El contenido del libro es fiel al título del mismo: se ofrece un estudio breve que abarca aspectos fundamentales de la historia de la región centroamericana desde la época colonial.
Desde un inicio, el autor justifica el porqué de no centrar su estudio en Panamá y Belice; él manifiesta que hay dos criterios básicos desde los cuales se puede abordar el estudio de la historia de esta región: el primero, que se centra exclusivamente en los 5 países que en su momento integraron el llamado "Reino de Guatemala" (Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica) y que llegaron a alcanzar la independencia posteriormente como "Provincias Unidas del Centro de América" y, el segundo, que atañe a los estudios de relaciones internacionales sobre política inglesa y norteamericana atinentes a la región.
Pérez Brignoli señala que Panamá y Belice entran dentro del primer criterio como integrantes de la región centroamericana, pero que dicha pertenencia apenas se remontaba desde mediados de la década de los años 70. Hasta antes del régimen de Omar Torrijos, Panamá tuvo poca injerencia o participación en la política centroamericana, y Belice, por su parte, apenas comenzó a tener cierta influencia en la región desde su emancipación progresiva de las Antillas británicas hasta su independencia (el 21 de setiembre de 1981). El resto de las naciones centroamericanas sí tienen un origen en común que data de mucho antes.
El libro, al ser breve, está lleno de datos técnicos que pretenden ilustrar el comportamiento de la región a través de distintas épocas, así como señalar una serie de circunstancias que a estas alturas son evidentes: la influencia que los Estados Unidos siempre ha tenido sobre el área, la cual se ha limitado en muchos casos al hecho de tratarse de un "punto estratégico", nada más (de hecho, el propio autor dice que a lo largo de la historia de la política estadounidense, a las naciones centroamericanas se les consideró desde un inicio simplemente como "Banana Republics").
En mi caso particular, al ser costarricense, tenía la curiosidad de adentrarme un poco en el tema, toda vez que, como bien lo señala el autor en reiteradas ocasiones, el caso de Costa Rica ha sido particular con respecto al resto de países centroamericanos a través de la historia. El ubicarse de manera un tanto "aislada" con respecto a los conflictos sociales y culturales que se venían dando desde mediados del siglo XVIII y su preponderancia a instaurar políticas enfocadas en gasto público enfocado en la educación y la salud a partir del siglo XIX fueron los factores esenciales que marcaron una diferencia notoria entre Costa Rica y el resto de los países. Sin embargo, eso no obsta para admitir que Costa Rica, también, es un país que tiene problemas de consideración, siendo que hasta el día de hoy sigue en las llamadas "vías de desarrollo".
Esto último se manifiesta en una parte del libro así:
"Salvo en el caso de Costa Rica, no existe una tradición colectiva de confianza en el sistema político democrático, y a menudo se confunden los verdaderos alcances de la democracia representativa. Es frecuente que se le asocien expectativas de distribución de la riqueza y de igualdad social. Estas percepciones equivocadas no serían problemáticas si se produjeran en un clima de prosperidad económica y aumento de las oportunidades; dado que no es así, hay que admitir que el desencanto democrático y una simétrica tentación hacia soluciones autoritarias podrían también conquistar amplias mayorías" (pág. 222).
El libro (al menos la edición que tuve oportunidad de leer), llega hasta el año 1999. Es claro que han pasado muchas cosas relevantes en los últimos 20 años; por ejemplo, el caso de corrupción de "La línea" en Guatemala, el golpe de estado en Honduras del año 2009 que removió del poder a Manuel Zelaya, el conflicto fronterizo por Isla Calero entre Nicaragua y Costa Rica acaecido en el 2010, así como la situación apremiante que se vive desde abril del año pasado en Nicaragua y la crisis fiscal de la que Costa Rica está intentando salvarse con base en una reciente reforma fiscal que, por un lado, aumenta cargas impositivas ya existentes y, por otro, impone otras nuevas, todo a raíz de casos de corrupción que han envuelto a los tres poderes de la república y del exceso de beneficios en el sector laboral público, entre otros.
Habiendo leído el libro, y si bien no siempre se cuenta con los conocimientos técnicos a los que hice referencia antes, a uno le queda claro que Centroamérica es una región que siempre ha estado mancillada desde cualquier costado que se le vea. Una economía débil y poco adaptable a los cambios, cruentas guerras civiles a través de la historia (con la excepción, nuevamente, de Costa Rica), casos graves de corrupción, pésima distribución de la riqueza, políticas públicas fallidas y demás, son razones que hacen que esta región, al día de hoy, siga en mayor o menor grado estancada, endeble ante los cambios en el mercado internacional.
Este es un libro para toda persona que desee adquirir una noción de la dinámica de esta región. Eso sí, considero necesario decir que tal vez para alguien que sea centroamericano termine siendo más sencillo de entender.