazar el mapa de una conjura. La tesis es simple y eficaz para mover fibras del resentimiento: las izquierdas entendieron que la lucha era por los medios de significación, y mientras las derechas dormían, aquellas copaban universidades, medios, editoriales, museos. Laje se presenta como el despertador de esta siesta, el hombre que viene a revelar el ardid. Pero su campo de batalla es ridículamente pequeño: la sección de comentarios de YouTube, Twitter, los pasillos de facultades de humanidades occidentales. Como si el mundo se redujera a eso.

El problema de fondo es que Laje no entiende que la cultura no es un campo de batalla porque las izquierdas lo hayan convertido en tal, en cambio es porque la cultura es, por definición, conflicto. Cita a Gramsci, pero se queda con la táctica y omite el diagnóstico de clase. Cita a Foucault, pero olvida que el poder circula, atraviesa, constituye. Cita a Bauman, pero extrae del líquido solo lo que le sirve para mojar la pólvora de su cruzada. El resultado es un pastiche teórico donde los conceptos navegan sin rumbo, reducidos a munición para una batalla que, paradójicamente, pretenden explicar. Y todo ello al servicio de una visión del mundo que ni siquiera cuestiona el marco occidental en el que se mueve.

Cuando llega el momento de definir la “batalla cultural”, Laje opera un desplazamiento sutil pero decisivo. De la constatación de que la cultura es un campo de significaciones en disputa se pasa subrepticiamente a la prescripción de que la cultura debe ser un campo de batalla. De la descripción se salta a la táctica. Y en ese salto se juega todo el proyecto: no se trata de comprender cómo funciona la cultura, en cambio es intervenir en ella con el mismo razonamiento guerrerista que se denuncia en las izquierdas. Es la coherencia de quien critica el juego pero se niega a salir del tablero.

Laje necesita creer que el enemigo tiene un plan. La cultura no es para él un tejido complejo de prácticas sociales; en cambio, es una maquinaria conspirativa manejada desde algún cuartel general de la Nueva Izquierda. Por eso su lectura de la modernidad es tan automática: la modernidad es diferenciación de esferas, la posmodernidad es desdiferenciación donde la cultura lo invade todo. La historia universal queda reducida a una progresión teleológica cuyo único sentido es explicar por qué hoy tenemos que leer este libro. Nunca se pregunta por la pertenencia de esa historia a nosotros; de lo contrario será simplemente la historia de una civilización en decadencia que intenta arrastrarnos con ella.

Los capítulos dedicados a la modernidad y la posmodernidad revelan la operación retórica. Hay un esfuerzo por apropiarse de Durkheim, Weber, Tönnies, Parsons, pero siempre con el mismo movimiento: la teoría se convierte en una coartada. Cuando Weber habla del desencantamiento, Laje lamenta la pérdida de la “unidad cultural” premoderna. Cuando Simmel analiza la tragedia de la cultura, Laje encuentra confirmación de que la cultura es un conflicto. Es la teoría puesta al servicio de la nostalgia, la nostalgia puesta al servicio de la reacción. Una reacción, eso sí, que nunca cuestiona el capitalismo-liberal de occidente, el que financia tanto a la izquierda woke como a la derecha que Laje representa.

El tratamiento de la economía es sintomático. Sigue a Polanyi, Weber, Hayek para explicar la transición de la economía premoderna a la moderna. Pero cuando conecta esto con la batalla cultural, la argumentación se vuelve sospechosamente simple: si la economía ya no está incrustada en la cultura, entonces la cultura puede reaccionar contra ella. Por tanto, batalla cultural. La compleja historia de la transformación económica occidental queda reducida a mera condición de una posibilidad para la guerra cultural. La economía no importa por sí misma, ni las cadenas de explotación globales, ni la dependencia de fondo de nuestras economías respecto al centro occidental. Solo importa como escenario de peleas culturales entre profesores universitarios.

Al final del día, Laje no hace más que distraernos de los verdaderos problemas. Sí, la izquierda woke nos distrae con sus banderas identitarias, sus debates interminables sobre género y todo su panfleto moralista. Pero Laje no viene a corregir eso: viene a cumplir exactamente la misma función desde el otro lado. No cuestiona el sistema neoliberal; más bien viene a profundizarlo de manera descarada. Basta ver el laboratorio argentino, hoy convertido en vitrina de las agendas neoliberales anglosajonas en lo económico. ¿Y en lo cultural? Ahí el supuesto conservadurismo se vuelve puro decorado.

Porque seamos claros: el país puede volverse más conservador en el discurso, pero más brutal en lo material. ¿De qué sirve ganar la batalla cultural si pierdes la batalla social? Ancianos bailando en la calle para sobrevivir, gente durmiendo a la intemperie, familias enteras cayendo en la precariedad. Muy conservadores, sí, pero con hambre. Muy moralistas, pero sin pan. Entonces la pregunta es inevitable: ¿para qué servía toda esta cruzada? ¿Cuál era el punto?

Esta ceguera ante lo económico es lo que permite a Laje construir su relato sin enfrentar las contradicciones materiales. Porque si algo revela su libro es que la famosa “batalla cultural” es, en gran medida, una disputa entre fracciones del capital: capitalismo productivo nacional frente a capitalismo financiero globalizado. Pero Laje no puede ver eso. Su marco teórico, una mezcla improvisada de gramscianismo de derecha y conspiracionismo, solo le permite identificar lo que el considere sus villanos conscientes, voluntades que el vea malignas y enemigos culturales como pelearse con modas adolescentes incluso. No hay lugar para el análisis sistémico, para la lógica impersonal del capital, para entender cómo el mercado convierte incluso la rebeldía en mercancía. Mucho menos para admitir que él mismo es producto de esa dinámica, amplificado por los mismos circuitos que dice combatir.

Y si le concedemos a Laje que sí, que existen planes empeñados en demoler la llamada “civilización occidental”, una civilización que por cierto lleva años en una lenta caída, entonces habría que tener el valor de medir a todos con el mismo rasero. Porque si el poder opera con financiamiento, redes internacionales y difusión ideológica, ¿por qué dejar fuera a Agustín Laje? Siguiendo su propia visión de complot, Laje no sería un disidente, más bien un producto de laboratorio. Un indicio más del entorno que dice combatir. Su recorrido por foros internacionales, fundaciones, centros de pensamiento y academias anglosajonas no lo convierte en un extraño al sistema: lo vuelve perfectamente útil. También él llega a América Latina con influencia foránea, con medios ajenos y con un mensaje prefabricado para el consumo local. Si hay complots mundiales, entonces él también forma parte de uno.

De ahí su obsesión casi ritual con George Soros, los Rockefeller, la Ford Foundation o la Open Society Foundations. Las menciona como quien recita una letanía de la paranoia, convencido de que acumular nombres equivale a demostrar una conjura. Pero más que revelar un genio maligno, lo que deja ver es otra cosa: una incapacidad casi infantil para pensar el poder sin recurrir a la trama de malvados de historieta. Que haya dinero financiando causas liberal-progresistas no demuestra el gran esquema que apenas articula. Demuestra algo mucho más trivial: que el capitalismo occidental convirtió hasta la rebeldía en oportunidad comercial. La diversidad se vende. La disidencia prefabricada se vende. La estética de la deconstrucción se vende. Las multinacionales no levantan banderas arcoíris por iluminación moral, más bien porque en el “primer mundo” la diferencia se volvió una marca y también cuota de mercado.

Y ahí está el punto que no puede admitir sin que se le caiga el personaje. Porque si acepta esta situación, tendría que reconocer que su propia derecha cultural no está fuera del sistema, más bien perfectamente integrada en él. No es ninguna resistencia: es otro segmento. Otra tribuna. Otra mercancía ideológica compitiendo por audiencia dentro del mismo circo occidental en decadencia. Por algo prefiere hablar de Therians que de los archivos Epstein. No hay conspiradores contra el sistema y héroes contra la conspiración: hay facciones vendiendo relatos distintos dentro de la misma maquinaria en declive.

El capítulo dedicado a la díada izquierda/derecha es el más débil, no por falta de una erudición, conoce a Bobbio, Bueno, Gellner, más bien es por un exceso de una necesidad. Necesita salvar la distinción para anclar en ella su proyecto de Nueva Derecha. Pero la argumentación se vuelve equilibrismo conceptual: la izquierda descompone para reconstruir racionalmente, la derecha busca una especie de armonía orgánica. Definiciones tan vagas que permiten incluir a liberales, conservadores, seudo-tradicionalistas y seudo-patriotas, siempre que compartan el pánico ante la “deconstrucción cultural”. Nunca se pregunta si estas categorías tienen sentido fuera del occidente atlántico, en caso contrario serán simplemente la pelea de dos facciones de una misma civilización en declive.

Es aquí donde el libro revela su verdadera naturaleza: no es un análisis de la batalla cultural, en cambio es una contribución a ella. Un arma más en el arsenal de la nueva derecha no es más que neoconservadurismo anglo-sionista una Nueva invasión cultural del occidente globalista liberal. Un intento de construir esa “cadena equivalencial” que articule a todos los descontentos contra el liber-progresismo en un mismo frente. Por eso la erudición es instrumental, la teoría selectiva, la argumentación orientada a la praxis. Laje no quiere entender el mundo, quiere transformarlo, pero en el sentido más reaccionario: restaurar un orden de certezas que él mismo sabe irrecuperable. Y lo hace desde la comodidad de no cuestionar ni el dólar, ni el FMI, ni la dependencia de fondo, ni la subalternidad real de nuestras economías.

Lo más irritante es su tono: esa mezcla de suficiencia académica y militancia panfletaria, de distancia analítica y compromiso apasionado. Se presenta como el valiente que desafía la corrección política, el táctico que señala el camino cuando otros andan perdidos. Pero bajo esa armadura de cartón se esconde el rostro conocido de la reacción liberal Neo-angloconservadora: el miedo a la complejidad, la nostalgia de un orden imaginario, la incapacidad de habitar un mundo donde las certezas se desvanecen. Y sobre todo, la cobardía de no enfrentar al verdadero enemigo: el occidente decadente que financia tanto a la izquierda woke como a su propia “derecha” alternativa.

En el fondo, lo que Laje no puede tolerar no es que la izquierda se crea tener la razón, en cambio es que haya ocupado un espacio figurado dentro del mismo marco que él jamás abandona. No le molesta una revolución: le molesta haber perdido el turno en la fila. Su famosa “batalla cultural” no es contra un enemigo civilizatorio, en cambio es contra competidores dentro del mismo circo. Una riña por el micrófono, no por el escenario.

Porque ese es el punto: su guerra es doméstica. Una pelea de familia dentro de una civilización agotada. Cree estar enfrentando una amenaza histórica cuando en realidad discute con mutaciones internas del mismo organismo enfermo. Mucho ruido, mucha épica de cartón, pero siempre dentro del mismo perímetro mental. Nada que huela a ruptura real.

Y por eso su cruzada nace limitada. Nunca sale del corral. Nunca rompe el cerco. Habla de hegemonía cultural pero jamás toca la hegemonía civilizatoria. Denuncia los relatos, pero no las estructuras. Se indigna con los signos mientras reverencia el sistema que los produce. Es el tipo de rebeldía que ladra fuerte siempre que no tenga que morder nada importante.

El cierre del libro es previsible: un llamado a organizar una Nueva Derecha que dé la batalla en escuelas, universidades, medios, redes y calles. Una supuesta guerra total en el terreno figurado. Pero aquí es donde la grandilocuencia se vuelve involuntariamente cómica: esa guerra no solo ya existe, en cambio es que ni siquiera gira en el eje que él imagina. No es izquierda contra derecha. Es un orden que se descompone contra un mundo que intenta aun con sus contradicciones, salirse de su órbita.

Reducir eso a memes ideológicos es no entender nada o, peor aún, entenderlo demasiado bien y preferir el teatro. Porque el libro entero funciona como eso: un libreto para actores secundarios que creen protagonizar la historia mientras repiten líneas escritas en otra parte.

Al final, el texto no revela ninguna verdad incómoda. Solo añade más ruido al ruido. Otro manifiesto occidental convencido de estar descubriendo el fuego mientras sopla brasas ajenas. Y lo más irónico es que pretende despertar conciencias manteniéndolas encerradas en el mismo barco que hace agua por todos lados, alentando peleas por los camarotes mientras el casco cruje.

Como diagnóstico de época, La batalla cultural es plano. Como programa político, impracticable. Como teoría, inconsistente. Pero como síntoma, eso sí, es fascinante. Porque delata una mentalidad incapaz de imaginar el mundo fuera de las categorías que la formaron. Una mente que necesita que el conflicto sea cultural porque no puede permitirse admitir que es civilizatorio.

Y ahí está su verdadero valor: no en lo que dice, en cambio es en lo que exhibe. El libro funciona como radiografía involuntaria de una derecha que quiere parecer insurgente sin dejar de ser una herramienta del partido republicano anglo. Rebeldes de utilería, disidentes con manuales de estilo, iconoclastas que piden permiso antes de romper algo.

En ese sentido, Agustín Laje escribió exactamente el libro que su público necesitaba: un ansiolítico ideológico. Un mapa para no perderse sin tener que explorar. Una brújula que siempre apunta hacia atrás, pero se vende como si marcara el norte.
Profile Image for Turmalin4  ☽.
713 reviews
June 8, 2025
Encima se copio de la portada de Breaking Dawn de S. Meyer, menos inspiración tiene.... pobre parasito estafador....
Profile Image for John Galvis.
8 reviews
February 14, 2025
Pésimo análisis. Se entiende la importancia de subir el nivel de debate por parte de la derecha, pero no desconociendo al contrario como sujeto de interlocución.
Profile Image for Valen.
12 reviews
August 9, 2025
“La evolución cultural no es mala… hasta que llegue el día en que me moleste; solo entonces será mala”. Ese podría ser el lema no oficial de La batalla cultural. El libro se aferra a la nostalgia selectiva que roza el adoctrinamiento, con una romantización del pasado (como el feudalismo, la iglesia medieval etc) llegando a dar "justificar" de que el feudalismo y el control religioso eran mejores porque “antes” los sacerdotes y ancianos eran considerados sabios, y que gracias a la religión se formó la cultura.
Otro detalle del libro es que está cargada de referencias como Foucault, Gramsci, Marcuse, etc. Laje los cita no para dialogar de forma crítica con ellos, sino para construir una fachada de profundidad intelectual. Es un recurso típico de los autores que quieren sonar como filósofos, intelectuales y confusos para lectores que no conoce mucho acerca de politología o filosofía, al pulir más esas citas y su argumento te das cuenta que no es nada nuevo lo que dice, es hasta una fachada.

El problema de Laje es que detecta un vacío real una sociedad sin valores comunes, con un Estado manipulable y poco control ciudadano pero lo aborda con una “solución” que apunta en la misma falla que denuncia: quiere combatir la cultura impuesta… IMPONIENDO LA SUYA. Propone una batalla conservadora con tono autoritario, en la que el Estado serviría como herramienta para instalar esos valores, aunque él lo niegue. En otras palabras, su crítica sobre la sociedad moderna del "woke" puede tener lógica, pero su remedio es contradictorio: combatir el adoctrinamiento con más adoctrinamiento.

A esto se sumale la exageración sistemática de amenazas como el “marxismo cultural” o "la nueva izquierda”, tratándolas como omnipresentes, mientras se hace de la vista gorda con problemas concretos como la pobreza, la inflación o la corrupción. En fin, esto es un manual para combatir una cortina de humo disfrazado de intelectualismo ya que si analizas este libro te das cuenta que es un manifiesto de un conservador resentido cercano a una propaganda que a un análisis. Una batalla cultural? jaja parece más personal que ciudadana.
Profile Image for Santiago Chavez.
8 reviews
December 30, 2024
Aunque a primera vista pudiera parecer una oda al conocimiento del autor, La batalla cultural de Agustín Laje logra ser una obra interesante y, por momentos, útil. Con un enfoque crítico y argumentos bien fundamentados en algunos aspectos, el libro presenta ideas que invitan al lector a reflexionar sobre los paradigmas de la sociedad actual, cuestionarse la realidad en la que vivimos y entender los procesos que nos han llevado hasta aquí.

Sin embargo, hay momentos en los que el enfoque resulta un tanto unidimensional, lo que puede limitar la profundidad de algunos análisis. Además, no siempre logré conectar o compartir completamente las ideas expuestas, pues a veces parecen más dirigidas a reforzar una perspectiva específica que a abrir espacio para un diálogo más amplio.

A pesar de ello, el libro funciona como una herramienta útil para ampliar el conocimiento general y generar cuestionamientos sobre los debates culturales contemporáneos. Aunque no lo consideraría imprescindible, es una lectura que puede aportar ciertas reflexiones interesantes, dependiendo de las expectativas con las que se aborde.
Profile Image for Avil Ramírez Mayorga.
235 reviews4 followers
August 8, 2022
Encontré bien estructurado la construcción del concepto "batalla cultural", partiendo por la propia definición de "cultura" en sus tres acepciones (jerarquizada, antropológica y estética), para luego ir reconstruyendo como este término se fue disociando de la religión, política o economía, hasta llegar a la edad moderna. Y luego, caer en la posmodernidad, con la confusión de este término con la economía.

Asimismo, considero acertado el repaso respecto a cómo los medios tecnológicos han influido en la batalla cultural, al darle voces a los sin voces, pero también alertando del harto poder del "titeretero" que está detrás de los medios poniendo las agendas.

Por último, hace un importante llamada a la "Derecha" a abandonar el "excel" y comprender que la batalla de las ideas no necesariamente pasa por la economía o la razón, sino por la pasión/emoción y que se debe elevar la voz para detener a tanto sinsentido que vemos a día de hoy.
Profile Image for Alma Banda.
107 reviews1 follower
March 24, 2023
Un libro interesante, aborda el concepto de cultura como inició y como fue transformándose, como se mezclo con la economía y la política. Despues trata de como la tecnología ha hecho que se pueda hacer que un gran número de masas piensen de forma igual y como la izquierda ha tomado las tecnologías para dar un mensaje a través de la cultura, no enfocándose en lo estrictamente político, si no en lo emocional.
Al final hace un llamado a la nueva derecha, a que se unan, a que no permitan las divisiones y que no se avergüence de decir que son de derecha. Hace un llamado a que la derecha también tome las tecnologías, a que deje enfocarse solo en lo económico para tomar la estrategia de la izquierda y dé la batalla cultural.
Para mi es un libro que se debe leer lento, en reflexión, hay muchas cosas en las que estoy de acuerdo, en otras no tanto, pero es verdad que te invita a reflexionar.
This entire review has been hidden because of spoilers.
Profile Image for Yo Leo.
81 reviews
July 8, 2024
Laje realiza un recuento histórico del espectro político, entre izquierda y derecha. Menciona muchísimos autores y posturas, resaltando el papel que ahora tienen las redes sociales para amplificar los mensajes e influir en la opinión pública, tan importante en la actualidad. Todo lo que se publica tiene ahora un sesgo político, y es necesario cultivar el pensamiento de las personas para que puedan construir una posición personal frente al ruido que existe para que puedan tomar decisiones informadas. La batalla cultural es vista para Laje, como la forma difícil que toma la discusión sobre las bondades del libre mercado vs el estatismo.

Este es un libro que me pareció pesado, me ha costado mucho terminar de leerlo. Estoy en general de acuerdo con los planteamientos de Laje pero no es una lectura entretenida y tampoco es fácil de entender. Laje utiliza en demasía términos enrevesados, que no son necesarios para dar la batalla cultural.
Profile Image for Hernan.
23 reviews
August 26, 2024
Al inicio el autor hace una extensa descripción de cómo se manifestó la cultura a través de la historia. Luego presenta de forma detallada como la cultura se ha convertido en un elemento clave en la batalla política que libran la izquierda y la derecha y como las corrientes progresistas han aprovechado temas como el feminismo, ideología de género, la educación, entre otros, amenazando los valores tradicionales y la libertad promulgada desde la derecha.
Constantemente cita a reconocidos sociólogos, filósofos, politólogos, antropólogos e historiadores para reforzar su ensayo.
Me parece interesante conocer este punto de vista para ir formando opinión propia sobre las fuerzas políticas y las batallas culturales que se están dando en la actualidad.
Profile Image for Matias.
3 reviews1 follower
December 5, 2024
Se rescatan algunos puntos históricos y sociológicos interesantes en la primera mitad, así como un mediano grado de escrutinio en la obtención de citas específicas, aunque ocasionalmente descontextualizadas, de filósofos históricos (principalmente de Gramsci y Marcuse).

Tristemente, el trabajo paulatinamente va descendiendo en silogismos errados, que no pasan un examen básico de lógica. Criticando el afán mediático de los “batallones culturales”, Laje irónicamente cae en un simplón panfleto populista que, sin embargo, apantalle a quienes consumen exclusivamente lecturas espetadas por el algoritmo conservador de la defensa a ultranza de tiempos pasados.

Es como zambullirse en la cabeza del tío rancio que vive enojado porque ya no puede contar chistes de m@ricones como en los 80. Puede resultar interesante para quien quiera estudiar esa - poderosamente financiada - fábrica de hormigas fascistas que se está gestando en estas épocas.
Profile Image for Luis Burgos.
15 reviews1 follower
January 24, 2025
Me pareció una muy buena construcción, a detalle, sin prisas, de lo que se denomina batalla cultural. Quién, cómo se inició; cómo nos afecta, cómo combatirla. Con variadas referencias a obras de filósofos, pensadores y otros documentos recientes. Sean tus ideas de izquierda o derecha, o de ningún lado, es recomendado leer algo como esto.
Lo que sí me pareció un tanto limitado, y no me sorprende, es la crítica a las organizaciones de derecha actuales. Comparado con el resto del contenido del libro, podría haberse extendido más en las cosas que no están funcionando hoy.
Profile Image for Alex Ponce.
298 reviews22 followers
September 5, 2022
¡Brutal!

Un libro de alto calibre, me encantó mucho poder leerlo. Aprendí mucho referente a la batalla cultural.

Agustín Laje hace un excelente análisis en este libro. Puedo decir que es de carácter obligatorio leer este libro a todos aquellos que estamos haciendo la resistencia.

La batalla cultural es de todos y es necesario aprender y prepararse para ella, y este libro es un excelente recurso para esto.
Profile Image for Cindy Marie.
40 reviews
July 31, 2023
3.8 Un manual que va más allá de simples reflexiones y que resulta muy útil para comprender conceptos fundamentales que Agustín aborda desde el inicio. Con un desarrollo histórico del concepto de cultura de manera sistemática y científico antes de adentrarse en la batalla cultural. – Es recomendable estar familiarizado con el contenido de Agustín en YouTube, pero no necesario aunque te ayudará a asimilarlo mejor, su contenido denso puede requerir tiempo para digerirlo. ¡Pero vale la pena!
Profile Image for David Alejandro.
12 reviews
October 30, 2023
Un libro que explica diferentes conceptos como "cultura", "batalla cultural", "ideología", qué es ser un "intelectual", entre otros. Por otra parte, proporciona críticas a las derechas cobardes que se han ido al centro y más aún a la izquierda.

Finalmente, propone un nuevo modelo de derecha; que involucra a libertarios no progresistas; a conservadores no inmovilistas; a tradicionalistas no integristas; y finalmente, a patriotas no estatistas.
50 reviews
March 3, 2024
Me decepciona un poco este libro a comparación de generación idiota. Creo que su mayor flaqueza, justamente, es centrarse en el “enemigo” cultural / ideológico, que plantea desde un inicio. En realidad no termina de esclarecer el panorama y los problemas de la derecha, toca algunos temas de una forma superficial. ¿Su mayor problema? En realidad no sienta las bases de una nueva derecha.

474 páginas dedicadas al enemigo - 12 páginas dedicadas a la nueva derecha.
Profile Image for Claudia Lizelda .
63 reviews
December 9, 2022
El libro es un camino historico que define nuestra cultura o lo que entendemos por cultura, cómo está se formo, de delineó y como está siendo usada para la manipulación político económica de nuestros días, así como la importancia de involucrarnos en esta lucha, que es de los valores de occidente.
Profile Image for Ulises.
80 reviews
April 7, 2023
Con casi 1000 citas bibliográficas, este libro se podría convertir en un antes y un después del análisis político-cultural-filosófico del ser humano del siglo XXI. Escrito desde la perspectiva de una derecha de la que nadie nos había puesto al tanto de su existencia.

✨👌
8 reviews
November 15, 2022
¿Que hacer para desde nuestro comportamiento recuperar el derecho a tener una sociedad igualitaria de verdad?
Profile Image for John.
3 reviews
Want to read
December 7, 2022
I liked this book it is very good and quite interesting it has a good plot
Profile Image for José Armando Leyva Martínez.
42 reviews
April 13, 2023
Bastante clasificador para entender mejor el pensamiento actual y el rol que ahora juegan lps actores de los movimientos cultural-políticos
Displaying 1 - 30 of 46 reviews

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