La sierra del Toloño está presente en la vida de Daniel desde que era pequeño, cuando su padre le llevaba a pasear por las riberas del Ebro. También ha oído algo sobre unas galerías secretas... Y un día propone a sus amigos hacer una excursión allí. El grupo descubre un monasterio semiderruído que, en sucesivas incursiones, irá explorando. La aventura les fascina, pues encuentran las huellas de una sociedad secreta...
Este libro recuerdo que era una lectura obligatoria en el colegio, recuerdo que nunca lo llegué a terminar. Ahora después de 12 años me ha encantado esta lectura, me he reído mucho con los personajes, sobretodo con Daniel. Parece mentira que hace años no me gustara ni leer y ahora devoro todos los libros...