Cuando lo terminé, lloré.
Y googlé la fotografía de Jesús María Heredia, quién redacta la novela de su vida, y entonces es cuando me sorprendo, pues lo que veo es la imagen de esos hombres insurgentes de 1800, de hace tanto....donde el mundo era tan distinto y a la vez tan similar al que vivimos en la actualidad, había mucho de lo que hoy carecemos:
un amor a la patria impresionante, amistades leales, poesía, mucha poesía, destierro y el dolor que conlleva, amores de esos que hacen rendirse al alma, y honor
y a la vez, había mucho de lo que hoy sobra: mentiras, mierda política, traición, y también, amor
Lo que me sorprende de este Padura es cómo le hace para que me interese algo que no me interesa realmente, no soy apasionada de la historia, si no tanto la de México, menos la de Cuba, pero escribe de una manera mágica que rescata lo que vale la pena y convierte hechos interesantes, como los miles que deben existir en la historia, en extraordinarias novelas románticas y desgarradoras.
Yo le agradezco que rescate este personaje, olvidado, y nos recuerde que quizá, hoy, con la prisa, la tecnología y el covid, vamos perdiendo rumbo, olvidando nuestro propósito de vida, dejando de pelear por lo que nos importa, descuidando amar con tal intensidad, que vayamos escribiendo, cada uno, una novela de nuestra vida digna de leerse.
Igual y estoy diciendo pura tontería, pero eso me inspira este libro, y me sorprende que, habiéndose escrito hace tanto, y con la fama que tiene Padura, tan poco gente lo haya leído en Goodreads.
Gracias Rafa, me gustó la intriga, la lucha por la independencia, los personajes entrañables, pero por sobre todo, el romanticismo del libro. No en balde dicen que Heredia fue el primer poeta romántico de América.
Ah y me quedé pensando que cuando Padura muera, muchos lo va a recibir con un aplauso en el más allá, por haber rescatado y homenejeado su memoria de una manera tan bella, por haberse esforzado por recuperar la verdad.