En el cruce del kilómetro 29, un conductor se agacha a buscar el estuche de CDs que se le ha caído, y salta la aguja en el disco de su vida. Un fetichista apenas puede controlar sus urgencias en una reunión de trabajo. Un hijo y su padre muerto se combinan para quebrar una banca de apuestas. Un surfer entrado en años rememora sus días de juventud mientras escucha a Pink Floyd y conversa, ¿con quién exactamente? Estas son algunas de las historias contenidas en este maravilloso volumen de Miguel Yarull que incluye “Montás”, el cuento que posteriormente se convierte en el hito del cine dominicano y caribeño La Gunguna. Un libro muy esperado y que abre el camino literario a uno de los guionistas más cotizados de la República Dominicana.
Escritor y guionista, ha publicado tres libros de relatos: BICHAN (2008), VINYL (2019) y TURBULENCIA (2020).
Actualmente promueve su primera novela, GUAPO (2023), editada por La Pereza Editorial.
Miguel ha ganado en dos ocasiones el premio nacional de cine La Silla a la excelencia cinematográfica en guion, así como numerosos concursos de narrativa. Sus relatos han sido recogidos en antologías latinoamericanas, y presentados en muestras, festivales y ferias del libro internacionales.
Libro de cuentos cortos de alta velocidad, lo leí en dos sentadas. El autor lleva un ritmo animado, ligado con dominicanadas, cinismo y realidad. Aparentemente un llamado nostálgico en algunos cuentos a la década en que nací pero no crecí.
Bastante entretenido, eso puedo asegurar. Con más muertos que una temporada de Game of thrones. Con diferentes estilos en cada cuento, aunque el tono uniforme. Mis favoritos on Waiting on a friend, melancólico y lleno de regret. El cínico, que me sacó un risa al final. El arquitecto que se me quedó en la cabeza por más tiempo. Y claro, Montás.
Es un libro corto y de calidad.
Me gustó mucho en realidad, pero admito que me llaman las historias que no acaban bien. Así que si buscan solo finales felices este no es el lugar. Al igual si no les gusta un lenguaje algo crudo, como con la primera oración.
"Bichán" es un libro que extraña una época. Es un viaje hecho para los que sufrieron los ochetan en el que los nacidos después nos vemos bienvenidos y podemos disfrutar. Viaje al que a cada rato nos invitan los escritores dominicanos de esa quinta, sí, ya entendimos que eran otros tiempos y que extrañan su adolescencia y la RD de entonces, superenlo.
Es una recopilación de cuentos con varios experimentos narrativos muy interesantes y agradables, con giros de tuerca que a veces veías venir y en otras te cogía desprevenido. Y "Montas"... Oh Yisus! He de decir que vi "La Gunguna" y disfruté la historia igual, y sólo puedo darle las gracias al de la idea de hacer un guión de cine con un cuento de poco más de cincuenta página.
Bichan es un libro de historias muy humanas, contado con un lenguaje que parecería sencillo para abordar temas tan profundos y que por eso mismo, lo hace digerible. A veces te hace reír de algo por lo que deberías llorar y un poco al revés. Con una conexión profunda a la cultura pop mundial y varios cuentos revoloteando en el Santo Domingo de los ´80, Bichán logra contar historias muy dominicanas en una forma muy universal.
Si me preguntan de que va Bichan diría que de la muerte. A propósito o no, los cuentos de Miguel Yarull recopilados en este libro tienen como hilo conductor la muerte, la pérdida, el abandono. Suena macabro, pero puede ser hermoso.
Los cuentos tienen un ritmo y un estilo muy particular que los cohesiona. Te llevan a toda velocidad, y la risa que llevabas todo el camino se desaparece de golpe, se cambia por el sabor amargo que dejan las tragedias en la garganta.
Por cierto, leer "Montas" fue como volver a ver La Gunguna.
Las historias parecen sacrificar profundidad por entretenimiento, lo que las beneficia al facilitarles al lector una lectura fluida y agradable. Km 29 es, en mi opinión, la joya de la corona, en este cuento se mezcla lo mejor de la complicación: la narrativa galopante, la infusión de referencias que aluden a la generación criolla de los 70 y 80, uso atrevido del lenguaje y un calado elegante.
Creo que el libro es un aporte a la literatura local, una oferta fresca que no busca ser prepotente, que no teme inventar y que transpira inspiración auténtica. Volvería a leer otro tomo de este autor.
Libro que te lleva a un Santo Domingo loco, el mismo que está detrás de las rejas de la fantasía del día a día, el que te hace pensar en lo que está y en el más allá.
Un librazo! Yarull escribe nostálgicamente sobre un Santo Domingo de los años 80’, cada cuento tiene música propia, a veces una bachata y otras veces un rock’n’roll, pero siempre a to’ lo que da. Cada cuento me parece atrevido, nostálgico, delirante. Me recuerda todo lo que estaba mal en Santo Domingo, pero que de alguna manera u otra, “funcionaba”. El cuento de “Montás” es una pieza aparte, una serie de eventos desafortunados que se tejen alrededor de un arma que no da más que problemas para quien la posee y que no parece funcionar nunca realmente. Este libro es un viaje al pasado dentro de los límites de la ciudad, y que además se lee de una sentá’.
Sarcástico, cómico y realista, esto último partiendo de los cuentos parecidos que me hacía mi papá (que privaba en rockero y baina) de ese Santo Domingo de aquella época. El autor logró engancharme y hasta que sintiera nostalgia por lo que no me tocó vivir.
Aparte, cada "coñazo" está perfectamente colocado.
Yarull es mucho con demasiado. Desde "Deportivas Parte Atrás" ya tu sabes a lo que vas. El montro original de la literatura moderna Dominicana. Chapeau!