Un homenaje gráfico a esas mujeres que siempre han sido personajes secundarios de otras vidas: la esposa de, la madre de, o la abuela de.
«Cuando le dije a mi abuela Maruja que iba a hacer un cómic basado en su vida, me respondió que mejor escribiera una historia de amor. Cuando le dije lo mismo a mi abuela Herminia, se alegró mucho y me dijo "Sí, claro, nena.", así que, grabadora en mano, me fui a ver a mi abuela Maruja para que me explicara, por ejemplo, lo que escondía ese cuadro de flores y el porqué de su obsesión por la cocina. Después visité a mi abuela Herminia y descubrí la importancia de su abuela Hermenegilda y las causas de ese aire bohemio tan peculiar. Las mujeres de su generación, a quienes no solemos cuidar como ellas nos cuidaron, siempre han sido personajes secundarios de otras vidas: la esposa de, la madre de, o la abuela de. Como Maruja y Herminia. Sus anécdotas, sus ideas y su mundo están aquí, en este libro, un pequeño homenaje que quiere convertirlas en protagonistas.»
La mezcla de técnicas artísticas que usa la autora en este libro me parece algo digno de admirar. Y creo que es maravillosa la idea de tratar de dignificar la historia de sus abuelas a través de un libro. Pero no me ha gustado cómo se ha llevado a cabo. La historia me ha parecido inconexa, apenas unos flashes que no me han permitido conocer realmente a ningún miembro de la familia. Los saltos temporales hacen que la historia sea confusa, y que sea difícil encariñarse (o, incluso, reconocer) a los personajes. Ha sido un libro decepcionante para mí.
Al principio pensé que iba a gustarme más, ya que los dibujos son hermosos. Pero lo que no me a terminado de convencer es, qué parece que la autora tiene mucha prisa en contar la historia y la deja demasiado simple sin llegar bien al lector.
Me ha emocionado más de lo que esperaba. Mucho más. Hay un montón de decisiones inteligentes en estas paginas, que unidas a una sensibilidad abrumadora hacen un composite brillante que consigue transmitir historias muy grandes desde viñetas chicas. La historia de dos señoras y sus familias, un país en un siglo –y una posguerra dictatorial–, una cultura que parece estática pero que solo es complaciente, para soslayo de estas dos señoras que han visto su vida pasar en ese contexto y en sus ocasos ven más de lo mismo. Y vibra. Las páginas vibran. Porque la cultura se cambia haciéndola. Y Ana Penyas ha hecho cultura.
Novela gráfica con muy lindos dibujos pero que le falta una historia que despierte interés, una continuidad y un desarrollo y por momentos al fallarle la forma en que está contada se torna confusa. Lo gráfico supera ampliamente lo narrado y para mi es el gran valor que tiene el libro.
Un cómic sobre abuelas siempre es un acierto. En este libro está tan bien plasmada la cotidianidad de estas dos mujeres que hasta parece que se pueden oler las lentejas y escuchar de fondo el rumor de Telecinco. Lo mejor, la escena final que da nombre al libro.
La idea de darle voz a las abuelas de una generación me parece muy buena, pero la realización no me convence demasiado. Ya el estilo de dibujo no me gusta y la narración me parece inconexa. Una a una, las escenas de la vida de las protagonistas son interesantes, pero el conjunto no está bien enlazado y me deja una sensación fragmentaria como de una obra incompleta.
Les novel·les gràfiques -o còmics- cada dia m'apassionen més. A més, em van molt bé per combinar amb alguna lectura densa i llegir dues coses en paral·lel.
Ana Penyas passa a ser una il·lustradora i escriptora de les meves preferides. He investigat i té encara pocs còmics, però espero que en tingui molts entre mans.
"Estamos todas bien" parla de les àvies de l'autora. De les seves vides, les seves experiències, la vellesa, la conciliació, la sabiesa de la gent gran...
Una novel·la preciosa que m'ha transmès una lliçó brutal: una de les àvies diu a l'altra que ara la seva vida es basa en observar i vetllar la dels fills i néts, que elles ja han viscut la seva. Uau ♥️
Por un lado me gustan la temática, algunas partes muy tiernas, el paso del tiempo y el dibujo. Por otro me ha parecido demasiado caótico y hay partes del mensaje con las que no estoy de acuerdo. Entiendo la importancia de no abandonar a nuestros mayores, pero precisamente si vamos a intentar definirles y valorarles por su personalidad y no por su edad los discursitos de ya puedes odiar a una persona que como es tu familia la tienes que aguantar, me sobran un poco. Una persona que ha sufrido grandes injusticias vitales también puede ser una mala persona.
En general, prefiero esta clase de historias sin moralina.
Novela grafica que nos muestra la vida de dos ancianas, Herminia y Maruja. El mensaje que pretende transmitir es bueno, sin embargo, le falta profundidad y una estructura mas solida, en ocasiones parecia un batiburrillo de situaciones mezcladas sin ton ni son, y no ha logrado llegarme..... Le falta algo que permita empatizar y hacer sentir en el lector lo que pretende. Flojillo.
Tantas historias dentro de la historia de cada mujer.
La gráfica me pareció hermosa, aunque siento que me hubiera gustado que se profundizara más en cada relato, ya que me daba la sensación de perderme, y no estaba segura si era por desconocer el contexto de la autora, o que iba demasiado rápido en la lectura, entonces retornaba para tratar de entenderlo mejor pero no era suficiente.
Sentido recuerdo de las abuelas, grandes olvidadas que reciben aquí un pequeño y amargo homenaje. Es posible que como tebeo adolezca de un cierto caos y unos retratos de su figura un tanto edulcorados. Pero es algo que queda en un segundo plano cuando entra en juego su fantástico diseño y la emoción que transmite Penyas.
Lo he leído con la lagrimilla en el ojo. Qué homenaje tan bonito a las abuelas, las madres y a esas generación de mujeres de la posguerra que tanto tuvieron que tragar. El estilo de ilustración de Ana Penyas me ha gustado mucho.
“Estamos todas bien”… menos yo. He llorado con este libro a cada página. O lo que es lo mismo, a cada recuerdo. Con esta gran novela gráfica @ana_penyas rinde un homenaje a una de las figuras más importantes en cada casa: las abuelas. Ella habla con sus dos abuelas, Herminia y Maruja. Dos mujeres totalmente diferentes, que han vivido dos pasados distintos y que se enfrentan al presentes con dos actitudes extremas. Habla con ellas para explicarnos sus historias.
Yo he recordado a mi abuela, mi sostén y mi persona favorita, en todas estas viñetas. Y que un libro sea capaz de hacerte revivir los mejores momentos de tu vida, es lo más.
Así que nada, ¿lo recomiendo? Con los ojos cerrados. Porque sí, porque las abuelas son y serán siempre las mejores protagonistas.
Y mención aparte se merecen las ilustraciones de Ana, menuda manera de dibujar la chiquilla, ¡madre mía! Fan desde ya.
Una novela gráfica armonizada de manera bastante artística. Los personajes que giran entorno a las abuelas (de la autora) y el modo de retractar desde la perspectiva de la propia autora. La ironía es un té calmo en este apartado.
M’agraden els relats que t’expliquen grans coses a partir d’històries petites. Aquí tenim un còmic sobre la vida de les àvies de l’autora que, com totes les nostres àvies, van patir la guerra i la postguerra de ple i no acostumen a ser protagonistes de novel·les no tan sols aparèixer als manuals d’història . I una història on les àvies siguin les protagonistes ja em té guanya de bones a primeres. És un còmic delicat, fet de petits detalls. Un bonic homenatge. Tot i que, en el meu cas, totes les expectatives creades per recomanacions de l’entorn i el premi nacional acabat de rebre li han passat una mica de factura.
2'5. Creo que el mensaje es precioso. Las abuelas son indiscutiblemente eternas. Y siempre hay que recurrir a ellas cuando se está perdida.
Pero la estructura de la novela es confusa y me ha dejado fría. No he llegado a empatizar con los personajes como me gustaría. Pero sí he visto a mis abuelas reflejadas ahí, en sus preocupaciones y sus qué haceres.
Me ha gustado encontrarme con esta historia pero me esperaba más.
Es un libro del que me esperaba más. Si bien las viñetas, sus dibujos y collages tienen personalidad, la historia que en inicio prometía, apenas profundiza en la vida de estás dos mujeres como quizá esperaba.
Un retrato original y tierno sobre la memoria histórica de nuestras abuelas. Maruja y Herminia podrían ser las abuelas de cualquiera. Me ha parecido muy cuco y reconfortante.
Unas ilustraciones preciosísimas y una idea maravillosa (hablar con tus abuelas sobre su juventud) pero la historia la sentí liosa, breve, sin profundizar.
Me encantó. Te conecta con el pasado y presente de Herminia y Maruja. Enternece la relación de la nieta con sus abuelas. Ojalá haber disfrutado así de las mías
Se trata de una novela gráfica sencilla, pero entretenida. A mi me han encantado los dibujos, y como la autora ha conseguido que, con ellos, te involucraras en las vidas de sus dos abuelas. Unas mujeres nacidas en otros tiempos, y que vivieron y crecieron en paralelo a los cambios acaecidos en este país en las últimas décadas.