Miguel Gorriaga es un aspirante a dibujante en la Barcelona de los años 50 que está dispuesto a todo por conseguir hacerse profesional. Persona perturbada mentalmente que acabará tomando un camino poco habitual para conseguir su objetivo: raptar al gran Vázquez y obligarle a hacer historietas para él.
Miguel se encargará de entintarlas y escribir los diálogos, Vázquez de dibujarlas. El resultado, inesperadamente, es un enorme éxito. Historia enmarcada en la época en la que algunos autores de la editorial Bruguera la abandonan para montar la revista Tío Vivo.
Cruce entre Misery y un falso-documental centrado en un "mitificado" autor de las revistas de Brugera. No hace falta saber mucho sobre sus publicaciones para entrar en él. He disfrutado especialmente de su metalenguaje; la manera en que Paco Sordo utiliza todos los recursos que le permite el cómic (planificación, diferentes estilos, el color...) como parte esencial de lo que está contando: el siempre problemático paso de la realidad al mito. El final es grande.
Me acerqué a "El pacto" con cero información previa, solo con el runrún en redes de que la obra merecía la pena.
Y la verdad es que he disfrutado mucho y me encanta todo lo que mete Paco Sordo para contar su historia. Hay mucho de Bruguera ahí, claro. Pero también mucho Seth y similares. Y el resultado es tan bueno que ni pega el "salvando las distancias".
Un genial homenaje a Bruguera y al gran Vázquez con un dibujo soberbio y que dispara la nostalgia hacia los grandes de la historieta de nuestro país. Espero que Sordo se atreva a hacer algun comic del Turulato o los demás personajes que aparecen en los cómics imaginados en esta historia.
Un cómic que derrocha ingenio, buen humor y cariño al género de la historieta en España. Técnicamente impoluto, me he partido el nacle muchas veces y el final es sencillamente glorioso. Súper recomendable.
Buenísimo. Tanto la edición como, por supuesto, el dibujo, te trasladan a los años de esplendor de Bruguera, con todas esos currantes de la pluma y sus historietas fantásticas. El humor negro que destila la historia es genial, aunque el regusto amargo te persiga todo el rato. Y el final… de tan oscuro y lógico, es perfecto.
Muy gracioso este comic, homenaje a las historietas del siglopasado de la editorial bruguera. En medio de esta historia te mete pequeñas dosis divulgativas sobre dibujantes de la época. Recomendable
Una historia muy bien construída, que alterna una estética tipo Bruguera con declaraciones en presente en un estilo normal y que se disfruta de principio a fin. No creo que sea una obra maestra, como se vende por ahí, pero es muy disfrutable.
Un falsumental sobre la era dorada del cómic español, Bruguera, Vázquez, Ibáñez y un wannabe que quiere dedicarse a los tebeos. Un mix entre los Coen y la picaresca española.
Muy buena historieta en una edición cuidadísima pero que quizás es demasiado para lo que es, y probablemente encarece en exceso un producto que se lee en poco más de media hora - con tapa blanda y papel más fino, más cercano al de la época retratada me habría parecido aún más acierto. El dibujo a lo Bruguera está clavado y la historia, aunque deja con sabor a poco porque pasa volando, tiene su aquel. Especialmente recomendado a nostálgicos bruguerianos.
Reseña: https://www.fabulantes.com/2025/09/el... "El aspecto gráfico de El pacto busca asemejarse, tanto en su forma como en sus colores, a las historietas de la Bruguera de la época en que se ambienta (1957). La tipografía, las viñetas, los encuadres… llevan el inconfundible sello de la editorial. Es un cómic que funciona a varios niveles: por un lado, lo disfrutarán quienes crecieron al albur de aquellas páginas aturulladas, apresuradas, de humor blanco y continuos juegos de palabras; por el otro, hará también las delicias de quienes todo lo contado suena a reliquia, a pieza de museo. En El pacto hay un exhaustivo trabajo de investigación, sobre todo en la reconstrucción del personaje de Vázquez; Sordo utiliza además una técnica de falso documental en la que se saca de la manga entrevistas -a Carlos Areces (prologuista del cómic), al editor de Nuevo Nueve, o al mismísimo Ibáñez- que apuntalan esta realidad alternativa, en la que Miguel Gorriaga fue el genio incomprendido y misterioso de Bruguera, un excelso dibujante de historias zozobrantes y tinta torpe. La historia se cuenta en pequeños episodios, como las historietas cortas intercambiables de las numerosas revistas del sello catalán, y que demuestran la pericia de Sordo en el formato breve".
¡Este cómic me ha encantado! Es la primera vez que leo algo de Paco Sordo y me ha parecido muy original y divertido. Nuestro protagonista, Gorriaga, es un pobre desdichado que quiere ser historietista en la Barcelona de los 60, pero no hay manera de que le contraten en Bruguera. Un día, uno de sus personajes, el pato gitano, le da una idea: hablar con Vázquez, un historietista famoso, para ser su ayudante y aprender el oficio…, pero todo esconde un plan malvado: el pacto. El cómic supone todo un homenaje a esa generación de dibujantes de Barcelona que dio paso a personajes icónicos y a la revalorización del cómic como cultura y a la editorial Bruguera, en particular. El cómic, que maneja dos tiempos diferentes: Barcelona en los años 60 y la actualidad, muestra la historia aterradora y divertida entre Gorriaga y Vázquez a la vez que nos narra en una especie de falso documental esbozado sobre el cómic y esos personajes y dibujantes que son importantes. Os recomiendo la lectura si queréis algo original, fresco, ameno y ligero.
Lo pillé este tebeo, nunca, mejor dicho con muchas expectativas. Siendo original la presentación, como si nos metiéramos en Pulgarcito, con esa inmersión narrativa, lo que precisamente me saca de la historia son las colaboraciones en el mejor estilo documental, que podrían parecer originales, pero que a mí me saca de la trama principal. Aun así, me parece interesante y la verdad que se lee del tirón. Esto me hace recordar el cómic de Paco Roca sobre el mundo de Bruguera, que, junto a la Casa y Los surcos del azar (Arrugas aparte, pero es que no soporto al productor de la película que le adaptó), son sus obras más estimables.
Es un tebeo con una idea muy ingeniosa que si hubiera aparecido en un "Historias para no dormir", sería recordado como uno de los mejores capítulos. Las decisiones estéticas y narrativas se justifican con precisión, especialmente cómo se retroalimenta el tono -entre humorístico, malrollero y muy chungo en la resolución-, con la forma, que mezcla el bruguerismo con recursos que recuerdan a titanes del tebeo más moderno, desde Clowes a David Sánchez. Lo único malo es que se lee en un pis pas, ¡me ha sabido a poquísimo!
No es la primera vez que desde el homenaje a Bruguera y sus artífices han salido grandísimos cómics, pero seguro que ninguno tan macarra (me cuesta elegir otro calificativo ya que difícilmente se puede decir "irreverente" por el cariño y devoción que se le profesa a Bruguera). Su diseño, ritmo y humor negrísimo lo convierte en una de mis lecturas preferidas del año. La única pega, que se termina muy pronto. Qué maravilla!
Este Premio Nacional del Cómic 2022 obra de Paco Sordo nos traslada a la Barcelona de finales de los años 50, en la que un dibujante trata de hacerse un hueco en la editorial Bruguera, monopolizada por el estilo del gran Vázquez.
El lector encontrará una original ficción alternativa sin tapujos en la que quién sabe si ciertas conversaciones o incluso acciones podrían haberse quedado cortas ante la realidad y que utiliza los códigos estéticos de las míticas historietas.
Me ha parecido una historia divertidísima y un bonito homenaje a Bruguera, la mezcla entre ese falso documental y la ficción es una maravilla. Todo ello apoyado en unos cambios de estilo que hacen de la lectura algo dinámico y entretenido.
Me encantó ese "look" ochentero lleno de texturas y con paletas de color limitadas, además disfruté muchísimo del humor de Paco Sordo y su creativa forma de presentar la historia, ¡muy recomendado y esperando el spin-off del Pato Gitano!
Difícilmente disfrutable en plenitud salvo si se ha sido hijo de la época que se trata en el cómic, que no es mi caso. Apela además a una nostalgia por un tipo de historieta con la que yo nunca he conectado demasiado. La estructura con intercalaciones de falso documental tiene su gracia y el dibujo, dentro de sus parámetros cartoonescos, está bien, especialmente en lo referente a las caras, que derrochan expresividad.
Un comic breve, magníficamente editado, sobre la época dorada de los tebeos de Bruguera, mezclando falso documental con drama loco del bueno. Aunque me lo he pasado pipa leyéndolo, me pregunto si alguien que no haya conocido los tebeos de hace 60 años va a entender gran cosa. Pero conmigo ha funcionado.
Una historia que te hace descubrir todo lo que habías vivido en esos largos e interminables minutos de tiempo libre para descansar de las clases escolares en el propio patio del colegio, sí. Porque leer también cómics de Bruguera también puede ser tan(to o más) provechoso como dar pataditas a un balón de reglamento...
Una mirada diferente sobre un episodio de la historia del cómic español, original en su planteamiento y muy entretenido. Aunque el aspecto visual no es impresionante, mantiene una coherencia y un sello propio. Además las páginas a color intercaladas le aportan dinamismo y conexión con el lector. Me ha gustado
Magnífico ejemplo de cómo enriquecer ciertos hechos reales introduciendo una trama de ficción. El homenaje (o quizá crítica) que realiza Sordo de los años dorados de la editorial Bruguera se manifiesta en forma de tebeo que va, lentamente, virando desde lo naif y humorístico hacia algo mucho más perverso e incluso perturbador. Obra especial.
Inolvidable trabajo que le valió a Paco Sordo el Premio Nacional del Cómic. Tomando como referencias la propia escuela Bruguera sobre la que construye la historia y la peculiar mirada nostálgica de gente como Seth, aparte del cierto acabado más digital de Sordo, el cómic consigue aunar fondo y forma de una manera brillante.
Obra maestra de un Paco Sordo en estado de gracia, que da buena muestra del potencial que tiene este autor, y que ya demostró en su paso por El Jueves y Orgullo y Satisfacción. Loquísimo, divertido y demostrando gran amor por el medio. Lectura imprecindible.
Me ha gustado. No es El invierno del dibujante, que le barre en todos los frentes, pero es un jugueteo con la nostalgia de la editorial Bruguera que valoro y aprecio. Atrevido en lo formal y muy ligado a Misery en lo argumental, es un trocito de infancia adaptado a la edad adulta.
Me ha entretenido. Me ha interesado. Bonito homenaje a Bruguera y su estilo, desde mi punto de vista. Me han gustado las ilustraciones. Me ha parecido una historia original. La estructura del relato me ha atraído. Eso sí, el final me ha parecido demasiado “seco”.