Las montañas Ozarks son un territorio mítico en el imaginario norteamericano: un lugar en el que desde mediados del siglo xx se encontraban aquellos que huían de las imposiciones de la sociedad, de la ley, del dinero o de sí mismos. Así, en apenas unas décadas, en ese paisaje abrupto y agreste se congregaron fugitivos y hippies, baptistas y ufólogos, aventureros y estafadores…
Hoy en día, las montañas Ozarks son incluso parte del show business gracias a series de gran audiencia como Mountain Men (Canal Historia) o The Ozarks (Netflix), pero cuando en los años setenta Sue Hubbell se fue a vivir allí, aquello era un territorio bastante más salvaje (en todos los sentidos). Como tantos otros, Hubbell llegó tratando de huir de una vida regida por los salarios, los horarios y eso que llamamos «el sistema». Era imposible, por supuesto, y no tardó mucho en darse cuenta. Pero la vida que encontró para sí misma en ese lugar fue mucho mejor que la que andaba buscando. En cierto modo, este libro es el relato de esa búsqueda frustrada y lograda al mismo tiempo, narrado con una inteligencia, un humor y una luminosidad desbordantes. Así, si en su primer libro publicado en castellano, Un año en los bosques, la autora ahondaba en su relación personal y espiritual con la naturaleza circundante, en Desde esta colina intenta entender qué la ha llevado hasta ese recóndito paraje y qué la hace quedarse. Por supuesto, la descripción de la belleza natural sigue presente, pero en estas páginas se liga con el relato (a veces conmovedor, a veces disparatado) de sus vivencias con un buen número de excéntricos o sabios vecinos y conocidos, los indómitos habitantes de las Ozarks. Pocos escritores han dado cuenta tan bien de la belleza, los detalles y el tempo de una vida alejada de las ciudades, con todo lo bueno y lo malo, el placer y la exasperación, que supone cambiar el asfalto por el estiércol. Una escritura que ha convertido a Sue Hubbell en una autora admirada en todo el mundo.
Sue Hubbell is a graduate of the Universtiy of Southern California. She received a master's degree in library science from the Drexel Institute of Technology and was a librarian at Brown University. In addition to her books she has written for Time Magazine, Smithsonian Magazine, The New Yorker, the New York Times and the St. Louis Post-Dispatch. She currently resides in Maine.
En este libro Sue Hubbell nos relata diferentes situaciones, historias y acontecimientos de su vida en las montañas Ozarks en Misuri y que la atraparon para quedarse a vivir allí.
Y lo hace de forma sencilla, ingeniosa y con un humor irónico maravilloso.
Ha sido un placer descubrirla y estoy deseando leer Un año en los bosques, que a pesar de estar relacionados no hay que leerlos como primera y segunda parte.
Esta mujer transmite muy bien la vida rural, dándole una realidad palpable a sus letras. No es tan maravilloso como su anterior libro ya que en este dedica cada capítulo a como lleva acabo alguna situación problemática. Mientras que en su anterior narraba su día a día en el campo. Pero el don que tiene lo vuelve a plasmar.
Una señora contando historias graciosas de sus gallinas, sus vecinos y sí misma, más un tramo final en el que narra una guerra absurda entre Iowa y Misuri: a favor.
Back in the 1970s Sue Hubbell and her husband moved from New York City to the rural Ozarks and raised bees setting up a honey business. She wrote a series of newspaper columns about living in the Ozarks. They cover such things as city people, country people, bees, problems with homesteading and the changes factories brought to the Ozarks. The book is made up of selected columns. They are personable, often humorous, enjoyable reading.
Huyendo de una vida regida por las pautas que marca "el sistema" Sue Hubbell llegó a Los Ozarks acompañada de su entonces marido, decidida a cambiar de vida.
El trabajo de la granja, los duros inviernos, el cuidado de las colmenas, el aprendizaje del mantenimiento del huerto, conforman el giro de una vida urbana hacía la autosuficiencia de una vida en la naturaleza.
La contemplación de una vida en las duras montañas, por parte de una observadora sagaz como Habbell, que retrata con su fina ironía el día a día de trabajo.
Este libro, recoge los primeros años en Los Ozarks, junto a su marido. Continua la historia en Un año en los boques, donde se centra en la vida rural, la contemplación de la naturaleza (no idealizada) y el cuidado de las colmenas.
Cansada de la sociedad de consumo en la que vivía y de un gobierno que apoyaba la guerra de Vientam con sus impuestos, Sue Hubbell decidió dejar su trabajo como bibliotecaria, reducir sus gastos, vender su vivienda y abandonar la vida urbana para trasladarse a la naturaleza.
Su destino elegino fue un remoto lugar en el Medio Oeste de los Estados Unidos: los Montes Ozarks, donde se trasladó a vivir con el que hasta entonces era su marido, Paul Hubbell, sin saber todo lo que vendría después y a lo que tendría que enfrentarse en soledad -historia que acabaría narrando en ‘Un año en los bosques’(1986). Aunque ‘Desde esta colina’ se publicó con posteriodidad (1991), las vivencias narradas aquí transcurrieron con anterioridad, entre 1975 y 1977.
A través de relatos y artículos que escribió para los medios en los que colaboraba, Hubbell cuenta de forma persona, íntima y magistral la dureza de vivir en la naturaleza, muchas veces mitificada y dulcificada. El trabajo en el campor, el corte de leña necesario para subsistir a las gélidas temperaturas, la vida sin electricidad y las comodidades de la gran ciudad, la autosuficiencia para construir, arreglar o reparar la camioneta, el cobertizo, el granero o la propia casa; el apasionante mundo de la apicultura, del que Hubbell se hizo experta y convirtió en su negocio; la evolución de los Ozarks con el paso del tiempo, la llegada de las fábricas con la incorporación de las mujeres al trabajo en las mismas, o las propias costumbres de la comunidad Ozark y las diferencias sociales, sobre todo en el trato de los hombres y las mujeres.
Es especialmente significante este comportamiento que detecta y documenta Sue, puesto que las mujeres estaban relegadas al hogar y no se las veía como iguales, llegando a sufrir la propia Hubbell la discriminación y el menosprecio en sus propias carnes. Para ellos, la mujer no podía conducir, pues no estaba capacitada para ello, negándose incluso a subirse en la propia camioneta de Sue si era ella y no su marido la que conducía.
No ha sido el libro que esperaba pero me alegro de haberlo leído. Es un libro agradable, de esos sin sobresalto que lees rápido y con una pequeña sonrisa. Presenta una imagen de una parte de la América rural, a través de anécdotas entretenidas que le suceden a la autora como urbanita “retornada a la tierra” - un movimiento de “retornados” ligado a la guerra de Vietnam y al movimiento hippie que me ha recordado un poco a nuestra era post-Covid (salvando las distancias).
Creo que cuando lo compré buscaba un libro apasionado que me hiciese querer dejarlo todo y mudarme a la España vaciada (no es que quiera hacer eso ahora mismo, pero era lo que quería leer). Pero creo que la autora no pretendía animar a nadie a tomar una decisión así. Parece que intenta más bien desidealizar la vida en el campo para aquellas personas que no la conocen, al tiempo que pone en valor los conocimientos y la fortaleza que esa vida le está dando. O quizá solo quería hacer una crónica amable y ya. En cualquier caso, lo recomiendo.
Cansados "del sistema" un buen día Sue Hubbell y su marido llegan a Los Ozarks en busca de un cambio de vida. Una vida más tranquila , más bucólica y más natural. Así se embarcan en el negocio de la miel.
En este libro Hubbell explica cómo es la vida en la granja. El frío, el huerto, las montañas, las gallinas, los vecinos... hace un retrato simple y real de su día a día. Hay fragmentos divertidos y otros aburridos, algunos cansinos y otros que parecen más una queja al astío de algunas cuestiones pero en general es una buena lectura. La única pega es que hacia la mitad del libro la narración se hace muy densa, ya no encontramos esos retazos de vivencias sino que nos explica una guerra que no sé ni por qué .
Enfin, una buena lectura pero sin pena ni gloria. 2.5 estrellitas.
La escritura de Sue Hubbel es correcta y limpia. Si bien este libro no me desagradó, tampoco me encantó. Esperaba un compendio de historias idílicas sobre la vida bucólica y me topé con unos textos más bien irónicos o pesimistas. Hay varios que me parecieron memorables, otros parecían las típicas quejas de una adulta mayor. En síntesis, una lectura placentera, pero nada formidable.
I adored this peek behind the scenes of Sue Hubbell's life in the Ozarks. Her humor is painted across every page, and I enjoyed the history lesson at the end of the book. Every essay made me laugh, mostly because I could relate to both the joyful and joyless elements of homesteading.
Está bueno el chisme rural, sin embargo me costó muchísimo el capítulo final. El texto de la vida de las mujeres en las fabricas y en las montañas, se me hizo interesante desde el punto que lo contó. Dos lados de la moneda.
This is a collection of newspaper columns written between 1975 and 1978 plus two essays. The columns are wry observations of "retiring" to a farm in the Ozarks, vividly written and stunned me with the hard work and endurance required. Me, I would have gone back to being a librarian. The essay on the changing face of women in the Ozarks from the introduction of factory was quite insightful. The last essay, about a dispute between Missouri and Iowa over honey trees, bored me, so I skipped it to better savor the previous delights of this short volume.
My favorite of Sue Hubbel's books. She writes about living in the Ozarks and the people and the mountain culture. Her observations are laugh out loud funny, particularly when she relates how the mountain men always direct their comments to her husband because their culture doesn't allow them to speak directly to her. Is it possible that places like this still exist? Ms. Hubbel makes you believe they do.
Many of these stories will sound familiar to readers of A Country Year. It was interesting to read about the same basic concepts, but through her perspective as a married person.