Cuando me regalaron este libro me prometieron, pero lo que encontré fue mucho más de lo prometido. Verdaderamente me impactó conocer esta historia finamente tejida, la historia que vale más que su protagonista. Los dos autores, uno periodista y otro antropólogo, escriben a cuatro manos un relato que, como la vida de su productor, va y viene, sube y baja, retorna al pasado y se encamina a un futuro que nunca termina de llegar y nunca acaba de acabarse, a pesar del punto final que lleva consigo desde su inicio.
Muy poco, casi nada sabía yo de la Mara Salvatrucha, la Ms-13, La Bestia. Poco a poco fui leyendo, con sorpresa, sus orígenes californianos y metaleros, su transformación chola, su derivación en una de las pandillas más temidas y sanguinarias del mundo, sus ramificaciones interminables, su también apretado tejido, entre cuyas redes un personaje, El Niño de la Hollywood Locos Salvatrucha se ve tendido. Pero estas redes no son gratuitas, no son de la pandilla por sí misma ni son elegidas voluntariamente por sus actores, son redes tendidas desde años, décadas atrás, y mantenidas en el presente por personas que tampoco alcanzaron a dimensionar los alcances de sus hilos.
Un excelente trabajo el que se presenta en este libro.