Al igual que los niños que seguían al flautista de Hamelin, la humanidad caminaba con alegre indiferencia hacia el desastre, convencida de que sus excesos y avances eran prueba de evolución y desarrollo, hasta que surgió la pandemia que puso al mundo entero patas arriba De la noche a la mañana todo se ralentizó o se detuvo, el tiempo se distorsionó y muchos tuvieron la sensación de estar atrapados en un bucle de pesadilla Mario Mendoza anticipó con lucidez este desastre en varias de sus novelas como Lady Masacre Diario del fin del mundo Akelarre y Crononautas y en los relatos de El libro de las revelaciones. Ahora, en Bitácora del naufragio Mario Mendoza atestigua desde su confinamiento los días extraños que vivimos y nos invita a “que aceptemos este desastre con frialdad, sin esperanza, pero también sin dramatismo, y tomemos algunas notas mientras nos hundimos”
Escritor colombiano nacido en Bogotá en 1964, Mario Mendoza es uno de los autores latinoamericanos más influyentes de la actualidad.
Tras licenciarse en Letras, graduarse en Literatura Hispanoamericana y trabajar como pedagogo, Mendoza decidió iniciar su carrera literaria a partir de 1980, combinando la escritura con la docencia en literatura y la colaboración con diversos medios culturales.
Su primera novela, La ciudad de los umbrales, fue publicada en 1992. Tan sólo dos años más tarde fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura de Colombia por La travesía del vidente. Con otra de sus obras, Satanás, se hizo con el Premio Biblioteca Breve de la editorial Seix Barral en 2002.
También destacan en su obra los libros dedicados al público infantil, en especial la saga El mensajero de Agartha.
Mario Mendoza es en Colombia, el intelectual para estos tiempos de crisis. Pocos colombianos han bajado a ese mundo bajo las tinieblas, esos huecos profundos donde la sociedad arrincona a los excluidos para mantener las etiquetas y las apariencias. Mendoza ha conocido esos excluidos, los ha estudiado, se ha interesado por sus apocalípticas historias y su honda sensibilidad lo ha llevado a escribir obras espléndidas donde se relata ese apocalíptico mundo que a diario es Colombia.
Luego llegó el 2020 y el Covid-19. Parece que cualquier universo de las obras literarias de Mendoza hubiera cambiado de dimensión saltando de un libro a nuestras vidas. A la crisis social, económica y espiritual que existía antes 2020, se une una pandemia. Un cóctel de aniquilación casi perfecto para entrar a analizar el naufragio del Covid-19 desde las letras de Mario Mendoza.
Así tenemos entonces, Bitácora del Naufragio. 46 relatos cortos, donde el espíritu humano camina por los límites de la cordura y la racionalidad, cada relato es un grito herido, es la exposición de la cotidianidad de varios seres y como el Covid-19 entra en las vidas para producir fracturas, romper ciclos y modificar dimensiones. Todos los lectores, de una u otra manera, veremos uno o varios relatos como un espejo. Severo legado deja Mario Mendoza de la pandemia. Cada historia pasará, como los cromosomas, como la herencia que deja uno de los sucesos que más marcará a esta generación. 46 relatos, 46 cromosomas. Hasta el cataclismo se conecta para coincidir.
La introducción del texto por parte del autor, merece comentario aparte. Decía Mario Mendoza al inicio: “Un espectáculo decadente que confirma el punto de inflexión: estamos cayendo ya en el vacío. No nos encontramos al borde de un abismo, no, sino que soltamos nuestro último asidero y estamos en caída libre hacia lo desconocido”. Así es; parece que el sistema económico y político en el que crecimos está cayendo a pedazos. Esta realidad que construimos se parece cada vez más al final de Inception, la película de Christopher Nolan protagonizada por Leonardo DiCaprio y Ellen Page. Parece que el vuelo ya va llegando a Los Ángeles y todo ese universo creado en los sueños se cae a pedazos mientras los personajes luchan contra el tiempo para cumplir su objetivo final. Acá, en esta dimensión donde habitamos, parece que no existe otra alternativa posible, el mundo se cae y no queda más que sonreír e ir camino al abismo con la esperanza que un nuevo puñado de Homo sapiens puedan crear para sí, una sociedad en la que merezcan vivir.
Desde que leí Satanás, Mario Mendoza se ha ganado todo mi interés. Es un autor con un estilo peculiar, vagando por lo juvenil pero sin estancarse en los tópicos de este genero. No he leído toda su obra, pero los pocos ejemplares que he tenido (que curiosamente siempre presto y nunca me los devuelven) me han convencido de que es un autor al que vale la pena echarle un ojo. Bitácora del Naufragio es un caso curioso porque son cuentos (casi) en donde el tema central es el COVID-19. Indudablemente esta pandemia puede ser fuente de material muy interesante, lastimosamente este libro no supo explotar su potencial. Puntos positivos: - Historias muy cortas, la más larga tiene solo 4 páginas, esto hace al libro muy ameno y adictivo. - Algunas reflexiones interesantes acerca de la pandemia y su influencia en nuestra vida actual. - Las palabras iniciales y la conclusión están geniales, un Mendoza directo y casi pesimista. Puntos negativos: - No son cuentos, solo pequeñas anécdotas inventadas por Mendoza en los que crea personajes sin ningún tipo de interés (exceptuando pocos casos), y los pone en situaciones completamente triviales la mayoría de las veces. - Estas historias parecen trabajo de un adolescente que está aprendiendo a escribir, el 90% inician así: Me llamo (inserte cualquier nombre), tengo (inserte edad random), y soy (inserte trabajo aleatorio). No es que sean malas, pero por dios, Mendoza lleva años escribiendo, puede hacerlo mejor que esto. - Como digo, estas historias ni llegan a cuentos, muchas ni siquiera tienen conclusión o aportan algo interesante, solo son personajes simplones que no le importan a nadie. - Algo que me desespera un poco es que meta teorías conspirativas en cada una de sus historias. Por dios, sí, todos hemos llegado a pensar... ¿Este virus lo creó alguien, es un negocio, es una profecía, es una señal, qué se oculta detrás de todo esto?, pero de ahí a plasmarlo en un libro que van a leer un montón de personas, muchas de las cuales no tendrán el pensamiento crítico suficiente y se lo van a comer con papitas, no sé, me parece delicado. Está divertido hacer teorías locas, pero hay que tener cuidado de creerse cualquier cosa que sale en Youtube. No me parece mal que el autor juegue con estos temas, pero al menos que lo haga con profundidad, no dejando los comentarios sueltos sin siquiera prestarles una atención más crítica. La mayor virtud de este libro es que las historias son cortísimas, cuando estás a punto de pensar que va para mal, la historia se acaba y pasas a la siguiente, lo cual es genial, el conjunto se lee muy rápido y queda una idea general interesante, pero no memorable. Me hubiera gustado mil veces más que este libro fuera una colección de pensamientos de Mendoza acerca de la pandemia, porque es un hombre de una inteligencia que admiro, y cuando habla sobre estos temas, sin meter a la fuerza una historia, se convierte en alguien a quien vale la pena escuchar con atención. El libro no es pésimo, pero me parecería repulsivo aprobar este libro solo por el renombre de su autor. Considero que alguien de la talla de Mendoza, que llega a tanta gente gracias a que la mayoría de sus libros son best-seller (al menos aquí en Colombia), debería esforzarse por ofrecer a sus lectores algo de más calidad (como parece que logró con Akelarre, libro que no leí pero que gustó mucho a la comunidad). Si este libro no tuviese el nombre de Mendoza en la portada nadie le prestaría atención, parece escrito por un jovencito que se la pasa mucho tiempo en internet (sin ánimo de ofender, soy plenamente sincero). Mediocre, no malo, pero mediocre.
Qué difícil digerir algo como una pandemia. Y más en estos tiempos, donde nos creemos semidioses, capaces de todo, a un clic de transitar por diferentes realidades en cuestión de segundos, todopoderosos y dignos de ser vistos y aplaudidos por cada persona que nos da un "like" en nuestras redes, "agrandando nuestros egos", como diría Mario Mendoza.
Como seguidora de sus letras y persona que disfruta leer a este autor, ha sido para mí todo un placer conocer, casi en tiempo real, las ideas, los planteamientos y las reflexiones que Mendoza nos ofrece en este último libro suyo. Sin embargo es posible que, por el gigantesco drama que ha supuesto para muchos la pandemia, mis expectativas estuvieran un tanto altas de manera previa a la lectura de esta recopilación de relatos.
Sí, es cierto que Mario nos sorprende con muchas historias crudas, personajes acabados, realidades que mutan, se desvanecen o se transportan a otra dimensión y por supuesto reflexiones a su estilo: letal y crudo.
De hecho, para mí ha sido incluso un refugio, en medio de este caos, adentrarme en la pandemia vista desde el universo Mendoza. Siempre es mejor sentirse acompañado en momentos difíciles y qué mejor que por un libro donde el tema principal es precisamente el virus mundial y la forma en que está comenzando a acabar con nuestra especie.
Sin embargo, he sentido que en muchos relatos Mario pasaba por la trama de manera muy rápida y superficial, como quien pasa por un pretexto innecesario, tratando de llegar lo más rápido posible a la reflexión final (la cual sí considero que la mayoría de las veces ha sido una maravilla y ha dado en el clavo en muchos aspectos, incluso haciéndome reír en dos y hasta más de tres ocasiones, lo cual no suele ser común al leer a Mario Mendoza y se agradece, pues considero que es refrescante reírse en medio de una peste, y más aún con un autor a quien uno admira).
Así que, aunque ha habido varios textos que me han dejado pensativa e incluso asombrada y risueña, la mayoría los sentí como un preliminar para llegar a la reflexión que el autor nos quería regalar (aun siendo esta muy valiosa). Por lo tanto, le doy 3 estrellas.
Es mi segundo libro de Mendoza y debo decir que me atrapó el concepto pero no el desarrollo.
Las ideas manifestadas por Mendoza al momento de publicar el libro elevaron mis expectativas a que eran historias sobre el desarrollo de la vida "normal" en paralelo con la pandemia, pero resultó ser una serie de testimonios que no se podían verificar (al menos no la gran mayoría) otros que eran reflexiones del autor (que eran muy buenas) y otras que eran el esbozo de una historia aún mayor (que de igual manera eran funcionales).
De las 46 historias que tiene el libro, puedo decir que 20 me parecieron excelentes. Fueron viajes al otro lado de la pandemia que no es fácil acceder a esas intimidades, pero las otras eran posibilidades que no se podían sino dejar a la imaginación.
Quizá al ser el segundo libro del autor aún me falta por conocer su estilo; la forma en que escribe es atrapante y las reflexiones son buenas, pero el desarrollo de la historia a veces se siente apresurado (porque disfruto más el contexto que la historia en sí)
Lo mejor Las reflexiones de Mendoza sobre cómo la pandemia a entrado en la vida para cambiarla y transformar nuestra forma de relacionarlos.
Lo no tan bueno La repetición de esquemas en la que las historias se veían afectadas por el virus en el último párrafo.
En definitiva, el libro es una recopilación acelerada, porque de seguro habrán muchas más historias a lo largo de la pandemia, porque aún falta mucho tiempo para que esta termine. Una segunda recopilación de historias es posible, con otros enfoques, pero que tengan mayor conexión con la realidad.
Y si hemos sido afortunados de ser vacunados (yo aún no) es momento de seguirnos cuidando y de seguir cuidando a los demás.
“No nos encontramos al borde de un abismo, no, sino que soltamos nuestro último asidero y estamos en caída libre hacia lo desconocido”. “Solo quería decirles que no hay cómo regresar ya a lo que antes llamábamos normalidad. Vamos hacia las tinieblas con los ojos cerrados. Y quizás sea hora ya de abrirlos”. Este par de fragmentos definen Bitácora del Naufragio, quizás el intento de un escritor por responder las dudas que lo sobrepasan en un tiempo en el que las certezas también fueron confinadas. Seguramente el salvavidas para muchos que encontrarán en sus páginas una necesaria compañía.
Cada vez que termino un libro de Mendoza me pregunto por qué sigo comprando y leyendo libros de el. Es básico, carece de un estilo que denote técnica y arte. Pero a su vez toca la fibra por este mismo estilo, pues logra asociar su narrativa a algo cercano, tal vez a ese lado oscuro que algunos tenemos.
No es una novela, ni un libro de relatos, es más una suma de historias inconexas pero con un factor común: COVID-19. Algunas interesantes, otras no, pero en todas siempre aparece ese estilo negro de Mendoza. Es una distopía, un mundo en problemas que se pone peor. Es difícil leerlo sin quedar con un sentimiento de frustración que te hace perder el sueño o la esperanza, esto último el objetivo de Mendoza. Los relatos “Algo se libera”, “Ciudad lunar”, “un posible best seller” y “Desde la ventana” son bastante buenos por su crítica a las redes sociales y su condición narcisista, pero es una lástima que parezcan traídos al presente solo para parecer contemporáneos a la pandemia. Lo mejor del libro es la introducción Palabras Iniciales: un editorial muy bueno acerca de la pandemia, la violencia y la política en Colombia. En conclusión, es un libro de lectura rápida que deja la falsa sensación de actualidad, aunque muy bien escrito – claro- porque Mendoza sabe hacerlo bien.
“Uno de los grandes problemas de estos tiempos fatuos de popularidades inocuas y famas de mercachifles y pelafustanes que hacen carrera en las redes sociales, es que han convertido el narcisismo en un don, en una virtud. Tener millones de seguidores haciendo clic en “me gusta” parecería convertir a alguien en una persona de bien, en un emprendedor, en un elegido por el establecimiento, en un triunfador. Nada más falso y mentiroso.” M.M.
Fue como leer una cadena de whatsapp de la tía paranoica, junto con los mensajes del primo progresista y hippie. Uno avanza en la lectura y se imagina a Mendoza con el cartel de "el fin esta cerca" recorriendo las calles como un demente.
Claro, el libro se escribió cuando todavía no había una salida clara a la pandemia; pero, aún así, después de los primeros relatos todo se vuelve monótono: "el mundo es terrible, nos vamos a morir, somos cucarachas, el capitalismo es malo, las ciudades son invivibles, etc."
“Solo quería decirles que no hay cómo regresar ya a lo que antes llamábamos normalidad. Vamos hacia las tinieblas con los ojos cerrados. Y quizás sea hora ya de abrirlos.”
Bitácora del Naufragio es una recopilación de mini-historias y relatos de pandemia. En este libro Mendoza expone sin fin de experiencias, tanto propias como de terceros, que llevan a la reflexión de la situación que está aconteciendo (Covida-19).
Al no llevar una historia secuencial, no se puede hablar mucho del libro, mas que me ha gustado, y que muchas de las historias son bastante profundas y me dejaron pensando por más que un momento. La cita del inicio es un claro ejemplo de lo que el libro narra.
Me gustaron todos los relatos, que son cortos y precisos, por lo que el libro se siente ligero y ameno. Mario Mendoza no decepciona, la verdad. A partir de ahora, puedo afirmar que es mi autor de culto.
-“Los intelectuales no han podido mirar el desplome de nuestra civilización cara a cara y nombrarlo como es debido. Siguen creyendo en la esperanza, en la recuperación, en que pronto empezaremos el ascenso. Continúan utilizando ese tono nostálgico de algo que aún puede componerse. No quieren aceptar lo irremediable porque, de algún modo, significa su propia derrota”.
Escribir el diario de esta hecatombe exige un nuevo género, nuevas formas de narrar; nuevas palabras y nuevos verbos. "Los géneros funcionan cuando hay una realidad única, cuando el mundo no se ha hecho trizas", dice el Mario Mendoza. Concuerdo con él, ¿cómo nombrar ésta realidad absurda?
El eje central de este libro es la pandemia. Todas las historias que están en este libro tienen un antes y un después con la pandemia, y suelen encontrar resolución en un confinamiento o en la muerte. Asistimos a esa nueva forma de relacionamiento social, a esas nuevas cotidianidades: los nuevos ritos mortuorios, las nuevas formas impersonales e indirectas de despedir a un ser querido, la nuevas formas de relación social (en el mejor de los casos a través de una fría pantalla), el dejar entrar el trabajo a nuestros espacios privados y personales (anular los sonidos de naturales y rutinarios de casa: los sonidos naturales de la cocina, el llanto de los bebés y los niños encerrados, las conversaciones desprevenidas).
Un planeta que nos muestra los claros síntomas de un agotamiento y enfermedad irremediables, y la vanidad del hombre, terca, necia y sorda. Como solían decir los abuelos: “Apague y vámonos...”.
Una línea entre lo real y la ficción , es increíble cómo en unas cuantas páginas logra involucrar a cada personaje de cada historia, sacando una risa, rabia, admiración y más que todo tomando un tema como el COVID e integrarlo a todo el proceso...como en todos los libros que he leído hasta el momento , simplemente genial
Ay Mario, Mario, Mario. Este libro ha sido escrito en medio de la pandemia. 😷 Los encierros, la enfermedad y las crisis (que ya teníamos y las que vienen) son las protagonistas de diverosos relatos que nos cuentan muchas historias que suceden antes y durante la pandemia. "Me dejaron acercarme a él. No podía hablar. Respiraba con dificultad. Supliqué por un médico, porque me dejaran llevarlo hasta el pueblo en busca de ayuda. Los tipos ni se inmutaron." 💔 Así es este país, con gente sin alma, con la violencia en las venas y la desesperación está siempre en el aire. Este libro nos acerca a diversas realidades y se divide en capítulos temáticos. Para mi, los primeros capítulos tuvieron historias predecibles (si ya has leído a Mario y conoces el ritmo de su narración); pero todo hay que decirlo, hubo historias que me sorprendieron y me tocaron las fibras. Tuve que postergar la lectura en varias ocasiones, porque sentía que mi realidad podría estar en el libro y era algo que no sabía si sería capaz de soportar. 😩😖😔 "[...] Él se negó a despedirse de sus familiares por video llamada. Siguió firme en su decisión hasta el último minuto. [...]" Pienso que finalmente Mario no nos deja de sorprender, uno siente que él deja algo de sí en sus libros y creo que en este se ha notado muchísimo más.
3.5 ⭐️ Mario enfoca de manera adecuada las distintas historias que tienen por punto común la pandemia del Covid 19, con similitudes al otros libros publicados con anterioridad como La importancia de morir a tiempo, este libro sin lugar a dudas, deja claro la mirada apocalíptica que tiene el autor del futuro y que ya nos ha mostrando en otras obras literarias y de novelas gráficas.
Aunque coincido en varias reflexiones hechas, creo que pierde realismo en algunos momentos. Sin duda Mario deja encendido la llama del análisis crítico de lo que somos y que lo que nos sucede no es mera casualidad.
" Solo queria decirles que no hay como regresar ya a lo que antes llamabamos normalidad. Vamos hacia las tinieblas con los ojos cerrados. Y quiza sea hora ya de abrirlos"
Un libro crudo, directo y sin rodeos. Mario nos realata historias de terceros, propias y nos da su perspectiva de la cuarentena. Por medio de estas cronicas nos hace ver como la ficcion muchas veces supera la realidad.
Sin dua una lectura recomendada si quieres abrir los ojos y mirar el abismo. Como bien dijo Nietzsche "Y si mucho miras a un abismo, el abismo concluirá por mirar dentro de ti"
Disfruto leyendo a Mario Mendoza, su visión apocalíptica de la pandemia en los microentornos de cada personaje hace que leerlo sea algo muy fluido. Me conecté con muchas sensaciones de los personajes. Hubo varios relatos que me impactaron por su crudeza, e incluso un par que me hicieron reír. Mis favoritos: Un posible best seller y Cucaracha.
Un libro de historias cortas, todas con mensaje. A veces nos cuesta mucho ver cuánto pesa la realidad. Leí esto en mitad del paro nacional en Colombia y no creo que sea una locura pensar que algunas de las cosas escritas aquí superen la ficción. Colombia está terriblemente marcada por una violencia atroz,hasta lo inimaginable puede ser posible.
Quisiéramos siempre creer que somos buenos, que actuamos correctamente,que ayudamos siempre que está a nuestro alcance y que eso nos eleva en la sociedad. Pero no, deténganse a pensar si a conciencia todos sus actos son así siempre. Finalmente el humano está lleno de matices, unos más oscuros que otros, pero de cualquier manera innegables, muchas veces egoístas, preservándonos a toda costa, a costa del otro, a costa de otras especies, a costa de nuestro mismo hogar e ideales.
Muchas veces la sociedad camina ciega e ilusamente soñando con un mañana próspero y pleno, pero la realidad para otros, es más oscura y terrible.
”Nadie debería procrear en este momento. ¿Por qué? Porque nos hemos reproducido más allá de los límites razonables. El sistema está sobresaturado. Apenas en el año 1800 alcanzamos los mil millones de personas…. jUn baby boom! Lo que nos faltaba: ir cantando tonadas infantiles mientras vamos camino al matadero.”
Primer libro que leo de Mario Mendoza. Hasta que por fin me decido a hacerlo y ha sido una grata sorpresa, quizá porque este compendio de pequeñas historias calan en lo más profundo de nuestra situación actual y nos hace sentirnos acompañados en medio de este naufragio colectivo y personal.
No todas sus historias tienen la misma calidad, algunas pasan bastante desapercibidas en medio de otras que son realmente maravillosas por el efecto que produce en el lector. En ciertos casos no me gusta que raye con la exaltación de lo esotérico y lo religioso, pero al parecer es un sello propio de sus historias; a pesar de ello, al terminar de leer este libro, he decidido adentrarme más en su obra porque como él mismo lo relata al final, hay una valentía digna de pocos escritores, esos que se dignan a mirar de frente el abismo, que comprenden que caemos directa e inevitablemente hacia él y que, aún así, deciden adentrarse en lo más profundo para narrarlo en sus historias.
En algún momento llegué a admirar a Mario Mendoza, uno de nuestros escritores contemporáneos más representativos; lamentablemente, este es uno de esos libros que logran cambiar totalmente la percepción que se tiene de un escritor. “Bitácora del Naufragio” no me desilusionó por ser un escrito de fórmula repetitiva, monótona, recalcitrante y de una estructura y forma literaria sin mayor mérito ¡no! Lo que me desilusionó fue esa apología, desde las palabras iniciales, a las guerrillas colombianas que tanto han arruinado al país, al socialismo, a la ideología de género, al aborto, al feminismo y, hablando del eje central del libro, me decepcionó esa exacerbada sobrevaloración a un virus que, existiendo hace millones de años y con su poder selectivo de antaño, fue utilizado para concebir el mayor engaño de nuestra historia. Lo que leí no fue un compendio de historias fantásticas o ingeniosas en torno a la pandemia, sino una cartilla de adoctrinamiento progresista cargada con un alto sesgo sociopolítico y el resentimiento que caracteriza a este tipo de pensamiento. No sé si vuelva a leer algo de este gran escritor, porque no se puede negar su talento; pero nunca había sentido a un Mario Mendoza tan triste… Petriste.
La humanidad inundando y plagando el mundo en su total indiferencia, muchos creyendo que son inmunes incluso a la muerte son sorprendidos por una pandemia que los confina a todos y obliga a vivir encerrados a convivir 24/7 con quienes muchos a duras penas se hablan, incluso a convivir consigo mismos a enfrentarse en muchos casos a la soledad, al silencio y al abandono. Este libro nos narra eso, como el hombre crea el infierno y es consumido por él, como un evento sume al mundo en la oscuridad y esta contrario a aflorar el lado más humano de todos, solo despierta los seres más bestiales y despiadados, su lado más.oscuro y siniestro: asesinos,.violadores, depravados,.psicóticos, esquizofrénicos, canibales y un sin fin de horrores que muchos llevaban oculto y que tras la pandemia sacaron a relucir ¿relatos reales, ficticios? creería que sin importar la respuesta lo cierto es que simplemente son espejos de la realidad, nada lejano a como continuó el mundo tras el 2020. El humano hoy se ha quitado su mascara para mostrar el demonio oculto tras el antifaz.
Un excelente libro lleno de cruda, oscura y triste realidad, tal como nos muestra siempre Mario Mendoza con esa oscuridad que muchos niegan y tratan de ocultar y maquillar y de la que muy pocos como este gran autor quieren hablar.
"La literatura de anticipación crea su propia virtualidad y convoca a los lectores a vivir en ella. Lo otro, lo distante, lo lejano, se convierte en lo cercano, lo real, lo actual, Por eso hemos quedado atrapados en nuestras propias ficciones. Ya no podemos escapar. Nuestra única opción es avanzar valientemente sabiendo que hemos cruzado el punto de no retorno, y que en esta curva por la que estamos viajando solo nos espera la entropía, el cais y el horror" (Mario Mendoza)
Bitácora de un naufragio, es un libro que realmente aborda con crudeza y alta dosis de realidad la crisis en mi país Colombia bajo la pandemia, expone muchos puntos de vista (fractales como el menciona) de una misma realidad que sin importar la raza o clase social arrasó con muchos sentimientos. Cada historia es fantástica, te absorbe y te da debates sobre el sentido de la vida, la muerte y lo que hacen con tu cadáver, el aspecto mas doloroso en ese momento.
No dejo de pensar en lo impactante que fue para Mendoza, romper esa línea entre la realidad y la ciencia ficción de la cual muchos años escribió. Escuchar las historias de la gente, el estudio que merecía sumergirse en el nuevo contexto y vivirlo a través de sus ojos, documentando ese naufragio como humanidad. Dejándo de lado, como raro, la salud mental.
También aprendí mucho sobre el bajo mundo, los espíritus, rituales, misterios que aun no ha resuelto la ciencia, un poco escéptica, eso sí. Gracias maestro, por dejar el legado de no olvidar y aún con falsas esperanzas, siempre decir la verdad y apostarle al cambio como humanidad.
/English
Bitácora del naufragio, is a book that really adress with severity and high dose of reality the depression of my country Colombia under pandemic, ...
Bitácora del naufragio fue el libro que me permitió cumplir uno de mis sueños como lectora, poder participar en una lectura en voz alta. Esta actividad, aunque fue virtual, ha sido una de mis mejores experiencias como lectora, y es por eso que hace este libro especial para mi.
Este libro cuenta con 46 relatos con diferentes historias pero una situación en común, la pandemia por la COVID 19. Cada una de ellas, al estilo de Mario Mendoza, refleja cómo afecto esta pandemia la vida de todos los personajes allí nombrados. En su gran mayoría sin finales felices, pero a eso ya estamos acostumbrados. Lo que llama la atención es lo difícil que ha resuelto lograr vivir a esta pandemia y en algo estoy de acuerdo con Mario Mendoza y es que ya es hora de "que aceptemos este desastre con frialdad, sin esperanza, pero también sin dramatismo, y tomemos algunas notas mientras nos hundimos"
Es importante resaltar, que aunque mi calificación es alta por la experiencia que viví, si debo decir que si hay relatos que no me llamaron la atención, pero son muy pocos.
Puntaje: 3.3 Estrellas Tengo sentimientos encontrados con este libro. Por un lado tiene algunas historias impactantes que dejan al lector con mucho que pensar. Por el otro, son demasiadas historias, más de las que tal vez debió tener. Y es que lo que me causó conflicto es que, si bien son historias diferentes unas de otras, todas tienen el mismo contexto: La vida antes y durante el covid. Muchas muertes, muchas infecciones, muchas vidas destrozadas, parejas separadas y familiar lastimadas. Todo era la misma temática y eso llegó a saturarme.
La edición de Planeta con este libro es femonemal. Ha sido un trabajo impresionante: La pasta dura, las ilustraciones, el maquetado. Todo en el libro está bien hecho.
Creo que este viene siendo el libro que menos me ha gustado de Mario Mendoza por el momento. Sin duda no es un libro para leer de una sentada. Yo recomendaría que leyeras uno o dos relatos al día, como para ir avanzando poco a poco y evitar saturarte con la temática que maneja.
He leído muchos libros de Mario Mendoza y definitivamente es mi escritor colombiano favorito. Este libro me decepcionó un poco quizás por la estructura de su escritura o quizás por su desarrollo pero no me gustó la forma de la historia. Sentía que las historias eran muy cortas , les faltaba desarrollo de los personajes y de la historia , muy planas y aunque todas cumplían su misión de contar como la pandémica había afectado a cada uno de los personas al final todas resultaban en lo mismo en que nadie sabía que vendría una pandemia. No fue de mis libros favoritos, no me creo una reflexión acerca de la pandemia y tampoco me envolvió. Si quieren un libro para pasar el rato y leer rápido este es el adecuado.
Que acertado estaba Mario M. Cuando en sus palabras iniciales dijo: Somos un estado fallido. Grupos mafiosos y de capos quieren tomarse el poder en la elecciónes 2022 y asi fue. Asi cayó el país en la peores manos que jamás pudo haber caído. Al menos ese presidente de turno que gustaba del rock, y no estaba desbalijando el país como el siguiente en turno. Ahora que estamos en 2024 vemos lo mal que usted influenció a las personas y lo equivocado que estaba con su mirada al futuro, lo más extraño es que no le ha escrito nada, en contra de esta administración. No tiene imparcialidad ni vergüenza. Escriba madrazos y novelas mediocres estos cuentos son reciclaje de andanzas ya no puede crear nuevas novelas. Reviva a Frank molina era lo único interesante que le leí.
Aunque prefiero las novelas, estás historias tan llenas de naturalidad que ahondan muy dentro del ser humano me llenan de ganas de comer página tras página. En medio de un ir y venir, de sentir como se estalla el mundo en la nueva naturalidad esperando una cuarentena más, un nuevo cierre de fronteras, una variante de quién sabe dónde... Página tras página nos acerca más a las diferentes maneras que el ser humano ha tenido que dar cara a un mundo que nunca esperó vivir. Y como siempre, MM, rodeándonos de una realidad tan cercana, tan viva, tan profunda que nos lleva a recorrer Colombia y pisar dónde jamás hemos estado pero que pertenece a nuestros pies.
Este libro es producto del caos, casi que mediocridad y el estado mental que acompañó a muchas personas en la pandemia, historias que intentan seguir una línea sin lograrlo. Rescato el capítulo IX, Fractales, de resto parecen historias sacadas de Facebook o Twitter, escritas por adolescentes que quieren ser escritores.
No es ni mucho menos un buen libro, menos a lo que nos tiene acostumbrados Mendoza, pero es evidente que fue su modo de exorcisar sus sentimientos, pensamientos, dolores y sensaciones durante la pandemia, para mí el problema es que al leer toda esa negatividad, siento que contamina el ánimo del lector de manera negativa.
Este libro llegó a mí por pura casualidad y me llamó la atención por su portada, su nombre y claro, su autor, Mario Mendoza
Es una obra compuesta por muchos cuentos cortos, cada uno con uno o dos personajes muy muy particulares y que se enfrentan a la pandemia en sus condiciones particulares.
Disfruté mucho esta obra. Me pareció genial como creó tantos personajes en pocas hojas, cada uno muy específico con vidas o experiencias creíbles y llamativas.
La pandemia no es una época que nos guste recordar pero ya han pasado tantos años que creo que es bueno regresar a verla a través del arte.
Les recomiendo este libro y este autor colombiano.