Es un libro fantástico. Distinto a los demás, es una síntesis de su propia vida que lo llevó a conocer tantos mundos y sus verdades. Tengo muchas notas que no caben en el espacio permitido. Aquí van las notas correspondientes a las primeras 230 páginas. Faltó espacio para las 100 restantes.
Se mostraban uno a otro su podredumbre con orgullo, envaneciéndose de las ofrendas recibidas; pues quien ganaba más, se igualaba ante sí mismo al gran sacerdote que expone el ídolo más bello.1
Hubo un tiempo también en que tuve piedad de los muertos. Creyendo que aquel a quien sacrificaba en su destierro zozobraba en una soledad desesperada sin entrever que no hay soledad para los que mueren.2
Pero aquel al que la muerte ha escogido, ocupado en vomitar su sangre o contener sus entrañas, descubre solo la verdad, a saber: que no hay horror de la muerte. Su propio cuerpo se le aparece como un instrumento en adelante vano, que ha dejado de servir y que él arroja.2
Ciertamente, he visto a muchos hombres huir de la muerte, amedrentados por la confrontación anticipada. Pero, desengáñate, -jamás he visto espantarse a aquel que muere!3
Sabido es que la ausencia de una sola estrella basta para aniquilar una caravana tan firmemente como una emboscada.5
-Lo que importa no se evidencia en la ceniza.5
-Descubrirás lo esencial de la caravana cuando ella se consuma.5
La caravana se mueve así necesariamente en una dirección que la domina, es piedra pesada en una pendiente invisible.6
-Quiero que amen -terminó diciendo- las aguas vivas de las fuentes. Y la superficie tersa de la cebada verde recosida sobre las resquebrajaduras del verano. Quiero que glorifiquen la vuelta de las estaciones. Quiero que se nutran, semejantes a frutos acabados, de silencio y lentitud. Quiero que lloren largo tiempo sus duelos y que honren largo tiempo a sus muertos, pues la herencia pasa lentamente de una a otra generación y no quiero que pierdan su miel en el camino. Quiero que sean semejantes a la rama del olivo. La que aguarda. Entonces comenzará a hacerse sentir en ellos el gran balance de Dios que viene como un soplo a probar el árbol. Los conduce y vuelve a través del alba a la noche, del verano al invierno, de las cosechas que despuntan a las cosechas entrojadas, de la juventud a la vejez; de la vejez luego a los nuevos niños.7
Pero soy constructor de ciudades. He decidido asentar aquí los cimientos de mi ciudadela. He contenido la caravana en marcha. Era semillas en el lecho del viento. El viento acarrea como un perfume la simiente del cedro. Yo resisto al viento y entierro la semilla, con intención de desparramar los cedros para gloria de Dios.8
De este modo he meditado largo tiempo el sentido de la paz. Viene de los recién nacidos, de las cosechas logradas, de la casa por fin en orden. Viene de la eternidad, donde penetran las cosas cumplidas. Paz de granjas plenas, de ovejas que duermen, de lencerías plegadas, paz de la sola perfección, paz de lo que se transforma en regalo de Dios, una vez bien hecho.9
Porque se me ha revelado que el hombre es en todo semejante a la ciudadela. Destruye los muros para asegurarse la libertad; pero ya es sólo una fortaleza desmantelada, y abierta a las estrellas. Entonces comienza la angustia de no ser. Que haga su verdad del olor del sarmiento que se enrama o de la oveja que debe esquilar. La verdad se cava como un pozo. La mirada que se dispersa pierde la visión de Dios. Sabe más acerca de Dios el sabio que ha recogido, y no conoce nada más sino el peso de las lanas, que la esposa adúltera abierta a las promesas de la noche. Ciudadela, te construiré en el corazón de los hombres. Pues hay un tiempo para escoger entre las semillas, pero también hay un tiempo para regocijarse, habiendo escogido de una vez por todas, por el crecimiento de las cosechas.10
[vas quedando en un cierto nivel grande de soledad] ==> esta es vivencia personal bien reflejada
Y debes insistir en las operaciones que hacen posibles el genio de tu pueblo y que lo anudan según su genio, lo mismo que la trama de las canastas de mim¬bre o de las redes del mar.177
el estilo es operación divina. 178
Pero si la imagen te ilumina, entonces es cima de montaña desde la cual el paisaje se ordena. Y regalo de Dios. Dale un nombre para recordarla.178
Puede suceder que no sepas gustar de la princesa, pues el poema mismo no es ni regalo ni provisión, sino superación de ti mismo; puede suceder que no te sien-tas ligado por la gracia del gesto, lo mismo que hay música a las cuales no accederás, falto de esfuerzo; pero no es porque ella nada valga, sino simplemente porque tú no existes.179
Si eres, construyes tu árbol; y si invento y fundo el árbol, lo único que te propongo es una semilla. Las flores y los frutos duermen en potencia en el lecho de me poder. Si te desarrollas, te desarrollas según mis líneas no preconcebidas, pues no me he preocupado de ello, Y ser, puedes realizar. Y tu amor se convierte en hijo de ese amor.180
Te dirás desde lo alto de la montaña donde se resuelven tus problemas. "¿Cómo no comprendí en un principio?" Como si en un principio hubiera habido algo por comprender.180
Eran feos porque son bellos en el diamante. Porque las piedras son bellas en el templo. Porque el árbol es bello en el dominio. Porque el río es bello en el imperio. Y se canta al río: tú, el que nutres nuestros rebaños, tú, sangre lenta de nuestras llanuras, tú, el conductor de nuestros navíos...181
Y todos se marchaban enriquecidos, pensaban ellos, con su pedazo de templo, -pero desposeídos de su parte divina y transformados en simples cascotes!181
Y el que marcha solitario, diciendo: "Yo, yo, yo... ", está como ausente del reino. Lo mismo que la piedra fuera del templo o la palabra seca fuera del poema o tal fragmento de carne que no forma parte de un cuerpo.182
La vida es una, lo mismo que la pendiente hacia el mar, y sin embargo, de etapa en etapa, se diversifica, delegando su poder de Ser en Ser, como de escalón en escalón.183
Unificar, es anudar mejor las diversidades particulares, no borrarlas para un orden vano.183
No son los materiales de la tierra los que se orga¬nizan al azar y ascienden en el árbol. Para crear el árbol, has arrojado primero la semilla en el lugar don¬de dormía. Ha venido de lo alto y no de abajo. 184
pues no se pasa de los materiales al conjunto, sino como te lo dirá todo creador, todo jardinero y todo poeta, del conjunto a los materiales.184
Y aquel que ha sido formado fiel al imperio, si lo mantienes fuera del imperio en la prisión de su destierro, lo ves desgarrarse en los barrotes y rehusarse beber, pues su lenguaje no tiene ya sentido.185
Y lo que causa tus sufrimientos más graves es lo mismo que te aporta tus alegrías más altas. Porque sufrimientos y alegrías son frutos de tus lazos, y tus lazos estructuras que te he impuesto.185
No se construye el imperio con los materiales. Se absorben los materiales en el imperio.186
Llamo fidelidad al lazo a los seres, como el oficio, o el imperio, o el templo, o el jardín; grande es aquel fiel al jardín.187
"¿Para qué morir por un jar¬dín que es suma de árboles y de hierba?" Y nada puedes responderle. "¿Para qué morir por los caracteres del alfabeto?" ¿Y cómo aceptarías morir?187
Y todo lo que es de otro distinto a ti, esa vestimenta, ese rebaño, esa morada, se transforma en tu enemigo. Porque hay contra ti un imperio, opuesto y semejante. He aquí que te ves obligado en tu desierto a mostrarte satisfecho de ti mismo, puesto que fuera de ti ya nada hay. Y hete aquí condenado a gritar en adelante: "Yo, yo, yo..." en el vacío; para lo que no hay respuesta. Y no he conocido jardinero que fuera vanidoso si, simplemente, amaba a su jardín. 187
Y sin embargo, mi centinela es del imperio. Y el imperio lo alimenta. Es más que el mendigo. Y su muerte será pagadera; porque entonces se cambiará en el imperio.190
-Pobre eres -le decía yo- y estás a mi merced. Pero reía de oírme llamarle pobre. Porque no podía separar de él el bien que poseía.190
Por esto digo que importa primero, en la construcción del hombre, no instruirlo, lo que es banal si sólo se logra un libro que marcha, sino educarlo y conducirlo, a las etapas donde ya no existen cosas, sino rostros nacidos del nudo divino que anuda las cosas. Porque nada hay que esperar de las cosas si no resuenan unas en otras, única música para el corazón. Así de tu trabajo, si es pan de los niños o cambio de ti en algo más vasto. Así, de tu amor si es otra cosa más alta que búsqueda de un cuerpo para asir, porque encerrada en él está la alegría que te da.191
Y si he aquí que se prostituyen, no obtendrás de ellas más que el poder de olvidar el amor; mientras que la sola acción que salvo es la que enriquece para la acción próxima, como al empujarte en tu ascensión a vencer la montaña, te preparo a vencer otra aun más alta, como al proponerte, a fin de fundar tu amor el alma inaccesible.192
Pero como he constreñido a la que desposarás a llegar a ser, y como a ti también te he forjado un alma, usaréis ambos de la sola libertad que tiene un sentido y que es ejercicio del espíritu.
Pues la licencia te borra; y, según las palabras de mi padre, no es ser libre no ser.194
"Tú reconocerás tu deber -decía mi padre-, en que, ante todo, no eres tú quien lo escoge. " Por esto se equivocan los que buscan gustar. Y para agradar se hacen maleables y dúctiles. Y responde por
anticipado a los deseos. Y traicionan todo a fin de ser como se los desea. Pero ¿qué tengo que hacer con esas medusas que no tienen ni huesos ni forma? Las vomito y las devuelvo a su nebulosa: venid a verme cuando estéis construidas.194
Porque sólo es bello el canto del clarín que te arranca del sueño.197
Pero no fundo la unidad del imperio en que te parezcas a tu vecino. Sino en que tu vecino y tú mismo, como la columna y la estatua en el templo, se fundan en el imperio, el cual es sólo uno. Mi sujeción es ceremonial del amor.198
Si tu amor no espera ser acogido debes callarte. Puede alentar en ti si es silencio. Porque crea una dirección en el mundo y toda dirección te aumenta cuando te permite aproximarte, alejarte, entrar, salir, hallar, perder. Porque eres el que debe vivir. Y la vida no existe si un dios no ha creado para ti líneas de fuerza.198
(como, por otra parte, he visto a siniestros y bestiales como un ganado, y a vulgares de corazón en su relación con las provisiones a aquellos a los cuales se suspendía la ración en el establo, y que, con el hocico alzado se transformaban en puercos alrededor del comedero)199
-Si logras decirme -me replicó sonriendo- a qué anhelo del conocimiento es rehusada una respuesta, lloraré yo también sobre la debilidad que nos traba. Pero no concibo el objeto que quieres que aprehenda. El que lee una carta de amor se estima colmado cualesquiera sean la tinta y el papel en que está escrita. No buscaba el amor ni en el papel ni en la tinta.205
Así se me apareció la única fuente donde se puedan abrevar el espíritu y el corazón. El único alimento que te conviene. El único patrimonio que debe ser salvado. Y que necesitas reconstruir lo que habías dilapidado. Pues estás allí, sentado entre las ruinas de objetos esparcidos, y si el animal está satisfecho, el hombre está amenazado en ti por el hambre y sin saber de qué tiene hambre, pues al mismo tiempo estás hecho de tal manera que tu necesidad de alimentos es el fruto de tu alimentación; y si una parte tuya es mantenida en la miseria y semidormida por falta de alimento o de ejercicio, no reclamas ni ese ejercicio ni ese alimento.206
pero si tú me permites que te guíe para ayudarte a escalar la más alta montaña, tengo tesoros para ti, tan duros de conquistar que muchos renunciarán a ellos en su ascensión, pues para construir la nueva imagen les robo las piedras de otros templos que adoran.206
Pues no te comunicas con las cosas, sino con los nudos que las atan.207
Por eso condeno ante todo al que mezcla los libros.207
Quiero que seas instrumento de música que aguarda al músico.208
Por eso he arrojado mi simiente y os someto a su poder. Y me siento injusto, si es que la justicia es igualdad. Pues yo creo líneas de fuerza y tensiones y figuras. Mas gracias a mí que os he cambiado en ramajes, os nutriréis de sol.209
Centinela, centinela, eres el sentido de las murallas que son como una vaina para el cuerpo frágil del poblado, que le impide derramarse, pues si alguna brecha las abre no queda sangre en el cuerpo.209
Entonces se me apareció la imagen de la ciudad derrotada por tu simple sueño, pues todo se ata y se desata en ti.211
No es cortando las cabezas de los centinelas dormidos como despiertan los imperios; es cuando los imperios se han despertado que se cortan las cabezas de los centinelas dormidos.212
Pero yo te deseo fiel a ti mismo, sabiendo que llegarás a ser. No te pido que comprendas ni que sientas en todo instante, bien sé que el amor, aun el más abrid, está hecho de travesías de muchos desiertos interiores.213
Y la visita no llega si no existe una morada construida para recibirla.214
Centinela, centinela, marchando a lo largo de las murallas en la pesadumbre de la duda que viene de las noches cálidas, escuchando los ruidos de la ciudad cuando no te habla, custodiando las moradas de los hombres cuando son un sombrío montón, respirando el desierto que te rodea cuando no es más que un vacío, esforzándote en amar sin amar, en creer sin creer, y en ser fiel cuando ya no hay a quién ser fiel, es así como preparas en ti la iluminación del centinela, que te llegará alguna vez como recompensa y don del amor.214
Vas a quitarte todo, puesto que va a devolver a Dios no solamente la que amaba, sino su morada y las vendimias de sus viñas, y la cosecha crujiente de la cebada. Y no solamente las cosechas, las vendimias y las viñas, sino también su sol. Y no solamente su sol, sino aquélla que lo es de su morada.215
La única diligencia con sentido. Es convertirlo y cargarlo, no de las cosas, puesto que al igual que yo las mira, las respira, y las mide, y las posee, sino con el rostro, que es aparición, y con el lazo que ata las cosas. Y comprendí que era necesario distinguir la conquista de la sujeción. Conquistar, es convertir. Constreñir es aprisionar. Si yo te conquisto, libero un hombre. Si te constriño, aplasto. La conquista se realiza en ti, y a través de ti en una construcción de ti mismo. La sujeción es el montón de piedras alineadas y semejantes todas, de las que nada nacerá.219
habiendo comprendido que una civilización, como un ir-bol, sale de la sola potencia de la simiente, que es una, a pesar que se diversifique y se distribuya y exprese en órganos diversos, raíces, tronco, ramas, hojas, flores y frutos, o sea el poder de la semilla una vez expresada.220
Y subes los escalones y, empujas la puerta y no hay nada para ti que la plena mar y la contemplación de la vía láctea, y la provisión de silencio, y la victoria contra lo usual. Y tú tenías necesidad de ellos como de alimento, pues había sufrido objetos y cosas que no son para ti. Y te era necesario llegar aquí para que naciera un rostro de las cosas, y que se establezcan una estructura que le dé un sentido a través de los espectáculos dispares del día.224
Sólo el hombre que ha amado puede morir como hombre. Y no hay aquí otra contradicción que la del lenguaje. Así, frutos y raíces tienen una medida común que es el árbol.224
Sino a lo que pesa en mi. Y sobre mi pesa ese rostro triste, o esa cantata, o ese fervor en el imperio, o a piedad por los hombres, o esa cualidad de la diligencia, o ese gusto de vivir, o esa injuria, o ese peso, o esa separación, o esa comunión en la vendimia (mucho más que las uvas vendimiadas, pues aun cuando las lleve a otra parte para venderlas, yo he recibido lo esencial.224
Construir el porvenir, es construir el presente. Es crear un deseo que es para hoy. Que es de hoy para mañana. Y no realidad de los actos que no tiene sentido si no es en el mañana. Pues si arrancas tu organismo del presente, morirá. La vida, que es adaptación al presente y permanencia en el presente, reposa sobre innumerables lazos que el lenguaje no puede captar. El equilibrio está hecho de mil equilibrios.227
Pero ocurría que uno entre ellos me respondía: -Edifico palacios, tallo diamantes, esculpo estatuas de piedra...228
Y por otra parte reflexionaba que si el destinatario del objeto no tenía importancia, ya que de todas
maneras ese objeto no era distribuible a todos y que, por consiguiente, no podía pretender que robara a los otros, se me hacía evidente que la urdimbre de los destinatarios es cosa muy delicada de tocar y que demanda muchas precauciones pues son la trama de una civilización. Y poco importa su calidad o las justificaciones morales. Ciertamente, hay aquí un problema moral. Pero es un problema exactamente opuesto. Y si pienso con palabras que excluyen contradicciones extingo en mí toda luz.229
Pues miope, y sin ver más allá de tu nariz, no has reconocido la construcción de un navío.232
Entonces habrías visto al velero, conjunto de clavos, de tablas de troncos de árbol, y gobernado por las estrellas, modelarse lentamente en el silencio, y juntarse a la manera del cedro que drena los surcos y las sales de la rocalla para establecerlos en la luz.232
Por eso, digo que la pendiente, aun cuando sea informulable a causa del lenguaje, es más poderosa que la razón y único gobierno.233
Quiero conocer a mi vecino, no lo que hace, sino lo que jamás olvida hacer. Pues entonces conozco qué Dios lo domina, aun cuando él mismo lo ignore; y la dirección de su porvenir.233
Y si quieres comprender a los hombres comienza por no escucharlos jamás. Pues el que hace clavos te habla de sus clavos. El astrónomo de sus estrellas. Y todos olvidan al mar. 235
Entonces, si te he construido semejante a los otros en la infancia, descubrirás los mismos rostros que tu pueblo, experimentarás los mismos amores y sabréis comunicaros. Porque os comunicáis, no el uno con el otro, sino por la vía de los lazos diversos que atan las cosas, e importa que sean semejantes para todos. 236
El rayo te ha golpeado en el corazón; pero tu corazón estaba preparado para el rayo. 238
Tampoco es del amor de quien te digo que tarde en nacer; porque puede ser revelación del pan del cual te he enseñado a tener hambre. Así he preparado en ti los ecos que van a vibrar en el poema. Y el poema que a ti te ilumina, dejaría a otro indiferente. He preparado un hambre que se ignora y un deseo que aun no tiene nombre para ti. Es reunión de caminos, y estructura y arquitectura. El dios que existe para él lo despertará de un toque en su conjunto, y todas esas vías se tornarán luz. Y, por cierto, tú ignoras todo: pues si lo conocieras y lo buscaras, tendrías ya un hombre. Y ello significaría que ya lo habrías encontrado.238
¿Cuándo has visto que se haga la guerra porque has escogido? El cedro que prospera y aniquila la maleza se burla de la maleza. Ni siquiera conoce su existencia. Hace la guerra para el cedro y transforma en cedro la maleza,239