En una época oscura, marcada por la infamia y la superstición, solo lo más valientes clamarán justicia.
Una magistral novela histórica ambientada en la Barcelona del siglo XII en la que Juan Francisco Ferrándiz, autor de La tierra maldita, nos brinda acción, aventuras, traiciones, misterio y amor.
En una gélida mañana de 1170, un juicio cruel sella los destinos de dos familias enfrentadas por la avaricia y los usos feudales. Según marca la tradición, los primogénitos de las dos casas, de apenas meses de edad, deben ser sumergidos en agua helada. El que se hunda será el escogido de Dios, y eso dará la razón a su familia.
Tras el lastimoso evento, Blanca, la hija del noble Ramón de Corviu, resulta elegida, y Robert de Tramontana, el Condenado, tiene que ver durante años cómo los vencedores se apoderan de todas sus posesiones. Pero, en esos instantes en que ambos lucharon por sobrevivir, nació entre ellos una unión especial e inquebrantable. Y a la vez, en el alma del perdedor germinó el deseo de alcanzar un mundo más justo, alejado de las supersticiones.
Años después, el joven Robert abandona sus tierras para dedicarse al estudio de las leyes en Barcelona y en la lejana Bolonia, mientras combate contra el odio y las traiciones de sus enemigos. El hallazgo de un antiguo libro lo convierte en pionero de una gran renovación y no está solo en la lucha; en su corazón viaja siempre el recuerdo de Blanca, la joven con quien compartió el infame juicio del agua.
Juan Francisco Ferrándiz Pascual nació en Cocentaina (Alicante) en 1971. Es licenciado en Derecho y actualmente ejerce como abogado en Valencia. Con anterioridad ha publicado la novela Secretum Templi (Editorial Marfil) escrita en valenciano. Las horas oscuras supone su auspiciosa entrada en el panorama nacional.
Barcelona/Cataluña S.XII. Los nobles imponen sus leyes…hasta que resurge el Derecho.
Muy, muy buena novela ambientada en la transición de las normas judiciales medievales al derecho basado en las leyes romanas ya perdidas y casi olvidadas. Supongo que las personas que hayan estudiado Leyes la gozarán con esta novela, pero lo importante es que las que no lo hemos hecho la gozamos igual. Ya veis las 5 estrellas.
La trama sigue la vida de un niño y una niña a los que, con unos meses de vida, les someten al “juicio del agua”. La barbaridad en cuestión era que se demostraba qué progenitor decía la verdad en una querella mediante el método de depositar sobre un estanque a los niños y la voluntad de Dios era que el que se hundiera tenía la razón.
Vale, pues uno de esos niños se hace mayor y se ve casi obligado a estudiar las leyes romanas basadas no en burradas como ese juicio que le tocó a él, sino basadas en las pruebas y en dar a cada uno lo que se merece. Donde la palabra de dos personas vale lo mismo independientemente de su condición social.
El caso es que leo lo que he escrito y no es que me parezca muy atractivo, pero hacedme caso: la novela merece mucho la pena. Ambientada en esa Barcelona de 11.000 habitantes de finales del S.XII, me recuerda poderosamente a “La catedral del mar”.
Sólidos personajes, con carisma. Trama que pasa por distintas localizaciones, incluso en la floreciente Bolonia de la época. Traiciones y fidelidades, misterios, asesinatos, rencillas, amores y acción. Creo que si le dais una oportunidad lo agradeceréis.
Por mi parte se lo agradezco a LolaF y a MªCarmen, que son las que me hicieron meterlo a la saca.
Tiene como trasfondo esa gran lucha por recuperar las leyes olvidadas que regían el Derecho romano, el ius commune, un derecho común que guiaba a los jueces por la senda de la razón, servía para armonizar las relaciones comerciales y diplomáticas entre los distintos reinos y suplía las carencias de los derechos locales y sus fueros. La existencia de derechos que pertenecen a los hombres por naturaleza. La ley es el deseo del pueblo. Un poder que emana del pueblo y es cedido al emperador para que garantice la equidad y contenga la violencia de los poderosos sobre los débiles. Unas normas olvidadas, caídas en desuso tras la caída del imperio romano y que una vez recuperadas han sentado las bases de nuestro derecho actual. ¡Qué grandes y avanzados fueron en la antigüedad!.
Ambientado a finales del siglo XII nos transporta a una sociedad atrasada, oprimida por el poder de los nobles, inmersa en el ostracismo, los usos y costumbres, las ordalías o juicios divinos. ¡Impresionantes algunos de los casos que se mencionan en el libro!.
En una gélida mañana de 1.170 dos familias enfrentadas por la avaricia y los usos feudales se someten a uno de estos juicios divinos. Según marca la tradición, los primogénitos de ambas familias, de apenas meses de edad, deben sumergirse en una cisterna de agua helada. El que se hunda será el escogido por Dios, y eso le dará la razón.
Blanca de Corviu, hija de nobles, es la elegida y Robert de Tramontana, hijo de payeses, desde ese día pasará a llamarse el Condenado, viendo como su familia va perdiendo su independencia y sus posesiones. El sentimiento de injusticia marcará a Robert que unos años más tarde empezá a estudiar leyes.
La ambientación y el trasfondo histórico me han parecido magníficos. Tremenda la época. Una Barcelona que no consigue despegar, el ambiente intelectual de Bolonia, el reducto de Jaca y los distintos escenarios que van apareciendo, salpicados de anécdotas y detalles de la época y sus gentes. Una Hispania dividida en reinos. Los enfrentamientos de la nobleza con la corona, que ponen de manifiesto la necesidad de los Tratados de paz.
El autor ha creado una trama de ficción potente, a traves de unos personajes de ficción que se van relacionando con personajes históricos.
Los personajes me han parecido muy bien perfilados. Desde los buenos, con los cuales es fácil empatizar, hasta los malos. Es una novela donde está bien compensado los personajes masculinos y femeninos. Aunque haya más hombres, casi tienen más protagonismo ellas. Mujeres que luchan por conseguir lo que ansían.
El estilo narrativo es muy ágil, los capítulos son cortos y la trama engancha. La novela tiene mucha acción, sabe jugar con la intriga de lo que acontecerá a los personajes, no solo con Robert y Blanca. La defensa que hace Novella Gozzadini de Robert, es para enmarcarla. El final es apoteósico, de esos que te comerías las uñas por la tensión, si aún te quedasen.
Hay alguna expresión en catalán y unas cuantas en latín, pero se entienden y muchas son comentadas. No se hace pesado el uso de algún termino jurídico.
En resumen es un libro de esos que te llenan, que he disfrutado como una enana, que te deja con un buen sabor de boca. La nota que deja el autor al final del libro también es magnífica.
Es un libro que, en general, hará las delicias de aquellos que les gusta la ficción histórica con bastante acción.
Es el segundo libro que leo de este autor y voy a intentar leerlos todos. El primero, que también recomiendo, fue Las horas oscuras. En este la trama y la complejidad me han parecido más profundas.
“Un juez no dirige el destino de un pueblo, solo imparte justicia.”
Mientras leía este libro me surgieron algunas preguntas… ¿Dónde estaba este autor? ¿Por qué yo no lo conocía siendo amante de este género? Por suerte Amazon conoce mis gustos literarios y ha sabido mostrarme con insistencia esta recomendación. Sin duda alguna, el autor me ha convencido por lo que leeré sus anteriores libros.
“El juicio del agua” es un hermoso libro histórico que habla de la justicia, la igualdad y el valor de luchar por el derecho a ambas. Desde su inicio, es una novela fascinante y con solo unas pocas páginas, el autor logró engancharme y cautivarme con el protagonista y su destino. Así pues, conoceremos la historia de Robert de Tramontana, “el Condenado”, quien desde su nacimiento tenía una vida predestinada; sin embargo, lucha contra todas aquellas adversidades para dar a conocer y valorar la justicia como máximo derecho de las personas. Adicionalmente, cuenta con una gran ambientación, pues logra que el lector se adentre por completo en la época, y te permite conocer sobre aquellos tiempos convulsos, y algunos datos históricos interesantes, sin hacerte sentir abrumado por ellos. Asimismo, paseamos entre Barcelona, sus poblados cercanos y macías, Jaca y Bolonia, y algunos otros escenarios, que nos muestran el esplendor de la época.
Es una novela que cuenta con una amplia documentación, el autor sabiamente introduce nociones de Derecho Romano de una forma sencilla de entender, para quienes como yo, no tenemos conocimientos en la materia. Si, es una novela histórica que alberga un trasfondo jurídico y que me ha resultado novedoso dentro del género.
Es de lectura muy fluida y agradable en sus casi 700 páginas, mayormente en tercera persona, y con una nota final de parte del autor súper especial. Los personajes son súper especiales, y como en toda novela histórica, tienes a los que luchan por el bien común y aquellos que continuamente batallan por hacerse con el poder, ejerciendo el mal.
En definitiva, “El juicio del agua” es una novela histórica que nos recrea una época oscura, llena de supersticiones y miedo; una etapa de la historia en la que para dirimir la inocencia o culpabilidad de alguien se recurría a sacrificios y ordalías o juicios divinos; y nos detalla la lucha por implantar la justicia a través del Derecho Romano.
El juicio del agua es una novela histórica sublime, con una trama llena de giros imprevisibles. Robert de Tramontana "El Condenado" es el protagonista de esta deliciosa novela que no podrás dejar de leer. Inicia en el año 1170 con un juicio despiadado en el que sumergen a dos bebés, un niño y una niña, en agua helada. El que se hunda será el elegido de Dios, dando la razón a la familia de uno de los bandos afectados. Esto forjará una unión inquebrantable entre los pequeños. Los ganadores le arrebatarán todos sus bienes a los perdedores desencadenando así la reacción de nuestro protagonista, quien luchará por una justicia basada en pruebas y hechos. ¿QUÉ OPINO? Este libro es una exquisitez para un amante del género histórico 🔝 A través de los ojos de Robert de Tramontana he conocido una época remota en la que la justicia se basaba en pruebas aleatorias que representaban la voluntad de Dios. Es inconcebible las barbaridades que se han cometido otorgando la razón a delincuentes de todo tipo y haciendo caer en desgracia a personas inocentes🤬 Nuestro protagonista arriesga su vida por demostrar que Dios no está presente en unos juicios tan crueles como injustos. En la Barcelona del siglo XII he asistido al crecimiento personal de Robert de Tramontana sintiendo el orgullo de su madre, Oria, al conocer al hombre en el que se había convertido. ✔Hemos viajado con juglares, desde la ciudad condal hasta Jaca, embargados por la magia de sus espectáculos. ✔Nos hemos enamorado, sintiendo ese amor que permanece en tiempo y distancia, jugándonos la vida por mantener a salvo a nuestra amada. ✔Hemos asistido a un torneo de caballería clandestino. Ha sido impresionante visualizar a los jinetes enmascarados arrasando el poblado. ✔Hemos presenciado la rebelión del vizconde Ponce III de Cabrera, quien toma gran protagonismo. ✔Hemos estudiado leyes en Barcelona y Bolonia mientras desenmascaramos a un despiadado asesino. Los personajes están representados a la perfección dotando de una realidad extraordinaria la historia. Novella me ha encantado, más aun al saber que está inspirada en Bettisia Gozzadini , una jurista de Bolonia nacida en 1209. El ritmo es ágil y la lectura altamente adictiva. He vivido una aventura tras otra en sus 6️⃣7️⃣9️⃣ páginas y lo mejor es que se me ha quedado corta. Justicia, amor, crímenes, guerras y pasión. La pluma del autor🖋 es exquisita y rezuma conocimiento. Es evidente el trabajo tan exhaustivo de documentación que ha realizado Juan Francisco Ferrándiz. Narra la lucha por un sistema feudal justo que no sólo favorezca a ciudadanos pudientes y a la nobleza. La riqueza de este libro va más allá de sus páginas 🙌
Impresionante esta clase magistral de Historia y Derecho entremezclándola con otras historias y otros derechos (o falta de ellos) en una época oscura pero que el autor ha sabido plasmar fenomenalmente bien. Me ha encantado. Una novela 5 estrellas plus.
Recién terminado El juicio del agua –Grijalbo–, de Juan Francisco Ferrándiz, me ha quedado un muy buen sabor de boca. De estructura clásica, es una novela histórica protagonizada por Robert el Condenado, el joven hereu de las tierras de Tramontana que luchará por cambiar la concepción que el mundo tiene sobre la justicia y las leyes. Y es que, justamente, esa es una de las cosas que más me ha gustado de la novela, toda la contextualización jurídica del siglo XII que el autor dibuja página tras página y cómo el protagonista consigue pasar de ser un simple agricultor a uno de los jueces de la ciudad de Barcelona intentando, por el camino, convencer a la nobleza de que la libertad es un estado natural e intrínseco en la humanidad y que la ley debe protegernos a todos por igual. Barcelona, Ripoll, Jaca, León, Bolonia… un sinfín de escenarios contados a través de un narrador en primera persona que se combina, cuando conviene, con un omnisciente. He empezado hablando de sabores, y debo decir que este libro me ha recordado, en muy positivo, a la Catedral del Mar.
Hacía dos meses que había leído "La tierra maldita" de este mismo autor. Me gustó tanto que me daban miedo mis expectativas hacia este. Pues bien, ha estado a la altura.
Uno de esos libros de los que solo puedo decir cosas buenas. La trama es dura, me ha hecho sufrir lo indecible, pero está tan bien desarrollada, tan bien hilada, que engancha de principio a fin. Me ha gustado la recreación del momento histórico, así cómo maneja el autor todo el tema de las leyes de ese periodo.
Los personajes están muy bien construídos. Empaticé con Roger y Blanca desde el principio y odié a la mala malísima, que también de eso hay. El ritmo es ágil. El final adecuado, no se le puede poner un pero.
En definitiva, una novela histórica muy recomendable para cualquier amante de este género.
Me ha resultado muy, muy interesante el tema del Derecho medieval que sirve de fondo a esta novela, el modo en que la superstición se imponía a la razón y el ideal del Derecho romano.
Pese a su extensión se lee muy ameno, las aventuras y desventuras de los protagonistas es un no parar y los escenarios que describe muy apetecibles.
En fin, que la leáis, no os va a defraudar.
Es la segunda novela que leo del autor y no defrauda, hay que espaciarlas, pero voy a ir a por ellas!
⛲Nobles y vasallos, siervos y señores, leyes corrompidas, una iglesia que se posiciona por encima del rey, una nobleza que se cree ama y señora de todo y que no está dispuesta a bajar un rango en la sociedad en favor del pueblo, está deseosa de sangre y monedas, de aspirar a más, de llevar a la sumisión absoluta a las personas trabajadoras y a los mercaderes, usando la espada para llegar a su fin. Una época oscura y privativa, dónde solo unos pocos tenían voz y voto, dónde las leyes para el pueblo empezaron a cambiar, los inicios de las libertades para todos, los cimientos del fin de la servidumbre. ⛲Todo esto es lo que nos muestra el rito del agua, una novela de ficción, pero muy bien documentada en la época en la que se desarrolla. El autor ha conseguido que adore esta época aún más, que me pierde a mí todo lo medieval. Robert de Tramontana es el protagonista de esta historia, y aunque a veces le hubiera dado dos tortas, me ha gustado su evolución y su fuerza. Por otro lado he odiado a Saura, la maldad personificada.
⛲Pese a ser un libro de más de 600 páginas, dividido en varias partes, es muy entretenido, se hace ligera su lectura porque no paras de querer saber más y más, que va sucediendo en la trama principal, con las subtramas, que son muy interesantes también.
⛲Ánimo a leerlo a todo aquel que le guste este género, es una obra que disfrutaréis.
Novela histórica ambientada en la Edad Media, y con las leyes,usos y costumbres que sirven para juzgar a todo ser vivo, como eje principal. Si no tienes nociones de la historia del derecho te puede asustar un poco ver el glosario de las primeras páginas con términos legales antiguos, pero luego en lo que es la trama se explica muy claramente cuando aparecen. Ésta novela se divide en capítulos cortos que hacen fácil su lectura, y narran en primera persona la azarosa vida de Robert de Tramontana, desde que fue protagonista junto con otro bebé de un salvaje juicio divino, pasando por los sorprendentes líos en los que se metía por su afán por hacer que la razón estuviese por encima de la tradición y las supersticiones, y rigiese la ley; hasta el desenlace previsible pero fascinante. "Del pueblo nacen las leyes" eso es lo que Robert quiere que se aplique en la Cataluña medieval, piensa que eso hará que prosperen todos, y que el mundo conocido salga de la oscuridad y la sinrazón a las luces del renacimiento (ley y paz). Veremos como Robert se embarca en numerosas aventuras, desde compartir vida con una compañia artistica, hasta llevarnos por las calles de Bolonia y vivir el enfrentamiento entre Guelfos y Gibelinos, los enfrentamientos con los nobles catalanes, su relación con el rey Alfonso II el casto, con la Reina Sancha de Castilla y el hijo de ambos Pedro II de Aragón; un cúmulo de vivencias que en 668 páginas nos harán plantearnos lo afortunados que somos por no haber vivido esas situaciones, y agradeceremos eternamente a todos los Robert que han hecho posible un conjunto de leyes que nos protejan y defiendan, y que hicieron florecer la base de los Derechos humanos. "El intelecto y la razón comenzaban a primar frente al timor Dei" un punto de inflexión en la historia del derecho que cambiaría el mundo. Los personajes están muy bien desarrollados, hay dos principales, Robert y Blanca, aunque el autor se vuelca más en Robert dejando casí para el final la vida de Blanca. Y de los personajes secundarios he de decir que hay muchos, unos más desarrollados que otros dependiendo de la implicación que tengan en los hechos relacionados con el prota principal. Si bien es verdad que el desarrollo de la novela es lento, yo lo achaco al tipo de novela que es, hay que tener en cuenta que para que se llevaran a cabo esas reformas y cambios tenían que producirse una serie de acontecimientos que no serían creíbles si el desarrollo hubiera sido más escueto. Por lo que la definiría como muy recomendable si te gustan este tipo de novelas históricas que ahondan en un tema, en este caso el jurídico, que hace que aprendas un montón mientras disfrutas de numerosas aventuras.
No tantas veces como me gustaría tengo el placer de tener entre mis manos una novela histórica de diez. . La historia comienza con el llamado juicio del agua, es decir una ordalía o prueba denominada juicio de Dios. Los bebés encargados de soportar esta infamia son Robert de Tramontana y Blanca de Corviu, primogénitos de dos familias enfrentadas. La ordalía es muy simple: el que se hunde es el bendecido por Dios. . Así empieza el destierro de Robert, obligado a dejar de ser el hereu de sus tierras. Él no se rendirá y ayudado por su mentor, el monje arrepentido de organizar la ordalía, comenzará a estudiar leyes. . Sufrirá traiciones, venganzas y conocerá el amor y la amistad, aunque su corazón se quedó en aquella cisterna junto a Blanca de Corviu. . Es una novela maravillosa, que atrapa, ambientada en una Barcelona medieval que huele a cambio, a libertad. . Con la dureza propia de la época el autor teje un tapiz magistral, con los villanos, los juglares, los estudiantes.... Todo alrededor de un personaje que es capaz de tocar el corazón : Robert, el Condenado.
Me encanta aprender cosas nuevas de la época medieval y más si son ubicadas en Barcelona, mi ciudad. sin embargo, no le he podido dar las cinco estrellas porque a partir de que los hechos ocurren en la ciudad de Bolonia, la novela se me ha hecho un poco tediosa.
En el año 1170 se produce un juicio de Dios, el juicio del agua, por la disputa de dos familias por los usos feudales. En ese juicio, los primogénitos, dos bebés, tiene que ser sumergidos en las gélidas aguas y quien se hunda será el elegido de Dios, saliendo como ganador del juicio. La que sale como vencedora es Blanca de Corviu, por lo que la familia de Tramontana tendrán que ceder sus posesiones al linaje vencedor. Pero entre Blanca y Robert comienza a fraguarse una relación especial. Años después, Robert acude a Barcelona a estudiar leyes, pero tiene que huir y acaba en Bolonia. Allí descubrirá un antiguo libro que cambiará todo.
Sobre los personajes, hay tantos personajes ficticios creados por el propio autor y otros personajes históricos reales. Robert es, de todos los personajes, el que más ha ido evolucionando. De entre los personajes históricos tenemos, por ejemplo, al rey Alfonso IX de León y a la reina Sancha de Castilla o el papa Inocencio III. La trama principal gira al rededor del odio y de la sed de venganza entre los señores de Corviu y los Tramontana, con Robert a la cabeza, pero también de esa unión que surgió entre los dos bebés en aquel juicio de Dios. Además de esto, el tema importante también es las leyes, el llamado ius comune y su aplicación real en la sociedad del momento. También tendremos una subtrama romántica entre Blanca y Robert, una relación obligada a la distancia. Una trama de intrigas y conspiraciones, venganzas, de aventuras y acción y un toque de romance.
He de decir que la novela está muy bien documentada, haciendo el autor que sea fácil transportarse a esta época. No solo eso, sino que el derecho romano es un elemento importante en esta novela y el autor nos da una serie de explicaciones breves pero muy buenas para poder entenderlo bien. De hecho veremos cómo resurge el derecho romano en la época medieval y el cambio que supuso esto en la sociedad, en la política y en la economía.
Los capítulos de la novela, divididos en seis partes, son cortos. Junto con un ritmo constante y equilibrado, se convertirá en una lectura ligera, pese a su grosor. Si tuviera que poner algo negativo sería en que hay capítulos que no aportan nada a la trama, por lo que se podrían recortar.
Terminado el día de hoy y lo recomiendo 100%!!! Me gustó muchísimo al igual que los otros 3 libros que he leído del autor. Me encanta cuando el protagonista es un hombre. Robert de Tramontana es el heredero de las tierras de Tramontana, es un personaje sorprendente. A la edad de un año sufre una ordalía junto con otra bebé de su misma edad y así comienza la vida de estos dos personajes que estarán unidos de por vida. Robert , durante el transcurso de su vida, tendrá muchos amores, en mi opinión personal, es un hombre enamorado del amor. Robert es un hombre sorprendente, a la vez supremamente impulsivo. Como diríamos( el dispara y después apunta) eso lo llevará a cometer errores y a la vez aprenderá de sus errores. Robert luchará para cambiar las leyes y la justicia en esa época tan escabrosa del siglo xii, cuando se cometió El Juicio del Agua. Gracias al Señor Juan Francisco Ferrándiz por compartir esta hermosa novela histórica.
4.5 Un libro ambientado a finales del siglo XII, que empieza de forma impactante con uno de los ritos que da nombre al libro y con el que comienza la odisea de Robert de Tramontana. Me ha durado más de lo que esperaba, pero es que le pasan tantas cosas a nuestro protagonista y vive tantos momentos que he preferido leerlo poco a poco. Ha sido muy interesante, una época de cambios donde la paz es muy frágil y Robert intentará luchar por un mundo más justo, donde los nobles no tengan tanto poder y con ello intentar derrocar la ley de los tres ordenes que ya tanto dolor lleva causado. Creo que esta muy bien enlazado todo, los personajes, sus vidas, las conspiraciones, las costumbres, aventuras, misterios, secretos familiares, etc. Al principio se centra en los dos protagonistas, pero las partes de Robert siempre están en primera persona y las de Blanca en tercera, después vemos que se va centrando más en Robert y su épica historia. Hay muchos personajes, todos de gran importancia y relevancia, me ha gustado el papel que tienen las mujeres en la vida de Robert, todas muy inteligentes y apasionadas, son las que llevan gran parte de la historia, unas por su amor y otras por sus odios, celos y venganzas. Transcurre por varios escenarios importantes de la época, sobre todo en cuestiones relacionadas con el derecho y las leyes como Barcelona, Jaca y Bolonia donde comienza su cruzada porque la ley haga justicia, traiga la paz y menos violencia. También es una historia de amor, Robert y Blanca sellaron su destino desde la Ordalia y cada vez que se encuentran no pueden evitar acercarse, tienen otras parejas y la vida parece que los lleva por diferentes caminos, pero al final hay secretos y hechos que cambian sus destinos. Robert me ha parecido un personaje muy rico, desde niño con su curiosidad y valentía, muy humano y comprensivo, atormentado por momentos, luchador y testarudo, no se da por vencido en lo que quiere y aunque se equivoca en ocasiones, sabe rectificar y entender a los demás. Ha sufrido mucho por ser "el Condenado", pero eso no lo freno nunca y también siempre estuvo rodeado y apoyado por buenos amigos. Blanca es un heredera sometida a sus superiores, sin voz ni voto, utilizada como moneda de cambio, pero con debilidades y muchos secretos, también es una mujer valiente, justa y querida por todos, también se enfrenta a muchas aventuras y desventuras. Es muy dificil resumir o hablar de un libro como este, la verdad es que merece la pena leerlo, es interesante, emocionante y muy bien documentado, con muchos personajes de los que convivían en la época, como los señores feudales, siervos, sarracenos, judíos, juglares, maestros y estudiantes entre otros y que recuerda a las aventuras épicas de algunos libros antiguos. Con un hombre que busca la justicia, cumplir una promesa y desafiando las tradiciones y rituales y abogando por la razón. Lo recomiendo.
Me ha gustado mucho, es el primer libro que leo de este autor y me ha fascinado, en ocasiones lo he encontrado vibrante e inquietante por la incertidumbre de lo que podría pasar. Sin duda lo recomiendo para leer. Una novela histórica que te deja perplejo de las leyes y costumbres en la epoca medieval.
Novela entretenida con una primera mitad, o tercio, un poco espeso y más entretenida después. Me asombra la capacidad del autor para reconvertir situaciones aparentemente resueltas en nuevas complicaciones para los protagonistas. El desenlace del “secreto” es previsible, al menos me lo ha parecido.
Le pongo 4 estrellas a pesar de no haberlo podido terminar, lo abandoné al 35% porque llegó un punto que se me estaba haciendo tedioso. El libro me parece extraordinario y el autor ha hecho una inconmensurable labor de investigación pero el tema que trata se me ha atragantado y desconecté, llevaba días apenas avanzando un 1% o 2%. Al final he decidido abandonar y continuar con otro, pero para los amantes del Derecho es ideal. De este mismo autor me leí el año pasado "La llama de la sabiduría" y me encantó.
En una época oscura, marcada por la infamia y la superstición, solo los valientes clamaran justicia
En una gélida mañana de 1170, un juicio cruel sella los destinos de dos familias enfrentadas por la avaricia y los usos feudales. Según marca la tradición, los primogénitos de las dos casas, de apenas meses de edad, deben ser sumergidos en agua helada. El que se hunda será el escogido de Dios, y eso dará la razón a su familia. Tras el lastimoso evento, Blanca, la hija del noble Ramón de Corviu, resulta elegida, y Robert de Tramontana, el condenado, tiene que ver cómo los vencedores se apoderan de todas las posesiones de su linaje.
El destino los selló en un abrazo eterno… pero en esos instantes que lucharon por sobrevivir, nació entre ellos una unión especial e inquebrantable. Y a la vez, en el alma del perdedor germinó el deseo de alcanzar un mundo más justo, alejado de las supersticiones y los juicios divinos.
Una época oscura ambientada en la Barcelona del siglo XII… Una obra sobre el renacimiento del Derecho romano tras las tropelías cometidas durante siglos de edad media, la acción nos sitúa en el ocaso del siglo XII, una época oscura donde aún imperaba los malos usos feudales que consistían en los privilegios que los señores feudales sometían a sus siervos, sometiéndolos a cualquier tipo de maltrato o vejación.
Mi valoración personal El juicio del agua es la cuarta novela publicada por Juan Francisco Ferrándiz donde nos sumergirá en un emocionante relato de aventuras, intrigas, conspiraciones y amor en plena edad media. Iniciaremos este viaje en Olèrdola asistiendo a un juicio del agua donde dos familias serán enfrentadas: Los tramontana y los Corviu. Un juicio cruel dos los primogénitos de las familias son tirados en un estanque de agua helada, el que se hunda dará la razón a su familia y el otro será el condenado. Así Robert de Tramontana será conocido y su familia quedará despojada de todas sus propiedades y linaje. Pero la vida de Blanca y Robert quedará unida para siempre y ni las supersticiones ni los juicios divinos podrán contra el amor que ese abrazó infantil en mitad de la aguas congeladas generó. La novela se divide en seis grandes partes donde iremos acompañando en cada momento a ambos protagonistas. El tiempo ha pasado y Robert decidirá iniciarse en el mundo del Derecho e irá descubriendo que existe la palabra justicia, esa palabra que la hará motor de su vida para poder defender aquello que encentra injusto. Y así comenzará un viaje que lo llevará hasta Bolonia para formarse como juez y poder volver a su tierra de la que ha sido desterrado y poner algo de cordura en los abusos feudales. El Juicio del agua en una obra de orfebrería en la que cada pieza va encajando con la otra a medida que la narración llega a su clímax final, que no es otro que evidenciar el papel de sus protagonistas en la recuperación del antiguo Derecho romano. Con unos personajes bien construidos tanto históricos como ficticios, una documentación exhaustiva y bien introducida en las casi setecientas páginas estamos ante un libro histórico con pinceladas de thriller. Como puntos negativos diría que los excesivos capítulos de relleno, la cantidad de personajes que poco a nada sabemos de ellos y el exceso de latinismos han hecho que en ocasiones la novela me resultase lenta y apagada.
En conclusión, El juicio del agua es un paseo por nuestra historia donde se mezcla el amor y la venganza en un entorno donde la justicia era una quimera. Soy Robert de Tramontana, aunque me llaman el condenado. Esta es mi vida y mi lucha en pos de la justicia y de la libertad.
No sé cuantas estrellas darle a esta novela, pero tengo una pregunta para el autor. Señor Ferrándiz: ¿Cuántas veces el pobre Robert el Condenado va a ser acusado injustamente y va a tener que salir corriendo, huyendo de las autoridades? La novela ha sido la mar de interesante y muy educativa en las maneras y formas que tomaba la llamada "Ley" y "justicia" en la Hispania del siglo 12, así como en la muy adelantada Bolonia. La ley la impartían jueces que en verdad eran clérigos y se debían más que nada a la Iglesia. Las maneras de evaluar quien tenía la razón en una disputa (cuando ambos reclamantes eran del mismo estrato social, pues si uno era noble y el otro campesino, prevalecía la posición del noble) iban desde hundir a bebés en agua congelada a ver cuál flotaba, hasta tocar un hierro caliente a ver si no te quemabas, hasta pelearse a palos (literalmente) con las piernas hundidas en la arena hasta la rodilla. Verdaderamente, métodos bárbaros e injustificables. A pesar de estar acostumbrada a este tipo de "héroe" (pues en las novelas de Ildefonso Falcones pasa lo mismo, el protagonista pasa las de Caín), este pobre Robert el Condenado, de verdad que las pasa mal. De verdad, yo le llamaría “Robert el suertudo” pues se salva de la muerte no menos se 5 veces, casi siempre gracias a la ayuda de una mujer (y no de la misma). Al igual que los protagonistas de Falcones, el pobre Robert conoce el amor verdadero, pero no puede estar con su amada; es un luchador incansable por la verdad y la justicia (en una época en que no había tal cosa, solo la palabra de un Juez o del Rey), posee recursos y amistades inagotables, y por supuesto, cuenta con la fiel ayuda de una familia judía de Barcelona. Sin embargo tengo que decir que el final es buenísimo, la trama enmarañada se desenreda y vale la pena sufrir las 661 páginas para conocer el desenlace de los fortunios e infortunios de Robert el Condenado.
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Me ha parecido un poco pesado el contexto legal que rodea la historia. También me resultaba forzado el rol de seductor del protagonista: todas las mujeres del libro caían rendidas a sus encantos, que no tengo claro cuáles eran. La violencia y el pesimismo que se respira en demasiadas páginas.
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Me encantó la historia, es suficientemente complejo el entramado, aunque salvo por contadas excepciones (sobre todo develadas casi hasta el final) es relativamente fácil entender los motivos entre los diferentes personajes, aún así, si bien la historia no tiene muchos "giros de tuerca", tampoco es predecible, de hecho es bastante sorprendente.
Me gustó mucho el balance que tiene la obra en cuanto a posicionar a la Iglesia (tanto la "local" como la Iglesia en su conjunto), y su relación con la nobleza, se agradece infinitamente no haber caido en otra "leyenda negra", que fácilmente podría atraer a muchos lectores ya adoctrinados por la narrativa hegemónica que domina estos temas. En este sentido el autor hace un mucho mejor trabajo que ahem... Ken Follett, y estamos hablando de uno de los gigantes del género. Evidentemente El Juicio del Agua no es un The Pillars of the Earth pero... tampoco está tan lejos.
Las comparaciones son interesantes, y quizás da pie a lo que más me gustó del libro, además de su ritmo que es muy bueno, es que refleja más la vida de una persona normal en Robert de Tramontana, el protagonista principal. En muchas novelas parece que la fórmula es: el protagonista está super bien, viene un pequeño revés, ya solo está "bien", pero se anticipa una catástrofe que lo pone al borde de la existencia, luego es sufrir, sufrir, sufrir y seguir sufriendo hasta el último cuarto de la novela, donde encuentra algo que lo redime y nuevamente es feliz. Pero la vida no es así, la vida es más como la de Robert, que inicia en una tragedia, donde el no está muy al tanto, luego tiene momentos brillantes que lo llevan a la cúspide, y luego vuelve a caer, a lo mejor no tanto como la primera vez, y luego vuelve a subir y luego viene otra tragedia y así sigue el ciclo... esto además de ser más real, hace que el desarrollo de la historia se preste para cosas mas inesperadas, lo cual resulta más interesante y divertido.
El ambiente histórico en el que transcurre la novela está plasmado muy bien, tanto que te permite hacerte una imagen mental con bastante detalles, no solo de los lugares físicos, sino de las costumbres, buenas y malas, y entender lo que ocurría desde la perspectiva de quienes vivieron aquellos años.
No le puse cinco estrellas porque hay tres cosas de las que me parece que abusó innecesariamente el autor:
- Muchos de los cliffhangers de finales de capitulo terminaban en un "iba a pasar algo que cambiaría todo para siempre", se usa tanto, que es hasta cliché, y la verdad es que había eventos que si bien eran importantes para la historia, así como que para cambiar el mundo... pues no
- Los falsos dilemas, se exagera la "única opción", que entiendo que es un artefacto literario, pero ocurre tanto, que parece que los personajes no son más que corchos flotando en un rio torrencial, ni planean, ni nada... muchas decisiones relevantes eran "única opción"
- El exceso de "misterio" de cosas más o menos triviales, creo que lo único que merecía ese tratamiento era el gran secreto de Blanca, que se aborda magistralmente, pero ¿todos los demás? meh...
Finalmente está el cierre... la novela termina muy bien, pero creo que podría haber sido un cuarto de libro antes, cuando pero creo que podría haberse hecho de otra forma y no requerir de todo un segmento completo en el libro...
Pero sin duda una de las mejores novelas que he leído en los últimos años, y de la que se aprende un montón sobre la historia del derecho, que creo que es el objetivo final de la misma
Si buscas un protagonista al que le pasen cosas sin parar de principio a fin. No busques más. Robert de Tramontana, el condenado, es tu protagonista.
Ambientada en Barcelona, en la edad media del siglo XII, empieza por donde nos sugiere el título. Con una ordalía. Y sí, existieron. Eran una forma de dirimir un conflicto en la que, supuestamente, dios castigaría al culpable y salvaría al inocente. Estaban reflejadas en las legislaciones de la época, por ejemplo, en los usatges de la ciudad condal. Su resultado era inapelable. Robert es uno de los perjudicados por esos “juicios”, y luchará a lo largo de casi 700 páginas para cambiar esa situación. Hablamos de una Barcelona que, aún siendo importante, estaba eclipsada por grandes urbes como Génova, Pisa o Bolonia, donde el comercio marítimo y una nueva forma de aplicar las leyes le estaban comiendo la tostada. Eso es lo que quiere cambiar nuestro sufrido condenado, conocedor de que la seguridad en el comercio que aportaban las nuevas leyes era lo que necesitaba su ciudad para dejar atrás el oscurantismo de la época.
Como co-protagonista, tenemos a Blanca de Corviu, que fue sometida a la misma prueba en el bando contrario. Sus vidas (las de Robert y Blanca) irán entrelazadas irremediablemente, para bien y para mal. Al principio como enemigos, luego ya no.
La búsqueda de la justicia basada en testimonios y pruebas. Ese es el gran eje conductor. Y eso, efectivamente, ocurrió en la época y los sitios descritos por Ferrándiz, autor con cuya novela me estreno, y que me ha dejado un buen sabor de boca, y ganas de seguir indagando en sus publicaciones. Como es abogado de profesión, sabe manejar el terreno por el que se mueve, aunque aquí hablemos de leyes arcaicas y jubilosamente olvidadas. Es una novela con mucho y buen ritmo, con sus correspondientes giros y sorpresas. Y, por supuesto, romance. De hecho, este Robert es todo un ligón (a pesar de su defecto en las manos por causa de la ordalía). Habrá muchas mujeres en su camino, y no todas le favorecerán en su búsqueda de la justicia. Y, por supuesto, tendremos personajes históricos de la época, que, a mi modesto entender, son los más flojos de toda la narración.
Creo que merece justamente mínimo 4 estrellas. No le voy a poner 5, porque, en el fondo, es como si esta novela ya la hubiese leído en otros relatos similares (aunque no con trasfondo jurídico como patrón). Quizás no tan comparable a “La catedral del mar”, como mencionan algunos de mis colegas. Pero sí a otras de parecida ambientación. Así que, sí, la recomiendo. Y agradezco especialmente a Xabi, Lola y Mari Carmen que me hayan hecho reparar en ella.
Y, para terminar, una curiosidad. ¿Sabéis dónde se celebró el primer sistema parlamentario de Europa? ¿Inglaterra? ¿Alemania? ¿Francia? …. Frío. Muy frío. Las primeras cortes, y, por lo tanto, cuna del parlamentarismo se celebraron en la ciudad de León, en la primavera de 1188. Hace la friolera de 800 años, bajo el reinado de Alfonso IX de León. Así fue, y así lo reconoce la UNESCO. Ni Grecia, ni leches. León. Como democracia dejaba todavía mucho que desear, pero, ahí os lo dejo. Y sí, en esta novela, ese hecho histórico sale.
A "El Judici de l'Aigua" (2021), Ferrándiz du a terme una encomiable tasca d'integració d'una sèrie de personatges vívids i creïbles en un context històric prou desconegut, com és la reaparició del ius commune o dret romà durant el segle XII.
La trama podria transcórrer perfectament en més d'un llibre, però que l'autor concentra en un únic volum, evitant els capítols buits de contingut i les descripcions poc necessàries. Tot i així, l'alacantí no perd el temps: més de 600 pàgines donen per a molt. Les aventures de Robert de Tramuntana, pertanyent als laboratores de l'ordre social tripartit feudal, prenen lloc a Olèrdola i al Mas de Tramuntana, però també a Barcelona, Jaca, Bearn, Ripoll, Lleó o Bolonya. A tots aquests llocs, Robert va prenent consciència que el sistema de les lleis basades en l'atzar, amagades darrere la màxima que es tractava de la paraula de Déu, no eren res més que modus operandi caducs, incoherents i al servei dels bellatores més poderosos. Així doncs, la persecució de l'aplicació del dret comú que començava a renéixer als estats italians a la seva terra natal, la Catalònia comtal, farà que visqui una sèrie d'aventures vitals que configuraran i marcaran el seu caràcter.
Els personatges secundaris estan ben resolts, i ens aporten una imatge diversa de com era la societat del moment i la situació de les companyies de joglars, la reialesa, el sacerdoci, els monestirs, la noblesa, els càrrecs administratius, els remences o els jueus. També indaga en contextos històrics secundaris, com ara la confrontació entre Papa i Emperador o l'establiment d'un primer parlamentarisme a Lleó.
Malgrat que és cert que és un llibre dens en conceptes i personatges, està molt polit, i l'autor fila molt bé la història i aconsegueix una obra molt comprensible, sobre un tema, aparentment, poc atractiu per a molts, com és el dret romà en època medieval. Tal com ell destaca a les notes de l'autor: es tracta d'un fet transcendental per a la història humana, que va canviar l'esdevenir de la justícia europea. Tanmateix, cal dir que no és un canvi definitiu; de la mateixa manera que es va perdre el dret romà per caure en un d'atzarós durant la baixa edat mitjana, podria tornar a ocórrer quan menys ho esperem.
🛡️En una gélida mañana de 1170, un juicio cruel sella los destinos de dos familias enfrentadas por la avaricia y los usos feudales. Según marca la tradición, los primogénitos de las dos casas, de apenas meses de edad, deben ser sumergidos en agua helada. El que se hunda será el escogido de Dios, y eso dará la razón a su familia.
🛡️Dediqué los últimos días de noviembre para leer este libro, extenso y con muchos personajes, alguno de los cuales no tienen un peso significativo, pero luego se explica el por qué aparecieron, el español antiguo y uso de palabras complejas hizo frenar un poco mi lectura (destaco que hay un glosario), pero solventados estos detalles, es una novela orientada para los amantes de la buena literatura histórica con profundidad investigativa.
🛡️Viajé con Robert por medio mundo, sentí sus inseguridades, sus miedos, su honor y hasta su forma de amar. Blanca, demostró su valía y entereza a pesar de sus secretos. La labor del autor para describir batallas, enfrentamientos y la labor de los jueces es notable. Una de las cosas que más me gustó, fue como el autor muestra como se recupera el Derecho como institución durante la Edad Media, teniendo la equidad como fuente de justicia, porque pasar de las batallas o peleas a usar el intelecto para demostrar la verdad, costó y mucho, pero los principios del Derecho romano, cambiaron la historia del mundo.
🛡️Los Glosadores, los Fueros de Jaca y el Corpus Iuris Civilis, se transforman bajo la pluma del autor, mostrando aventuras, intrigas políticas, conspiraciones y la esencia del Derecho.
🛡️Valoración: Muy recomendada, los amantes del género histórico se sentirán complacidos. 4.5/5
Dos bebes unidos por una ordalía al poco de nacer, una cruel forma para dar la razón en un conflicto en el que sumergían a los niños en el agua, y el que se hundía ganaba. Robert de Tramontana, el condenado, y Blanca de Corviu, quedarán atados por este abrazo acuático y marcados de por vida por las congelaciones que sufrieron. Los actos, a veces trágicos, del protagonista le van apartando casi sin querer del camino que él mismo tenía elegido, y va cerrándose las puertas por las que no podrá volver a pasar, sin que tuviera intención en un principio de convertirse en juez, pero el destino y su historia lo va encauzando a esa senda, la de luchar por abolir los derechos feudales y la brutalidad, volviendo a rescatar el derecho romano y la racionalidad.
Ambientada en las décadas finales del siglo XII, en una epoca que es la base del posterior Renacimiento, el autor trata de explicar la diferencia que hay entre lo legal y lo justo, entre hacer caso a leyes y costumbres totalmente abusivas y dar a cada cual lo que le corresponde, momento que el pueblo llano aprovecha para intentar progresar mientras los nobles se aferran a sus privilegios. Barcelona, León, Jaca o Bolonia serán escenario de esta novela, lectura que no deben perderse todos aquellos profesionales del mundo jurídico a los que les interese la historia, pero que también gustará a los que, como yo, no soportábamos las asignaturas de derecho en la carrera.