Hamlet: La historia está bastante chula y me resulta un tanto original porque se asemeja a las obras literarias de terror pero con lenguaje muy adornado y extravagante, a pesar de esto, no es muy difícil de entender y la idea principal de la obra queda bastante clara. Es una tragedia así que no es ninguna sorpresa que todos mueran pero aún así impacta como todos mueren casi al mismo tiempo y de manera tan brusca. No es ligero de leer pero tampoco cansino, lo recomiendo bastante, pues la trama es divertida, y aunque sepas el final es curioso descubrir el por qué exacto de esto.
Romeo y Julieta: La historia se desarrolla demasiado rápido, creo que todo pasa en dos días (aunque es algo que al principio me ha impactado y me he perdido un poco, ya que es un pelin más rápido que en Hamlet, al final me terminado gustando más esta dinámica, para este tipo de lenguaje, es muy adecuada) y, al igual que en Hamlet, las muertes son como muy rápidas y bruscas, te lo esperas (porque sabes el final) pero no esperas que se desarrolle tan rápido y por culpa de un Fraile (y más sucesos que ayudan pero creo que él ha sido la causa principal sin contar el tragin de los Capuleto y los Montesco). Esta obra me ha sorprendido, pues a pesar de que ya me sabía al pie de letra el final, me ha gustado descubrir ese por qué, que he dicho antes, de las cosas y me gusta ver como al final ese odio es el castigo, lección y acto de reconciliación de estos dos por no dejar que cada uno haga su vida. Me ha gustado un pelin más que Hamlet pero se me ha hecho un poco más difícil de comprender en determinados conceptos. Lo dicho no es cansino ni ligero, está muy bien y lo recomiendo muchísimo para pasar un buen rato y olvidarte de tus propios problemas, porque ya es que hasta te ves envuelto en la historia una vez que te acustumbras y coges la dinámica.
Sin duda dos grandes clásicos de Shakespeare que merecen la pena un montón.