¡Luria, Luria! Haber conocido las obras de este gran científico ruso es una de mis mayores satisfacciones en la curiosidad intelectual. Este fue el primer libro que leí de su extensa producción bibliográfica, y que me aventuré en conseguir. Tengo un fuerte afecto con sus ideas y su teoría, aunque hay que reconocerlo, algunos de sus postulados están desactualizados, y como no si es que la ciencia no para. Su lectura me llevó por la senda de la ciencia, un camino que nunca dejaré, estoy infinitamente agradecido con Luria por ello. Cerebro en acción es un océano de conocimiento, sólidamente respaldado con una extensa bibliografía y evidencia empírica y profesional. Su teoría de la actividad cerebral como sistema funcional fue revolucionaria en su época, y el mayor aporte a una disciplina que comenzaba a ver la luz, a dar sus primeros pasos. La neuropsicología nace del cerebro activo de Luria. Un campo fascinante del que se ocupa el libro en tres partes. Organización funcional y actividad mental, sistemas locales del cerebro y su análisis funcional, y actividades mentales sintéticas y su organización cerebral. La belleza de su tesis reside en considerar los procesos psicológicos como sistemas funcionales complejos basados en el trabajo concertado de zonas cerebrales. Esta idea la escucho con la voz de Llinás, otro grande de la ciencia, cuando habla de asambleas neuronales y la actividad cerebral como una filarmónica. ¡Luria, Luria!