«La imaginación de Yesenia Cabrera es insumisa: se niega a someterse a los tropos del horror ya establecidos y encuentra escenarios inquietantes donde los demás vemos la tranquilidad cálida de la cotidianidad; mientras que, en los lugares comunes del miedo, consigue hallar nuevos motivos para el sudor frío y la desazón. En los cuentos que se reúnen en Los pequeños macabros, los fenómenos de circo, las pesadillas, la infancia maligna y las transmutaciones se recombinan en historias de diferentes tesituras, desde el humor inocente hasta la amarga tragedia. Y, mientras avanzamos en la lectura, las obsesiones de la autora se vuelven también las nuestras». | Raquel Castro
«Para Yesenia Cabrera no hay diferencia entre sueño y vigilia, porque la pesadilla es la vida misma. Sus cuentos pertenecen a la más genuina literatura de lo extraño». | Bernardo Esquinca
"El verdadero espectáculo moribundo, y vivaz a la vez, se encontraba detrás de aquellas cortinas."
Aunque varios de los cuentos son demasiado weird para mi, otros asombran por tener ideas excelentes que fácilmente podrían seguir creciendo, y lo mas positivo que se puede decir de Los pequeños macabros es que no cae en lo conocido y se arriesga bastante.
Me hubiera gustado decir que lo disfrute por completo, pero el genero de lo extraño no siempre concuerda conmigo. Aun así los que me gustaron, me gustaron demasiado:
Shelley: pero que final, esa imagen se me quedara grabada por mucho tiempo. ¡Replícame!: me urge una película con esa trama central. La piel de octubre: es lo mas weird que puedo aguantar, creo!
Esos serian mis favoritos.
Recordemos lo importante que es apoyar las voces jóvenes, o siempre estaremos leyendo las mismas ideas viejas. Estoy casi segura que hay algún cuento aquí que te va a gustar.
Algunos cuentos tienen su estrella, otros no sé por qué estaban ahí. Siento que le faltó una mejor selección o un editor con mucho ojo para seleccionar y cortar lo innecesario. Pero hay otros cuentos que brillas por sí solos. Entonces, me quedo con sentimientos encontrados.
La neta hay más cohesión en mis compilaciones de fanfics y ahí la cohesión es... Bueno. No muy buena. Meh, el primer cuento me latió y desde ahí se desinfló.
Yesenia Cabrera nació en 1996 en Tlaxcala. Es licenciada en Lengua y Literatura Hispanoamericana. Ha sido becaria del programa Interfaz del ISSSTE en su promoción 2018, y del programa Jóvenes Creadores, en la especialidad de cuento, del FONCA.
Se encuentra incluida en la antología Interfaz 2014-2018 (Círculo de Poesía). Obtuvo el Premio Estatal de Cuento «Beatriz Espejo» 2018 con el libro de cuentos Los pequeños macabros, del cual hablaremos hoy.
Iniciaré diciendo que hablar de esta antología de cuentos será complicado y tal vez polémico. Tenía las expectativas muy altas, por tres razones: me encantó la portada (en serio es maravillosa a mi parecer), segundo, leer a autores/as mexicanos/as está dentro de mis metas del 2021, y por último venía de leer varios libros de la colección Árbol Adentro de la editorial Paraíso Perdido, quienes la describen como una "colección joven y dedicada exclusivamente al cuento: ese iceberg de palabras, ese mecanismo de relojería que deber ser perfecto, el knock out contundente, la vuelta de tuerca al final del camino, la puerta abierta a infinidad de caminos posibles."
Ante esto, creí que este libro podría ser mejor o igual de bueno que los libros que leí previamente de la colección, tales como Cuando las luces aparezcan (Leer reseña) y Respirar bajo el agua (Leer reseña), los cuales disfruté demasiado. Sin embargo, algo me detuvo de disfrutar este libro: las historias.
Si bien, el libro está divido en secciones las cuales abarcan temas específicos, como lo bizarro, la zoología, algunos retellings de cuentos famosos, lo psicológico y el terror, no sentí cohesión en las historias y la visión que la autora quería transmitirme. Lograr que una historia me atrapara fue complicado, al ser tan cortas, tenía que releer varias veces algunas de ellas para poner hacerme una idea de cuál era el mensaje del cuento.
Con algunas logré maravillarme, pero con la mayoría en mi mente, solo tenía la idea de que estaban incompletos, que les faltaba ese toque particular del género, que me haga asombrarme mientras leía cada página.
Fueron pocos los cuentos que me mantuvieron pegado al libro y los cuales considero fueron magníficos. Le aplaudo a la autora por eso. Otros cuentos, realmente no sabía que hacían en la antología, los sentí fuera de lugar, como si fuesen un "relleno". Y del resto de las historias, me dejaron mucho que desear, algo que lamento demasiado. Como lector, no puedo endulzarles este libro y animarlos a leerlo, ya que no me gustó para nada en general.
Es muy interesante como este auge de escritoras explorando temas cercanos al horror nos está ofreciendo una diversidad de voces con muy distintas posibilidades. En el caso de Yesenia Cabrera, tenemos una voz muy joven que sin duda tiene un gran camino por delante.
"Los pequeños macabros" es una obra firmemente afincada dentro de la literatura "Weird", es decir, aunque recorre los caminos ya tan conocidos del horror y lo fantástico, en ocasiones se permite ciertos requiebros que nos acaban dejando en un territorio desconocido, precisamente ese donde habita lo raro, lo extraño. El libro, al estilo de un buen "Wunderkammer" esta separado en cinco secciones, con relatos girando en torno al título: "Del circo", "Zoología", 2Clásicos-variaciones", "Puesta en escena" y "Mundos paralelos". Los relatos en general tienden a ser cortos, tal vez demasiado cortos, por lo que en realidad se trata de una lectura muy rápida.
Respecto a la calidad de los textos, la autora muestra buenas hechuras, pero si es notorio que en algunos casos, ciertas ideas no llegaron a cuajar, lo cual es una pena, porque los textos donde si se pisa el pedal a fondo, tales como "Shelley", "¡Replícame", "Melusina y su sonrisa", "Los pequeños macabros y Nana Lois" u "Oficio de brillantina" (mi favorito), son bastante interesantes. Hay algunas observaciones que hacer respecto a la originalidad de ciertos relatos, pero es algo que, conforme la autora vaya ganando madurez, sin duda dejará el paso libre a esa voz propia que puede atisbarse en otros cuentos.
A pesar de que en ciertos momentos si se siente que algunos textos pudieron haber sido más trabajados, el balance general me parece positivo, y sin duda permite hacerse una idea de lo que la autora podrá ofrecer en el futuro.
La verdad estoy como en negación, no sé qué pasó, jamás me había pasado esto con una editorial, pero esto me pareció fatal. Sin pies ni cabeza, a veces hasta infantil, sí está instalado en la corriente weird pero hay cuentos que honestamente no sé qué hacían ahí.
Escenas obscenas de prostitutas y luego metáforas de invierno y primavera encarnadas en personas, body horror circense y luego niños ahogándose con su cereal (ése es el cuento). Y luego, unos cuentos re buenos, como el primero o el de "Replícame". Qué disonancia tonal. Muchas buenas ideas, buenas ocasionales frases, muchos cuentos breves que en teoría deberían ser fáciles de digerir. Pero poco horror.
📣 "Asisto a cavidades perfumadas por bestias repletas de deseo vital, y desde sus pechos se aspira el suave rumor del frío viento montañés, como ululando a través de bosques del norte."
Calificación real: 🩸🩸1/2 Cuentos favoritos: “Shelley”, “Melusina y su sonrisa”, “Lunares en los maizales”, “¡Replícame!” y “Viaje astralal espinazo”. Este libro es una bestia extraña. Empieza mal, luego viaja por el terreno de lo regular, comienza a ponerse bien, con algunos pasos de cangrejo aquí y allá, y al final se compone. Exceptuando “Shelley” (pp. 83-87) , todos los cuentos que me gustaron de este libro están en las últimas 22 páginas (pp. 113-136). ¿Qué está mal con estos relatos? En mi opinión algunos son buenas ideas con una ejecución que no es la óptima; plot twists que realmente no lo son; palabras grandilocuentes en textos que no lo son, lo cual rompe el ritmo de la narración; lugares comunes no muy interesantes; elementos que quieren ser muy transgresivos, pero no llegan a serlo (sobre todo el gore), un estilo al que le falta una pulida y “Comunión oscura” (pp. 111-112) tiene un final bien extraño que no supe si fue intencional o porque le faltó una “a” al verbo succionar... entre cosas. El punto es que estos detallitos van desapareciendo poco a poco. Los cuentos que me gustaron me hacen pensar que esta autora nos puede dar un libro muy interesante en el futuro.
Los cuentos aquí reunidos —en su mayoría brevísimos— son un extraño híbrido entre terror contemporáneo y lo más selecto del terror clásico. Hay varios aciertos en esta antología aunque el conjunto total tenga más de un relato que sobra —ya sea porque no destaca entre el grupo o no ofrece algo que ya se revisó de manera más acabada en otro de sus acompañantes— y a ratos los guiños a Ligotti son demasiado evidentes: una cosa es inspirarse en un autor y otra es utilizar su mitología. Creo que un buen autor puede —y debe— crear la suya propia.
Conozco bien el entusiasmo de Yesenia por lo monstruoso, y en esta colección (cuyo título es un tributo al gran Gorey) nos lo deja bien claro. Me gustó la forma en que distribuyó los textos ("Del circo", "Zoología", "Clásicos", "Puesta en escena" y "Mundos paralelos"), sus infinitos referentes y su contundencia. Plus: la portada de Caruso.
Yesenia Cabrera tiene una imaginación peculiar y en los relatos que conforman este libro nos permite asomarnos y percibir algunos rastros de historias que podrían llegar a ser macabras si no nos venciera primero la insatisfacción de esperar un final que no llega.
Una colección de ideas pobremente exploradas, en su mayoría nada memorables, que seguido intenta darnos lenguaje poético y palabras en desuso, como un mísero reemplazo.
Creo que de todos los cuentos que componen este libro son muy pocos los verdaderamente memorables y que en serio se te quedan en la cabeza con esa perturbación propia que busca la literatura de horror o de lo extraño o como se le quiera llamar.
No es que aquellos que no logren este efecto sean de inmediato basura, porque sí tienen su buena narrativa y su justificación y su personajes dignos y todo eso, sólo que se quedan muy por encima en la mera anécdota; la autora no se adentra, a veces incluso pasa que se sienten apresurados (tal vez pensaba hacer minificciones pero le falta mucho ese toque de la genialidad en lo breve), algunos relatos son fácilmente olvidables. El cuento titulado "13" me pareció dentro de los buenos, por ejemplo, pero no de los absolutamente brillantes, y creo que fue por la prisa, porque faltó un poco más de sorpresa, como que todo lo terrorífico nos lo dio muy rápido.
Pero vayamos a los que sí que valen la pena. Uno de ellos, el mejor, creo, es "Los pequeños macabros y la nana Lois", un cuento que tiene varios elementos dignos de aplaudirse, por ejemplo el misterio, la ambientación, la oscuridad en la historia y en los personajes en sí, los escenarios y la vuelta de tuerca final que te hace echar un gritito interior por cómo resultan las cosas. Otro que me gustó fue "Carne de colores", porque tiene buen manejo de personajes, tensión suficiente y el factor terror está muy bien trabajado.
Muchos otros relatos tienen el tema de la transformación o transfiguración, casi siempre en cosas horrorosas o en creaturas híbridas y terroríficas o en cosas inexplicables nomás. Este recurso está bien logrado en un cuento en especial, me parece, que es "Dentrificarum", en donde lo insólito aparece y arrasa y no necesita ahondar demasiado en el motor del misterio ya que la descripción de los sucesos es suficientemente convincente para entrar en ese pacto de lo inexplicable y la escena final tiene los niveles adecuados de impacto para que se te quede en la memoria.
El resto de los relatos honestamente es poco memorable, pasan cosas interesantes, pero en muchos casos el misterio o la extrañeza carece de fuerza y queda desapercibido para la memoria. Así las cosas
la verdad es que no llevaba tantas expectativas porque desconozco a la autora. y mi experiencia con terror mexicano es prácticamente nula.
mi sorpresa es que, el libro es curioso, interesante y grotesco (en el sentido del subgénero). me ha gustado la manera en la que ciertos cuentos se desarrollan y ha logrado darme escalofríos por momentos.
Favs: *Sueño arlequino o el nuevo rey *Los pequeños macabros y la nana Lois *Melusina y su sonrisa *Galería de recuerdos *¡Replícame!
En general tiene altibajos. Pero los momentos buenos están bastante bien: "Oficio de brillantina", por ejemplo, me dejó impactado. Y estoy seguro que varios miedos colectivos están presentes aquí. Al menos yo tuve unos cuantos, pero no todos. Y creo que algunos cuentos pudieron tener materia para más. Siento que aún queda camino para la autora, y que sus mejores trabajos están por venir. Pero es un buen libro para cerrar "los meses del terror".
En lo personal no me conecté con la mayoría de los relatos, sentía que algunos perdían la dirección con tal de enfocarse en la "mejor descripción" de algunos elementos,lo sentí ajeno, de alguna manera alejado de su propio universo o cómo que no logró construir un universo, pero si disfruté leyendo "¡Replícame!" Ese cuento en muy pocas páginas logró mucha cohesión.
Extraordinaria narrativa, cuentos clasificados de acuerdo a diferentes temáticas, que van desde el horror a lo sobrenatural y en algunos casos los conjuga con un toque erotico personal.