Hace un mes que no leía y qué manera de volver.
Hay muchísimo que comentar pero me quedaré en esbozo.
La encontré un día de casualidad, recién traducida al castellano y dije ¿A ver? Y luego ya la estaba leyendo. Es una novela que son dos novelas o, bueno, dos partes y están bien diferenciadas y las diferencias entre ellas me desconciertan más que las semejanzas.
La primera es una buena historia, algo forzada, de enredo dinámico y eventos que se acumulan. La forma y el desarrollo descubren unos recursos narrativos flacos y un proceder que es normalillo y que lo salva la descripción de la peste, algunas gracias y el hecho de ser la primera novela propiamente norteamericana. Pero es entretenida y funciona bien.
La segunda es el tronche de la primera de forma que, siguiendo la historia en el mismo tono, esta se autovulnera en nombre de no sé muy bien qué. Arthur Mervyn, protagonista, a quien conocemos, de pronto resulta un ser extraño y enigmático y uno ya no sabe qué pensar, de la sospecha pasamos a una épica de decisiones agobiantes en que ya no se sabe qué es cierto y qué no y al final pseudo"plotwists" a nivel... ¿temático? No sé, pero algo que me entretenía y que me daba un poco igual, me ha tensado, airado y emocionado. Nada mal.
Con más detalle, sabiendo quién trata cada parte, podríamos considerar que, como de la primera parte a la segunda cambia el narrador y, por tanto, también los vicios narrativos, estos últimos estén realizados a propósito, con lo cual sería ya una obra maestrísima. Pero lo dudo, lo dudo. Y luego, Siendo rancia es ¿Feminista? Eso parece, pero luego, en el momento menos esperado ¿Antisemitismo? Pero nada, apenas una sombra y de boca de un personaje judío que además es el centro y objeto del máximo respeto en todo el libro...🤷♂️
Es un libro de los raros que he leído pero sin ser ajeno ni extravagante. Brown hace buenos personajes y sin duda era una persona de una gran sensibilidad.
Así que no entiendo por qué quien lee esto piensa "Le pongo un treh".