La espiritualidad activa, una de relación, de comunión. Richard Rohr es un franciscano que revoluciona o mejor dicho, evoluciona en las enseñanzas de los símbolos cristianos, los remueve desde los evangelios para darles un significado con el que nos mueve a SEGUIR a Jesús. El principio, el camino y el fin es el AMOR, todos participamos, nadie queda fuera,
“Never doubt that it is all about love at the end “