No sé cómo reseñar este libro. Creo que mi problema principal con él es que, a pesar de que desde el principio el autor explica que la historia debe ser objetiva y no caer en "nacionalismos" o "antinacionalismos", éste tiene una fuerte postura antiindependentista.
En realidad, no es malo; es decir, es intentesante leer diferentes puntos de vista (casi todo lo que había escuchado y leído antes era independentista), pero me parece que es un poco contradictorio teniendo en cuenta sus palabras iniciales. Hay muchos ataques a la "construcción de Catalunya como país" y a la creación de sus símbolos, como si eso fuera algo exclusivo (y reprobable) de Catalunya, como si todos los otros países del mundo no hubieran creado su identidad de maneras similares.
Hay poca crítica a Espanya (como estado) e, incluso, durante el capítulo de la Guerra Civil, por la manera en que está escrito, parece como si todas las muertes que sucedieron durante ese episodio hubieran sido, primordialmente, culpa del gobierno catalán.
También hay críticas al hecho de querer que se hable o enseñe el catalán, existen varias menciones a la "discriminación lingüística" en contra del castellano; pero hay muy pocas sobre la discriminación que sufren los catalanoparlantes o las fuertes represiones que hubo en contra del catalán en diversos momentos de la historia.
En fin, que este autor, por mucho que profese que hay que hacer historia objetivamente, no resulta ser muy objetivo que digamos.
Como elementos positivos cabe destacar la extensa bibliografía que maneja, así como todos los datos que da (que, es cierto, a veces se pierden por la reducida extensión del texto) y la manera amena en la que va entretejiendo los capítulos. Los primeros fueron mis favoritos, pues hubo menos política y más aspectos de otra índole (sociales, literarios, etc); también sus reflexiones acerca de la historia como algo que no se puede fragmentar o cortar de tajo me parecieron muy valiosos. Sin embargo, eché en falta, sobre todo en los últimos capítulos, reflexiones de ese tipo o cuestiones más allá de la política.
De cualquier modo, creo que se trata de un buen libro para aprender, a muy grandes rasgos y bastante por encima, la historia de Catalunya y su complejidad como nación, aunque —eso sí— debe leerse con mucho ojo crítico.