E.T.A. Hoffmann es probablemente no muy recordado a pesar de ser el originador del popular "El cascanueces y el rey de los ratones" mismo que se ha popularizado hasta la saciedad con el conocido ballet que cada navidad se presenta aquí y allá.
Se trata de un escritor bastante eficiente. Hasta ahora ninguno de los relatos que he leído de el me ha decepcionado por completo, aunque eso si, en algunos se muestra mucho mejor que en otros. Esta edición contiene:
-"Don Juan"
-"El hombre de la arena"
-"Las minas de Falun"
-"La iglesia de los jesuitas de G..."
Destaca sobre todo el "Don Juán" que presenta una composición bastante compleja y donde, demás, se deja claro el amor que Hoffmann sentía por la música (como anécdota, su nombre original era Ernst Theodor Wilhelm Hoffmann, pero debido a la admiración que sentía por Mozart, decidió cambiarlo a Ernst Theodor Amadeus Hoffmann, ¡así de esas!). De los tres restantes, "El hombre de la arena" es antologado normalmente, es un cuento más ordinario que se sirve de viejos mitos para contar una historia que no deja de ser horrorosa a pesar de que el ritmo que tiene a veces se siente un poco forzado, probablemente es el menos satisfactorio de la selección. "Las minas de Falun" es una obra muy interesante, aunque no propone nada fuera de lo ordinario. Por último "La iglesia de los jesuitas de G..." vuelve a dejar patente el amor que Hoffmann tenía por las artes en general, en este caso, por la pintura. Da gusto leerlo ese tipo de temas, donde se desnuda el alma y habla con plena conciencia acerca de las sensaciones que uno experimenta ante una buena pieza, cualquiera que sea el arte que la origine.
Hoffmann en vida quería ser más recordado como músico (además era también pintor, cantante, caricaturista, ilustrador y licenciado en derecho), sin embargo me temo que en ese aspecto no le fue nada bien. Sin embargo como escritor hay que notar que su estilo influyó en figuras como Poe, y eso es algo que no cualquiera puede presumir de haber hecho.
Recomendable, en lo personal sigo teniendo como mi relato favorito de el su "Vampirismo", pero solo por leer como captura emociones (y sin recurrir a la poesía) en el primer y el último relato, vale la pena dedicarle un momento.