El especialista en literatura infantil Carlos Rubio afirma que "De tierras lejanas llegaron estos cuentos. Desde tiempos inmemoriales se relataban en Europa o África. ¿Dónde los habrá escuchado la tía Panchita? ¿Cómo habrán llegado hasta la tibieza de su banca, en esa casa en las cercanías del Parque Morazán? ¿Con qué embeleso María Isabel Carvajal Quesada –Carmen Lyra–, los escuchó o los leyó en antiguos libros? Lo cierto es que estas aventuras de príncipes, princesas, tontos que no tienen un pelo de tontos y el confisgado de tío Conejo ya forman parte esencial del ser costarricense. No sólo se trata de la obra iniciadora de nuestra literatura infantil, sino que, además, es patrimonio del imaginario nacional".
Carmen Lyra, seudónimo de María Isabel Carvajal Quesada (San José, 15 de enero de 1887 - México, 14 de mayo de 1949) fue una escritora, pedagoga y política costarricense. Es considerada una de las escritoras más entrañables y significativas de la literatura costarricense. Se le ha señalado como la fundadora de la narrativa de tendencia realista en Costa Rica. Su obra más conocida es Cuentos de mi tía Panchita, una serie de cuentos infantiles publicados en 1920, una de las obras literarias más importantes de la literatura nacional. Además, escribió obras de teatro, ensayos políticos y las novelas En una silla de ruedas y Las fantasías de Juan Silvestre.
Educadora por antonomasia y renovadora de la docencia, fundó y dirigió la Escuela Normal Montessoriana, desde la cual introdujo nuevas metodologías educativas y el cual fue el primer centro de educación preescolar del país. Creó los primeros comedores escolares del país, sentó las bases de la bibliotecología para la niñez y escribió los primeros textos con carácter social de la historia de la nación. Fue luchadora cívica y líder comunista en diversas actividades de orden social y político durante importantes eventos históricos y políticos del país, siempre identificada y en solidaridad con las necesidades del pueblo. Luchó por los derechos de la mujer y los desposeídos al proponer una ley de casas baratas y el primer gremio de maestros y maestras. Por toda su obra y contribución a Costa Rica, fue declarada Benemérita de la Patria en 1976.
Fue muy lindo recordar la lectura de estos cuentos. La edición conmemorativa del centenario es preciosa, aprecio que hayan conservado las ilustraciones originales.
Carmen Lyra set out to write down Costa Rican fairy tales, and the result was this book. It is hard to believe she wrote it, considering her background as an outspoken feminist and communist, quite a force to be dealt with in her own right in Costa Rica. Feminism is far from these tales where women search for their princes. That's not even mentioning the racist overtones. But what I have to give her credit for is that I don't doubt she noticed this, I believe she just tried to be true to the stories and succeeded despite her own personal beliefs.
The stories, besides, are often reminiscent of our own due to similar European roots. Some stand out more than others, all with their own morals. As a collection, I think it is a very interesting read. Some stories are very witty and fun to retell, but I probably won't be repeating all of these to my children.
Es divertido volver a leer estos cuentos años después y compararlos a como los veía de pequeña. Me trae muchos recuerdos de mi infancia. En especial de cuando mi abuela me contaba algunos pero cambiaba cosas para no contarme la misma versión de la cucarachita mandinga todas las noches xd Conseguí una copia en la feria del libro porque nunca los había leído completos y no me arrepiento.
La verdad me reí mucho con las ocurrencias de Tío conejo, siempre se salió con la suya😂 Mis cuentos favoritos fueron - El tonto de las adivinanzas - La mica - La flor del olivar - Por qué Tío Conejo tiene orejas tan largas - Cómo Tío Conejo les jugó sucio a Tia Ballena y a Tío elefante
Un clásico de la literatura costarricense, cuando en la escuela nos ponían a leer historias cortas que nos hacían reír a cascadas y sacar las mayores sonrisas. Puedo decir que años después tiene el mismo efecto en las historias más leídas como la cucarachita, domingo siete y Uveta. Tiene vocabulario bastante local por el cual a un extranjero le sería imposible. Además lo hace reírse sobre las tragedias que les pasan a la mayoría de los personajes ya que algunos deciden tomar el mal camino (como en la vida). Espero que los chicos y chicas hoy en día sigan leyendo este libro y disfrutándolo porque realmente es un clásico literario.
Increíble obra de la escritora Costarricense! De puede observar cómo se utiliza el lenguaje criollo de la época y la verdad que las historias son muy interesantes y divertidas, especialmente las de tío conejo. Una que otra repite el plot. Son historias escritas en medio siglo 20, entonces se entiende que existan ciertas historias con connotaciones un poco conservadoras y polémicas para el presente.
Una serie de cuentos para niños en donde la muerte, venganza y traición son parte del repertorio. La autora escribe, más allá de la fantasía, la cotidianidad local de Costa Rica, que no está muy alejada de la mexicana.
El tío conejo es un personaje entrañable que espero nunca topármelo.
Tio Conejo no me cayo muy bien. Un tipo que se aprovecha de los demas. Sin embargo es una ventana en el tiempo a lo que era la sociedad costarricense de hace 110 años.
Pensé que seria una especie de cuentos para niños pero habia muchas malas palabra y creo que eso le da el toque, nos representa como costarricenses con solo dos parafos.
2.5 ⭐ Me gustan mucho los cuentos de niños, desde siempre; y pensaba que este libro me iba a gustar más. Aunque la Cucarachita Mandinga y la recopilación de cuentos del Tío Conejo sí que me han gustado más, el resto en general no tenían chiste, y no por la falta de moraleja, como diserta la autora en la introducción, sino en general.
No obstante, la recopilación es muy interesante para saber un poco más de la literatura infantil costarricense. El estilo, tan llano, me ha parecido muy tierno.
Lo cierto es que el tonto no era nada tonto, pero como era tan bueno lo creían tonto, porque así es la vida.
Me trajo bastantes recuerdos de cuando era más pequeño y había leído algunos de sus cuentos. Me gustó. Es bastante entretenido y se lee muy, muy rápido. Está lleno de vocabulario tico, lo que me resultó bastante ameno. En algunas partes me reí a carcajadas.
Al parecer, en aquel tiempo, degollar, desollar y demás cosas por el estilo eran de lo más normal en cuentos para niños. Incluso noté algo de racismo, que me pareció algo desagradable de leer, pero bueno, eran otros tiempos.
Uvieta y Escomponte perinola fueron los que más me gustaron. En fin, buen libro para pasar un rato, pero sería complicado de comprender para alguien que no sea de Costa Rica.
Vea, hijita, a nadie hay que hacerle ¡ché! en esta vida. No hay que dejarse ir de bruces por las apariencias.
Yo no te digo que no seas bueno con tu prójimo, pero tampoco te dejés, porque eso es dejar lugar a que el egoísmo se extienda como una mata de ayote.
Si usted es lector y costarricense y no ha leído los cuentos de mi tía panchita ¿Es lector y costarricense? Puede ser uno, pero jamás los dos.
Estos cuentos sin duda son clásicos de la literatura infantil costarricense, entretenidos y graciosos. Recordemos siempre que están orientados a un público infantil (no quiere decir que un adulto no pueda leerlo, jamás de los jamases) pero si usted lo lee siendo adulto no va a generar el mismo impacto que hubiera generado si lo hubiera leído en su infancia.
¿Lo recomiendo? Tengan presente la edad para la que es recomendado, pero sí, sin duda.
“Lunes y martes y miércoles tres. Jueves y viernes y sábado seis.” De niña y ahora no tan niña, mi señor padre me contaba este cuento. Ja, ja, ja, como me encanta. Leer este estupendo libro y en sí todas las maravillosas historias, son un homenaje a mi infancia y a mi cultura. Y apuesto que la de muchos. Mi bella edición del centenario es un tesoro puro en mi biblioteca.
One of my first books. First my mom read it to me, but at age of 6 I can read all by myself. Defenitly good memories. It´s a book of traditional short stories about uncle rabbitt, a dear character in Costa Rica, and some urban legends, just for kids.
Amo Costa Rica y por eso quería leer Carmen Lyra. Los cuentos son divertidos y muy diferentes a los cuentos clásicos. Aunque generalmente no soy muy aficionada con los cuentos, me gusta la alternancia. El carácter del tío conejo es interesante y a veces dudoso.