Este interesante libro constituye el segundo volumen de la serie del Ejército francés durante la Guerra Franco Prusiana de 1870. En esta parte se habla solamente del ejército republicano (bajo el mando de la II República que se instauró luego de la caída del II Imperio). Claramente los uniformes son diferentes, no llevan charreteras, ni águilas y se tratan de distinguir de los imperiales. También la falta de dinero y de calidad del uniforme dan las características, así como grandes variaciones de ciudad a ciudad incluso en los colores de las vestimentas.
Los alemanes en el campamento no querían una paz simple sino la humillación de Francia. Si bien es cierto, el centro y sur de Francia al inicio lo veían como un problema de París al final se comprometieron aunque no tanto. Una gran desventaja fue que habían generales de diferentes regímenes y no siempre se ponían de acuerdo. Con todo, la república aguantó 4 meses hasta su rendición.
Para poder instaurar un ejército decente, todos los remanentes imperiales se juntaron y se crearon nuevamente regimientos de línea desde el número 1. Aunque estaba lleno de irregulares dieron a veces buen desempeño, como en la batalla de Chateaudun (18 de octubre) donde demostraron gran tenacidad y sorprendieron a los prusianos. O en la Batalla de Coulmiers (9 de noviembre) que fue la primera victoria indiscutida francesa contra un ejército bávaro.
En el caso de la artilería se pudo reemplazar los cañones y crear de provincias pero lo peor era el personal preparado para esta labor que escaseaba.
En cuanto al ejército, se crearon algunos regimientos de zuavos con lo poco que habían escapado de Sedán y su número se llenó de voluntarios atraidos por su fama. Algunos regimientos de África realmente llegaron pero fueron pocos. Se llamó a la Legión Extranjera a la cual, a pesar de estar prohibido por ley, se le permitió entrar en Francia. Ellos lucharon hasta contra la comuna. Fue la primera vez en la historia que este regimiento entró en el país. Los Zephyrs también fueron llamados por primera vez en Francia, eran muy desobedientes por fama pero se comportaron bien.
Más numeroso fueron los soldados nacionales reclutados. La Garde Mobile eran los hombres que reciiberon alguna clase de entrenamiento, que no eran soldados pagados. En cuanto a la Guardia Nacional, fue llamada por primera vez en 1870. A pesar que eran de calidad variable fueron la mayor masa de soldados, algunos dicen 578 900 con 754 batallones. Pero a pesar de eso se usaron poco en las batallas y se dispersaban rápido en los combates. Pero la verdad es que tampoco había armas y por eso no muchos se armaron. La guardia nacional de París no peleó mucho, algunos se disolvían y se notó luego que políticamente estaban comprometidos. Lucharon mucho mejor contra los propios franceses que contra los alemanes. Formaron al final, el brazo armado de la Comuna. La marina también fue utilizada para cubrir y entrenar a las guardias nacionales.
Una de las cosas que me pareció más interesante fue el regimiento de “francotiradores” quienes provenían de la formación de clubes de tiro en el este de Francia ante el avance prusiano. Formaban parte inicialmente de la Guardia mobil, pero luego fueron más independientes. Sobre todo proliferaron más luego de la caída del imperio y formaban batallones propios con nombres pintorescos. Pelearon en múltiples combates y en todas las situaciones.
Interesante también saber que aunque Garibaldi gustó de la caída del Imperio luego ya no le gustó cuando Prusia siguió asolando Francia y ofreció su ayuda a Gambetta. Dirigió un ejército de voluntarios muy bien, pero fracasó con Bourbaki en unir sus ejércitos en el norte.
Los generales que se destacaron fueron : Trochu, Ducrot, Bourbaki, Chanzy, Aurelle de Paladines, Faidherbe. Lo de las armas fue terrible. En Sedán y Metz se perdieron 300 000 fusiles Chassepots. Se importaron armas, sobre todo de Estados Unidos, los modelos Remingtons.
El libro tiene muchas ilustraciones sobre el uniforme de estas unidades y también de comandantes importantes. Me gustó saber más del ejército republicano que continuó la guerra luego de la caída del Imperio.