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Casas muertas #1

Casas muertas

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Book by Otero Silva, Miguel

163 pages, Paperback

First published January 1, 1955

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About the author

Miguel Otero Silva

30 books66 followers
Miguel Otero Silva (October 26, 1908 - August 28, 1985), was a Venezuelan writer, journalist, humorist and politician. Remaining a figure of great reference in Venezuelan literature, his literary and journalistic works were strictly related to the social and political history of Venezuela. Before the establishment of democracy in 1958, he was repeatedly forced into exile; afterwards, he was elected to the Venezuelan Senate.

Born in Barcelona, Anzoátegui State, moved to Caracas at very young age, to study in the Liceo Caracas. He applied to the Universidad Central de Venezuela for studies in civil engineering. During this time, takes place his early literary activity, writing for magazines and newspapers, such as Élite and Fantoches, and other university publications, besides entering journalism.

During the Student’s Week of the year 1928, Otero Silva formed part of a series of protests against the rule of then-president Juan Vicente Gómez (see Generation of 1928); in addition to this, he also became involved in a military plot to overthrow the government. Due to this, Otero Silva was forced to get into exile, in Curaçao. There, along with Gustavo Machado, Rafael Urbina López and other Venezuelan expatriates, began preparing an invasion of the mainland across Falcón State, an operation that was unsuccessfully carried out in June 1929. During this time, Otero Silva worked on his first novel, Fiebre (Fever), later published in 1939. By 1930 he had become affiliated to the Comintern, having plenty of interest for Marxist thinking.

He was able to return to Venezuela following the death of the dictator Juan Vicente Gómez in 1935. Taking advantage of the freedom of speech allowed by Gómez's successor in office, Eleazar López Contreras, Otero Silva began writing humorous poetry in newspapers, with a certain political content. Tagged soon as a communist, the government expelled him once again from the country in 1937. In these years, he went on traveling through Mexico, United States and Colombia.

Otero was permitted to return after three years of exile. Then, in 1941, he co-founded the humoristic weekly newspaper El Morrocoy Azul (The Blue Tortoise), along with Francisco José Delgado and Claudio Cedeño, besides a leftist weekly, Aquí Está (Here It Is).

With the 1943 founding of the newspaper El Nacional by Henrique Otero Vizcarrondo (his father), Otero Silva is appointed as the head of writing, coinciding with his decision for applying at the Universidad Central de Venezuela, to study journalism. In 1946, he married María Teresa Castillo, a fellow journalist, and graduated from university in 1949. Two years later, Otero left the Communist Party of Venezuela, claiming that he wasn't ready for political discipline, and to dedicate himself to writing. He spent a year in Guárico, investigating the history of the village of Ortiz, since its growth to its abandonment due to a malaria breakout. The city served as inspiration for his next novel, Casas Muertas, which was published in 1955. The novel was awarded with the Premio Nacional de Literatura, and the Premio de Novela Arístides Rojas that same year.

His newspaper, El Nacional, was suspended twice during the military rule of Marcos Pérez Jiménez. Towards the end of the dictatorship, he was arrested for editing and publishing the Manifiesto de los Intelectuales (Intellectuals Manifesto), a text attacking the Pérez Jiménez administration.

After Marcos Pérez Jiménez was overthrown in 1958, Otero was awarded with the National Prize of Journalism, and also elected to the Venezuelan Senate, representing Aragua. However, the newspaper was again the object of much pressure by the new government of Rómulo Betancourt, for the leftist ideas of Otero and its suspected support of communism. The discontent of the government was the cause for Otero to resign from the newspaper's body of writing.

His works from the period include Oficina N° 1, in 1961, and La Muerte de Honorio in

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34 (2%)
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Profile Image for Víctor Mosqueda Allegri.
Author 7 books22 followers
October 18, 2013
Advertencia: Este análisis de Casas Muertas puede ofrecer detalles de la trama,
que quizás no quieras conocer si aún no lees la novela.

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Lo primero que resalta al tomar la novela es la intensidad emocional que consigue elaborar Otero Silva solo en la primera página. Después de una primera oración tan intrascedente como la más de ellas, comienza un in crescendo emocional, muy sutil, que le permite al lector sentirse ya completamente involucrado.

En un principio puede dar la sensación de ser una mala imitación del inicio de Crónicas de una muerte anunciada (al menos a mí me dejó esa sensación), aunque no sé si esa comparación sea anacrónica.

Con un entierro como primer evento, donde el finado es un personaje claramente desconocido, pareciera que las probabilidades de empatía son pocas, y es allí donde se da la sorpresa, pues tras pocas líneas, casi sientes la angustia, el dolor y la impotencia por que haya muerto un sujeto tan increíble como el narrado. Sin embargo, esta grandiosidad emocional se va tornando para el lector en una suerte de sensación de estar siendo burlado, mientras más avanza el libro. Ese personaje, que en un principio es narrado tan heroicamente, resulta ser luego descrito de forma sencilla, intrascendente en los términos principalmente propuestos. Da la sensación de que, después de una descripción tan increíble del personaje, y sobre todo del efecto de este personaje en el pueblo de Ortiz, el mismo Miguel Otero no supo cómo llevar las riendas, y luego solo se conformó con tratar de repetir cada tanto, como una fórmula comprobatoria de la veracidad de lo dicho al principio, que aquel personaje (llamado Sebastián) era de los hombres más fuertes que cruzaron Ortiz en sus últimos años; aunque esa fuerza no hubiera sido usada jamás para el beneficio de Ortiz, como parece indicarse al inicio.

Se trata únicamente de un viajero (venía del pueblo de Parapara), que pisaba Ortiz cada domingo para visitar a su novia, Carmen Rosa, el mayor (y en cierta forma) forzado vínculo para su siguiente novela, Oficina n° 1, que explora el universo contrario de casas muertas.

Lo cierto es que todo esto resulta un tanto triste, porque hace que el lector se arme de expectativas muy altas sobre las acciones de Sebastián (e incluso Otero las alienta con un grupo de acciones aisladas, que así como empiezan, desaparecen, sin que más de 4 personas de todo Ortiz se enteren), que nunca terminan de cumplirse. De modo que, a medida que se va acercando esa inevitable muerte, anunciada desde la primera línea de la novela, el lector se va decepcionando más ante la evidencia de que nada pasará.

Ahora bien, surge la pregunta: ¿Esto arruina el esplendor de la primera página de la novela? En lo absoluto. A lo sumo arruina el posible esplendor de la novela. Porque, lo más triste (o quizás intrigante) de todo esto es que, los elementos estaban dados para hacer de Sebastián, durante el desarrollo de la novela, el héroe que se logró vislumbrar durante esa primera página gloriosa. Entonces, pareciera que se trata de una novela floja, donde Otero Silva se dedica únicamente a utilizar a sus personajes como títeres para decorar su escenario en deploración continua; lo cual podría afirmarse que es lo único en lo que no economiza su poder narrativo. De pronto necesita explicar en qué consiste la fiebre, y toma a un personaje comodín y lo hace morir de ella, para mostrarnos todo el proceso, desde el mismo ciclo de vida del mosquito. Quiere que sepamos cómo se vislumbraba un asunto político delicado (y reiterativo además, en la obra de Otero) como el asociado a la vida de los presos políticos en la prisión-carretera de Palenque, y hace que por Ortiz atraviese un autobús lleno de jóvenes aherrojados. Y para justificar tamaña coincidencia de eventos, no encuentra mejor explicación que decir que Ortiz quedaba de camino a tal prisión; lo cual era la razón, además, de que tantas mujeres pasaran en auto por esa vía, tratando de cazar noticias sobre sus hijos o esposos. Entonces, uno no se explica cómo es que ése fue el único autobús que pasó por ese recodo del mapa, y cómo en caso de que haya habido otros, ése fue el que causó tal alboroto.

Termina, entonces, y ya definitivamente, quedándote la sensación de que esta no es sino que otra de sus novelas-panfletos, donde reúne un posiblemente bonito argumento, un conjunto de escenarios bien elaborados, unos personajes perfilados con cierto esmero, para volverlos serviles esclavos de sus intenciones ideologizantes. Y es triste que desaproveche recursos tan narrativamente valiosos como los que es capaz de crear, en beneficio de la creación de un panfleto flojo que, de paso, no termina de arriesgarse a ser un panfleto, de modo que queda en un limbo siempre incómodo entre literatura y escribanía política.

Quizás valga la pena sumar a la interpretación el hecho de que esta es su segunda novela. Y colocando a esta en contraste con Fiebre, la primera de todas, podemos ver el crecimiento en su narrativa, como si se tratara de la primera obra, versus la de la mitad de su carrera.

Fiebre es una obra que carece casi completamente de una estructura narrativa adecuada para soportar una historia como la que pretende y darle el correcto tratamiento, mientras que la estructura política salta demasiado a la vista, y no puedes dejar de pensar en ningún momento que se trata de un escritor que está tratando de cambiar, con poco resultado, los nombres y lugares de los eventos que vivió en carne propia para que parezca que la historia es ficcional, y no un intento de volverse a sí mismo un héroe (o lo contrario).

En ésta, en cambio, se ven mucho más controladas esas ansias de decir, pero nunca al nivel que podemos observar en Cuando quiero llorar no lloro, que es una novela en todo el sentido de la palabra, y una novela experimental ejemplar, por decir más, donde la historia (compleja, rica, profunda, hermosa) existe, es autosuficiente, y es el motor bajo el cual se mueven los personajes, se presentan los escenarios, se construyen los acontecimientos. Lo ideológico (existente también, como es de esperarse en Otero Silva), es tan sutil que te da la posibilidad, como lector, de reflexionar más al respecto, porque no se trata de una imposición reflexiva que irrumpe tu necesidad de continuar leyendo una historia.

Volviendo a Casas Muertas, entonces, el equilibrio entre historia y panfleto, si bien está mucho más logrado que en Fiebre, todavía no convence demasiado, por mucho intentar convencer. Da la sensación de ser un escritor joven, con una pasión demasiado fuerte por decir, que necesitará explorar por dos o tres novelas más, antes de poder permitirse realmente narrar. Pero, que eso pasara en Fiebre, donde la historia no es demasiado emocionante, no parece tan malo. Uno hubiera esperado que drenara su pasión por decir en otras novelas del mismo nivel de Fiebre, antes de tomar el reto de escribir Casas Muertas.

Y es que el poder oculto que queda en esta historia por todo lo mencionado es tan grande que yo me atrevería a decir que, de manejarlo de la forma adecuada, esta novela, junto con Oficina n° 1 (asumiendo que en esta última también mejorara lo aquí dicho), sería la versión venezolana, propia de la narrativa del boom, de Cien años de soledad, solo que narrada a dos tiempos y en desorden cronológico: primero el derrumbe de un pueblo, luego su nacimiento (o el de otro pueblo, en este caso).

Entonces surge la otra pregunta: toda esta necesidad de decir, ¿arruina la novela? Y esta es una pregunta más difícil. Yo diría que arruina la novela como unidad indivisible de todos sus componentes. Pero no sería capaz de afirmar que arruina la historia contada (la que, después de todo, se logra contar).

La historia contada, aun cuando no termina de ser todo lo que realmente pudo ser, es tan grandiosa, tan simple, tan bella, sensible, elocuente, necesaria, que es difícil sentir que puede ser arruinada. Lo que sucede entonces es que el lector (y hablo por mí como si ello fuera norma, aunque ignorando si lo es), tras darse cuenta de esta carencia, comienza una doble lectura de la novela. Instintivamente toma los retazos de historia y los coloca a un lado, y toma los retazos de panfletos y los coloca a otro lado. Con los primeros arma una novela, y con el otro arma la vida de Otero Silva (otra novela, entendida desde la perspectiva metaficcional), como para tratar de explicarse esa necesidad suya de decir, y de paso, de decir lo mismo que ya ha dicho. Y no es que en los elementos políticos esté esa historia de la vida de Otero. Es solo que, hay un metanarrador allí, que es el mismo Otero, contándote de sí, y tú como lector lo puedes leer entre líneas.

En otras palabras, es el lector quien transforma el panfleto en una historia secundaria. Y si el lector puede transformar en historia el panfleto, entonces es capaz también de transformar en novela los trazos sueltos de historia. Por más floja que es la historia, no podemos dejar de imaginar todas las demás cosas que la harían una novela ejemplar. Nosotros mismos, movemos los hilos de Sebastián para hacer que movilizara la revolución, movemos los hilos de Carmen Rosa para que intente salvar el pueblo. Seguramente todos serían intentos infructuosos; pero terminarían de constituir nuestra novela, tal como la terminan de constituir en nuestra imaginación.

Entonces, hay 3 Casas Muertas: la que escribió Otero Silva, la que se consigue seleccionando solo los retazos sueltos de historia y la que el lector completa. Y solo la tercera es magistral.

Pero al convivir esta tercera dentro de la primera, es casi inevitable, y de algún modo frustrante, decir que esa primera novela, la Casas Muertas de Otero Silva, es un gran libro, es un gran panfleto, es una gran historia, es una gran novela.
Profile Image for Sonia.
166 reviews381 followers
April 24, 2017
Una belleza rara. Sosegada, serena, melancólica y a ratos muy triste. Muchas veces casi lírica, la narración in extrema res de esta novela corta me sumergió en un vaivén de ensueño, en el que no tardé en tomarle cariño a los personajes. Miguel Otero Silva nos mostró el alma de un pueblucho cuya realidad y decadencia enterneció mi corazón pero no llegó a ser golpe fuerte de cruda realidad.
Me gusta que no haya hecho de esto algo estridente, sino bastante conciso y escrito de una manera magnífica, sin llenar de detalles superfluos la trama y resaltar con bastante sencillez el corazón de cada personaje.

Sin altibajos, sin adopción de tantas técnicas, pero con un estilo casi elegante, natural, y una construcción limpia, sencilla y accesible para cualquiera; muy fluida. No me aburrió en ningún momento pese a su falta de acción, como muchos dirían. No se habla de un tema en específico, pero salta a la vista el propósito de este escrito: despertar la sensibilidad del pueblo a la historia de un país.
Sobria, profunda, intensa, optimista, pura, hermosa... Hay muchísimos adjetivos que se me ocurren para esta obra, pero en resumidas cuentas, llena de amor. Diré que me removió el corazón de, entre muchas cosas, un poquito de orgullo venezolano. Muestra la condición humana en su mejor momento, generosa a pesar de las circunstancias.

Cómo me gustaría un país lleno de gente así, de gente con la que nunca te cansarías de conversar, sin darle tanta importancia al tiempo como al empeño de ser una ceñida unidad.
Profile Image for Elizabeth.
158 reviews39 followers
May 16, 2017
3.5

Miguel Otero Silva, no se asemeja con nada que haya leído anteriormente, y hoy me encuentro con la difícil tarea, de dar mi humilde opinión sobre un clásico nacional. *sin presiones*
Es una tarea bastante atrevida, porque esta mortal no quisiera delatar que ignoro algún detalle importante de la historia o del tipo de escritura en sí.

En Casas Muertas se nos narra la historia de este viejo pueblo llanero llamado Ortiz, situado en Venezuela, en la época de la dictadura de Juan Vicente Gómez. Y se nos relatan dos escenarios, la Ortiz viva, llena de alegrías, de gente y fiesta, en los recuerdos de sus habitantes, y la Ortiz moribunda, en los zapatos de Carmen Rosa, nuestra protagonista. De esta manera, se intercalan los recuerdos y el presente mostrándonos su decadencia al pasar de los años, y las causas de esta.

Este libro se me hizo bastante particular, y es que es la primera historia que leo situada en Venezuela, los detalles y la sutileza de Otero Silva, hacen que sientas el calor de los llanos en cada página, como si el sol, realmente estuviera ardiendo en tus brazos. Con García Márquez, que al momento es mi único punto de comparación en escritura latinoamericana, - esperemos que eso cambie pronto- sentía, como si mis abuelos me contaran su historia. Con Otero Silva fue algo parecido, aunque no la sentía propia, porque soy andina y no llanera,podía oír el acento de mi gente, y sentir sus desdichas, como si un antiguo forajido, que venía desde muy lejos, me contara un cuento.

En su historia, Otero Silva no vacila en narrar la crueldad de la dictadura de Gómez, y como su desinterés por la patria, causó la muerte lenta de este pueblo –y probablemente muchos otros-, que aunque luchaba contra todos los males, poco a poco iba perdiendo la batalla contra la fiebre, el olvido y la resignación de vivir para morir.

Siento que lo leí en una época excelente, ya que con la pesadilla que estamos viviendo en mi país, pude comprender a los personajes y sus preocupaciones. Pero el sentimiento, que más me abrumo, fue el de impotencia, de ver a Ortiz cada vez más débil delante de mis ojos, de ver a una pequeña parte de mi Venezuela, herida, y aun peor, verla herida en forma de recuerdo, de algo que ya paso, de algo que no podre cambiar. Quedo clarísimo, que la historia se repite, la tiranía, la represión al que alza su voz, y el miedo de los que vivimos de vivir solo para morir con junto a las Casas Muertas.

"...yo no soy partidario de la guerra civil como sistema, pero en el momento presente Venezuela no tiene otra salida sino echar plomo. El civilismo de los estudiantes termino en la cárcel. Los hombres dignos que han osado escribir, protestar, pensar, también están en la cárcel, o en el destierro, o en el cementerio. Se tortura, se roba, se mata, se exprime hasta la última gota de sangre del país. Esto es peor que la guerra civil. Y es también una guerra civil en la cual uno solo pega, mientras el otro, que somos casi todos los venezolanos, recibe los golpes."

Para finalizar debo admitir, que Otero Silva me dejo con las ganas, quería más, y siento que me falto algo, así que espero leer pronto otra de sus obras, para encontrar finalmente lo que tal vez me falto en esta. Aunque mantengo que, Casas Muertas es uno de esos libros que debo releer en un futuro cercano.
Profile Image for José Vivas M..
229 reviews14 followers
March 22, 2022
Canónica, materia obligada (y no en el sentido de materia fija del pensum de Lengua y Literatura de bachillerato, que también) para entender el vaivén entre auges y caídas del ¿destino? venezolano. Hermosa y trágica, sentida y alimenticia.
Profile Image for Fernando Endara.
431 reviews73 followers
December 25, 2016
Una novela bastante amena y sencilla de seguir. El autor logra dibujar a unos personajes que poco a poco van calando en el interior del lector. Realismo mágico, al más puro estilo del Boom Latinoamericano. Es mi primera lectura de un venezolano y me quedé con un muy buen sabor de boca. La novela narra la desventura y la ruina de un pueblo lleno de casas abandonados, vetustas y sombrías. En Ortiz, el pueblo en los llanos donde se desarrolla la historia, quedan pocas personas: débiles, enfermo, desesperados... Todas las desgracias posibles se abaten sobre el pueblo: plagas, enfermedades, lluvias, calores insoportables, guerra civil, hambruna, agricultura y ganadería decadentes. La misma vida decadente. La población diezmada, desolada y abatida; sin atisbar un rayo de esperanza. Uno tras otro los habitantes de Ortiz mueren por una u otra.

La injusticia es otro de los elementos presentes en este libro. Conozco poco de la historia venezolana; aunque sospecho que el fondo se repiten los mismos crímenes y atrocidades de la historia de Ecuador y de otros países del continente. El apogeo de unos pocos, la toma de poder por la fuerza, leyes dictadas para conservar el poder, guerras civiles en donde caen todos menos los "peces gordos" que orquestan la matanza. Los estudiantes, los temidos estudiantes, son llevadas desde Caracas a Palenque, a trabajos forzados a una suerte de campo de concentración. Vaya...! Los parecidos con la realidad actual son dignos de mención. Recordemos Ayotzinapa y los 43, en donde los altos mandos del hampa y del gobierno (que en México y en otros de nuestros países viene a ser lo mismo) siguen en la impunidad.

Para muchos la historia de este libro se confunde con el panfleto. Como periodista creo que es inevitable tomar parte de los acontecimientos. La subjetividad humana hace que en nuestros escritos estén presentes la ideología invariablemente. Y esa es una de las características de a literatura de latinoamerica: la denuncia de los abusos, la miseria y olvido en que vive a mayor parte de la población, y sus esperanza para un mejor porvenir.

Esta esperanza se manifiesta en Carmén Rosa, la protagonista de la historia. En el último capítulo decide marchar a Oriente, para no morir en el pueblo muerto y fundar nuevos confines de vida. Entiendo que Miguel Otero Silva tiene otra obra en donde retrata la fundación de nuevos pueblos en Venezuela a raíz de auge del "oro negro". Espero leerlo y espero encontrar a Carmen Rosa entre sus páginas; aunque imagino que nuevas desgracias se ceñirán sobre ella, sobre los venezolanos, sobre los latinos, sobre la humanidad....
Profile Image for María Núñez.
119 reviews4 followers
March 24, 2022
Volví a leer Casas muertas después de 20 años y en un principio me decepcionó el tono cursi y anodino de la descripción llanera y la vida de la heroína claramente definida, Carmen Rosa.
El lenguaje, bello y cuidado describe el pueblo de Ortíz y te empieza a dibujar con sus adjetivos caribeños, la ruina y el sol.
El autor en el primer capítulo ya te desvela el destino del protagonista masculino, empieza con el final y en el medio va construyendo y plagando de sentido la degradación paulatina del pueblo, la devastación que la enfermedad y la dictadura dejan a su paso.
Hay una historia de amor, pero esta historia está enmarcada dentro del drama, sabemos como lectores que todo terminará mal, y capa por capa, nos vamos vistiendo con esa tragedia que es el abandono, con la muerte de todos, con la degradación del espacio físico, social, intelectual. Para cuando se consuma y se describe la muerte de Sebastián el lector ya está empapado con esa atmósfera sombría y opresiva que se va creando en la novela.
Se va desgranando la vida y al final queda la salida, la huida.

Otero Silva construye de manera magistral este ambiente que te pone el corazón en un puño sin olvidar mencionar el trasfondo político social de la dictadura gomecista y el descubrimiento de los pozos petroleros que producirían el éxodo masivo de venezolanos desde las zonas rurales a las ciudades.
Este punto de inflexión, que prometía la salvación, ha resultado, 70 años mediante, la maldición del oro negro.
Ya no se huye del campo, ahora los venezolanos huyen de su propio país en busca de las mismas oportunidades que Carmen Rosa, dejando sus casas metidas entre el espanto.
Profile Image for Gaby.
72 reviews17 followers
August 3, 2017
Casas muertas es la representación de una Venezuela pasada, que no se aleja mucho de la realidad que se vive hoy día. Desolada, desprovista de la esperanza, aunque no del todo; en el que se vuelca toda la ilusión y expectativa en tierras lejanas, habiendo aún algunos que creen en que existe la posibilidad de un cambio.

Lo más resaltante de esta obra, es que sin duda es un torrente de emociones, ya que tan solo en las primeras páginas es capaz de hacerte sentir empatía por los personajes, sin ni siquiera conocerlos.
Este libro es tristeza, desaliento, soledad, miedo. Una ciudad fantasma en el que nada sobrevive a la intemperie, ni los más fuertes de espíritu.

Sencillamente tremendo.

—Los que mandan son cuatro, veinte, cien, diez mil. Pero los otros, los que soportamos los planazos y bajamos la cabeza, somos tres millones. Yo sí creo que se puede hacer algo. Yo no soy un iluso, ni un poeta del pueblo, sino un llanero que se gana la vida con sus manos, que ha criado becerros, que ha domado caballos. Y sé que se puede hacer algo.
97 reviews
August 22, 2013
Por algo este libro es un clásico de la literatura latinoamericana... Muy bien escrito, y bien interesante. Lo mas triste y deprimente es que todo esto paso, y estoy seguro que aun existen miles de pueblos como Ortiz en toda nuestro sub-continente. Esos pueblos que los políticos de turno van cada X años a buscar votos y luego que se sigan muriendo de paludismo. Pueblos donde alguien como Carmen Rosa era la única persona en todo el pueblo con la capacidad de cursar quinto grado y, por tanto, nunca se abrió una sección de quinto grado en el pueblo.

Claro, es difícil romper este circulo vicioso cuando una buena parte de nuestros presidentes son unos analfabetas funcionales... O simples analfabetas. No pienso decir nombres pero todos saben quienes son.
Profile Image for Nadia  Rodriguez.
178 reviews15 followers
October 14, 2021
Es una reelectura, y una no muy grata. Este libro era un recuerdo muy querido de mi adolescencia y ya no lo es.

Con esto no quiero decir que no este bien escrito, para mi el autor logra transmitir ese desasosiego de los llanos venezolanos durante la dictadura de Gomez y se nota un poco en su narración la vena periodista de Otero Silva.

Para mi el problema estuvo en que me pareció muy plano, y por momentos me costo mucho seguir con la lectura a pesar de que son poco más de 100 páginas.

Lo mejor del libro, el comienzo, como logra atraparte en esas primeras líneas, con ese toque trágico de la literatura latinoamericana.
Profile Image for Jozef.
15 reviews
Read
August 1, 2018
I stumbled upon Miguel Otero Silva's novel Dead Houses in an antique bookshop, where it laid outside in the box where generally unwanted or too-often-appearing-to-be-sold books are stored and offered for 5 czech crowns (which is like 0,19 €). In this only czech edition of the novel, there is also included Oficina No. 1, a losely tied sequel to the novel, which I still have to read, so technically I got two novels in one package for a ridiculous amount of money. I only bought it because of a price since I've never heard of the author before. The fact he's from Venezuela and thus belongs to the pool of Latin America writers, was enough to persuade me to give it a shot though. I waited for summer to delve into it and I have to say - I loved every single sentence of it.

Dead Houses is a blend of reality and fiction. The once beautiful and thriving town of Ortiz, which was abandoned and deserted because of malaria breakout, serves as a backdrop for Silva's spare and yet colorful narrative. His heroine, Carmen Rosa, is the only healthy person in the whole Ortiz. Ever since she was a kid she had to watch men, women and kids succumb one by one to malaria, cold fevers, hematuria and other diseases. She also watched houses die. By the time she's an adult, majority of Ortiz looks like a ghost town. Deserted buildings, some looking "like a postcard from war-torn Belgium of 1917", are now places where only wind and rain reside. But the patio of house of Carmen Rosa is still beautiful. There she always waters the plants and trees grow high. When she wants to cry, she takes care of the flowers. While everything dies, flowers bloom.

Like I said, the narrative is spare. Nothing really happens in the novel, except that the situation gets worse and worse. The most dramatic incident is introduced in the very first chapter - the death and funeral of Sebastian, love of Carmen Rosa's life. The rest of the novel tells the story of Carmen Rosa in retrospective, slowly leading the reader from her childhood all the way to the point where the novel began, where she is a strong adult about to make a decision. There's no grand plot nor a goal for characters except to live - its even implied in the story of one famous lover of Ortiz, who heeded the warnings of husband of his mistress and thus didn't lost his life - Carmen Rosa always loved that nothing bad actually happened in that story. But life is harsh and something bad indeed happens. And that's the point where the brilliance of the novel's poetics start to shine.

The novel is about a decline and death of Ortiz, but it is more importantly about a decline and death of justice, of will to live and fight. Silva very carefully implements the background of Venezuela's status at the time, swinging from one dictator to the next. Innocent students are sent to work camps and death. Some pass through Ortiz, where they think, ironically, they would be more unlucky. Many want to fight against the system, but are weak and alone like "a grass in front of a tractor". The author wisely doesn't put the political affairs in the front. It becomes but an episode out of many episodes. Most of the novel the reader reads of the town's both dead and surviving inhabitants, their stories and their views - and they're a quite diverse flock ranging from priest Pernía, through police captain Cubillos all the way to atheist Mr. Cartaya.

Together they represent a micro-cosmos of Venezuela, where the police captain is the dictator, his officers are his blind followers, while an atheist is a man of new thinking and yet christian morality with heart at the right place, willing to speak up against injustice. Priest represents humility and the life of Ortiz, the stale life, which like a words of a prayer, can never change, which is solidified with 3 church groups of praying women - common folk without weapons to fight but patience to wait for nothing but death, for to Ortiz, only death is coming. The rest, young Carmen Rosa, her sister and friends including Sebastian - they all can be seen as different types of young people to which the power to change their surroundings and fate is given should they choose to take it. Some settle and start families, some want to fight, but are stopped by government.

Despite apparent bleakness of the novel, there's a positive message. While some town dies, another must rise, that's what Carmen Rosa believes. Silva is not hesitant to speak loudly about the man's ability to rise and move on, no matter what are the circumstances. Perhaps this novel is even more important now with all that's happening in Venezuela these days. You can read it in many ways - as a sensitive fictionalized depiction of a real life event; as a political message about the opression and hardship of dictatorship and the nature of revolutions; or as a metaphor on life itself and myriad of ways you can live it. Either way, you'll be astounded. Dead Houses is a novel deeply rooted in realism and yet its magically beautiful both in descriptions of death and life. Blooming flowers of Carmen Rosa, the ruined houses, infected mosquitos, heavy rains, boiling sun and dying men, all is depicted with an eye of a painter and a pen of a poet. Simply - a great book.
Profile Image for Juan Rosales.
173 reviews3 followers
October 25, 2021
Este cuento o novela corta se nos ilustra a Ortiz un pueblo de Venezuela que tras ser un lugar mágico ahora es un lugar desolado y devastado por el paludismo un enfermedad que exterminado con casi todos sus habitantes donde solo los recuerdos quedan.

Una novela puede presentarse como realismo mágico o como una critica política social de Latinoamérica, donde se toma un concepto muy original y real que es el paludismo junto sus efectos adversos una situación muy real en estos lugares tropicales que presenta Latinoamérica, pero sin embargo el autor de cierta manera este paludismo toma dos dimensiones en la trama tanto como una enfermedad real y como una metáfora sobre la explotación de los potencias capitalistas sobre los pueblos subyugados donde extirpan toda vitalidad, provocando miseria, revoluciones sociales e injusticias, para buscar un nuevo lugar donde saquear, mientras que las personas afectadas o mueren en esa situación o huyen en busca de una oportunidad para sobrevivir.

La novela genera un entorno en Ortiz como un lugar olvidado, desolado que a pesar que pertenece a una patria da la sensación de ser un sitio aislado lo que genera para el lector un sentimiento de asfixia donde al parecer los personajes están condenados a ese sitio. La trama inicia con la muerte de Sebastián y con ello, también la desesperanza de los últimos pobladores de Ortiz al ver que la persona mas fuerte cayo por el paludismo eso significa la condena para todos, de este punto se desarrolla la novela de atrás hacia adelante, donde en la primera mitad es la narración de los recuerdo sobre como era Ortiz y los distintos acontecimientos durante el azote del paludismo, es una narración sobre como la gente se aferra a sus vidas en un pueblo agonizante, en la segunda mitad el libro trabaja en unos personajes en específicos y que define los protagonistas de la historia además del propio pueblo, y estos son Sebastián un personaje joven valiente y con una actitud de defensor y heroísmo revolucionario que no ve que su lucha es imposible, por otra parte Carmen Rosa una joven muchacha con cierto positivismo, bonita e inteligente, y se nos va narrar el romance entre estos dos personajes entre el paludismo y la revuelta política, un romance que claramente se sabe desde un principio que termina en tragedia y eso es algo que duele para el lector, sobre todo los últimos capítulos donde se lleva este arco dramático, el final me gusto también a pesar que ya no hay esperanza y esa desesperanza hace ver la realidad rompe con lo que había indicado al inicio esa atmosfera de encierro de estar condenados para abrir paso a una nueva alternativa.
Profile Image for Kuszma.
2,854 reviews290 followers
October 29, 2019
Pusztulástörténet. A jobb sorsra érdemes Carmen Rosával vőlegénye temetésén találkozunk először – ez nem sok jót ígér. Aztán közelképek sorozatán keresztül ismerkedünk meg Ortizzal, az Isten háta mögötti településsel, ami nem is olyan rég még sokkal inkább Isten kebelén helyezkedett el, de azóta úgy tűnik, Isten testtartást változtatott (ezek szerint mégsem mozdulatlan mozgató…), úgyhogy a „puszta rózsájából” a szociológusok rémálma, a lepusztult kistérség iskolapéldája lett. Otero Silva erős, tömör jelenetekkel rögzíti ezt a folyamatot, a házak és emberek lassú amortizációját, igazán reménytelen színpadot teremtve, ahová a hatalomból is csak az jut el, ami rossz: az erőszakossága. Dél-amerikai freskó, de ha eltekintünk attól, hogy itt a kert végében tamarindfa áll, és mondjuk akácfát képzelünk a helyébe, akkor nem kell különösebb képzelőerő meglátni benne Nógrádot vagy Borsodot.
Profile Image for Andy.
41 reviews1 follower
January 25, 2016
Tal vez sea muy pronto para decirlo, pero Casas Muertas se siente, mucho, como mi libro favorito. Me llenó el corazón de sentimientos hermosos: pesar, nostalgia, compasión, nervios, tristeza, ansiedad... plenitud. Además, la sensación de pertenencia que me causó la trama de la novela, los personajes, y el paraje desolado de Ortiz, lo convierte en un libro de máxima importancia para mí. ¡Cuánto más quisiera escribir expresando la belleza de esta obra! Ciertamente, y repito; éste se siente mucho como mi libro favorito de todos los que he leido.
Profile Image for Isabel.
Author 1 book11 followers
November 11, 2019
He acá una 'sufridera' típica de la deprimente visión venezolana de la vida producto de la siempre presente llamada del llano y la barbarie con la cual jamás me he identificado y de que el gobierno siempre ha sido, en palabras de mi buena madre "la misma cagada, nojoda".

Un texto venezolano hasta el tuétano que es más estilo que sustancia.
Profile Image for Cili.
218 reviews2 followers
July 14, 2013
culpo a mi profesora de castellano por leer este libro cuando tenia 12..
Profile Image for Mary.
57 reviews
October 23, 2016
Hermosamente estructurado, las descripciones y el estilo de este autor me han dejado fascinada. Un poco triste y melancólico pero sin lugar a dudas, disfrute mucho leyéndolo.
Profile Image for Iblena.
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August 14, 2022
Esta es la crónica sobre la decadencia de Ortiz, un pueblo conocido en el pasado como la Rosa de los Llanos; Rico y próspero, pero ahora diezmado por las enfermedades, abandonado y pobre. Un pueblo donde impera el caciquismo y sus pocos habitantes han perdido la esperanza y solo les queda la resignación.

En Casas Muertas, Miguel Otero Silva expone la realidad de las zonas rurales venezolanas en las primeras décadas del siglo XX. Poblaciones que paulatinamente fueron entrando en un estado de pobreza y abandono, debido a las epidemias, el colapso del sistema de producción agrícola y pecuario, la desidia gubernamental y las continuas migraciones de sus habitantes hacia las ciudades en busca de mejores oportunidades para subsistir. Especialmente aquellas relacionadas con la insipiente explotación petrolera. Son tiempos de la dictadura de Juan Vicente Gómez, del éxodo campesino, de la generación del 28 y del primer boom petrolero.

Novela profunda, realista e impactante, sobre todo sus últimas 300 páginas.
Profile Image for Rachael.
30 reviews19 followers
October 8, 2023
Me encantó este libro - quiero darle 6 estrellas. Es una historia tan interesante sobre la vida en un pueblo olvidado, abandonado por el estado y los con poder en un tiempo de cambio. El desarrollo de la heroína desde una persona relativamente tímida y enfocada en el pasado, hasta una líder empujando todos hacia el futuro me impresionó. Aunque es un cuento un poco viejo, hay mucha resonancia con nuestro tiempo.
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Profile Image for Ivar Volmar.
151 reviews17 followers
February 12, 2021
Üks süngemaid ja masendavamaid raamatuid, mida olen viimasel ajal lugenud. Väljasureva linna viimased päevad, täis taudisid ja surma. Selle kõige taustal veel diktatuur ja ebaõiglus ning siis seal kauguses veel nafta, mis paneb kõik vähegi elujõulised põgenema sinna, kus on rohkem tööd ja perspektiivi. Pikemalt kirjutasin blogis.
Profile Image for Francesca Porta.
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September 4, 2025
En la escuela me lo mandaron a leer. Uno de los que más me gustó. Romántico y melancólico como casi toda las novelas latinoamericanas.
Profile Image for Anashy.
18 reviews1 follower
January 1, 2025
Excelente narrativa but not my cup of tea.
Profile Image for Adriana.
12 reviews23 followers
May 10, 2017
Éste libro lo compré en la Feria del Libro, en Caracas. No lo leí ahí mismo porque tenía un par de libros pendientes que leer, pero apenas lo empecé a leer conecté con el libro.
El libro empieza ya bastante oscuro, bastante deprimente, tal cual un pueblo atacado por severas pestes. La manera en cómo se describe la convivencia de los pueblerinos, su vestimenta, tradiciones y edificaciones es bastante acertada a cómo era la Venezuela de aquella época (y todavía quedan reminiscencias de el modo de vida de aquellos tiempos, pues la esencia de un pueblo no se pierde así de fácil, ni siquiera con el pasar de los años). Los ancianos, los jóvenes, los niños, todo está muy bien descrito.
"Y en todas partes elogiaban por igual su extinta laboriosidad infatigable, su extinto coraje frente a la vida, su extinta lucidez de pensamiento."

La descripción hórrida de los síntomas de los enfermos, el pesar de los sanos, y por supuesto, Carmen Rosa y Sebastián, hacen de éste libro algo especial, y un orgullo nacional.
Lo que me impresionó de éste libro es que me hizo entender el dicho que tanto nos decía nuestro profesor de Historia de Venezuela: La historia se repite.
Sobre todo en la historia de éste país, siempre es un ciclo repetitivo de destrucción, corrupción, alzamiento y reconstrucción. Y éste libro lo deja mejor plasmado imposible.
La opresión a los estudiantes, un gobierno corrupto, policías corruptos, pueblos pasando trabajo... ¿no les suena a algo?
"Él, que había nacido para fundar pueblos y no para verlos morir, para suministrar agua de bautismo y no óleo de extremaunción."

Quizás una de las cosas que más me hizo conectar emocionalmente con éste libro fueron los términos y dichos originarios de aquí que nombraban, que entendí y asimilé a la primera por conocerlos a la perfección.
"La gente siempre es buena en esta tierra. Los malos no son gente."

Este libro me ha encantado, definitivamente queda entre mis favoritos.
Profile Image for Tami.
410 reviews96 followers
January 14, 2025
Este libro lo leí cuando era muy pequeña, debía tener unos 9 o 10 años. Estaba en casa de mi vecinita Lina, que era como dos años mayor que yo. La estaba ayudando a ordenar su cuarto, y debajo de la cama tenía este libro. Creo que me dijo que probablemente era de su papá. Le pregunté si podía leerlo y, como sabía que me gustaba leer, me lo regaló. Espero que su papá no haya extrañado mucho el libro; estaba debajo de una cama y muy empolvado, así que no lo creo.

Cuando lo leí, me encantó. Lo leí varias veces y nunca me cansaba. Es un libro mágico y, a la vez, profundo. Siendo tan pequeña, seguramente no entendí todo lo profundo que era, pero aun así me fascinó. Para mí, es la mejor obra de la literatura venezolana.

Cuando lo lees, te sientes transportado a un pueblito del llano en Venezuela. Es una historia que, a mi parecer, es atemporal. Puede aplicarse ayer, hoy, mañana y siempre. Y, por supuesto, no solo es aplicable a Venezuela.

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English:

I read this book when I was very young—probably around 9 or 10 years old. I was at my neighbor Lina’s house; she was about two years older than me. I was helping her tidy up her room, and under her bed, she had this book. I think she told me it probably belonged to her dad. I asked if I could read it, and since she knew I loved reading, she gave it to me. I hope her dad didn’t miss the book too much—it was under a bed and very dusty, so I doubt it.

When I read it, I loved it. I read it several times and never got tired of it. It’s a magical book and, at the same time, profound. Being so young, I probably didn’t grasp all its deeper meanings, but I loved it anyway. To me, it’s the greatest work of Venezuelan literature.

When you read it, you feel transported to a small town in the Venezuelan plains. It’s a story that, in my opinion, is timeless. It applies to yesterday, today, tomorrow, and always. And, of course, it’s not just applicable to Venezuela.
Profile Image for Joan Sebastián Araujo Arenas.
288 reviews46 followers
July 10, 2020
En Casas muertas la decadencia de un pueblo se da por fenómenos que hasta cierto punto se pueden denominar «naturales», dado que son principalmente enfermedades que, para la época en que se sitúa la historia ―va desde la década de 1890 hasta la de 1930―, no tenían un tratamiento eficaz; o al menos eso es lo que se puede asumir.

Otras de las causas, sin embargo, podrían considerarse «artificiales» ―al ser provocadas por el hombre―, entre las cuales se encuentra una que menciona uno de los personajes:


«[...] La guerra civil es la causa de todos nuestros males. Si Ortiz está en escombros, si la gente ha huido, si la gente ha muerto, todo pasó por culpa de las guerras civiles. Dicen que fue el paludismo, que fue el hambre, que la ruina de la agricultura y de la ganadería. Pero, ¿quién trajo el hambre?, ¿quién trajo el paludismo?, ¿quién arrasó los conucos> ¿quién acabó con el ganado?

La guerra civil. Aquí había...».

El resto del escrito se encuentra en mi blog: https://jsaaopinionpersonal.wordpress...
Profile Image for Mariana Hernández.
286 reviews
January 4, 2019
PUNTUACIÓN: 3.5

Cuando un libro que tiene más de 50 años sigue estando vigente, eso es obra de un escritor con visión, y en cierta medida un reflejo de cómo nuestra sociedad tiende a estar en un constante bucle donde los acontecimientos y las situaciones no hacen más sino repetirse.

Casas muertas es una historia simple, donde en menos de 150 páginas, hay personajes vividos y se logra tener una imagen mental de un pueblito en el medio de la nada, un pueblito tan parecido a los tantos que aún existen en los llanos venezolanos, tal vez por eso se me hizo tan cotidiano, tan cercano y tan fácil imaginarme todas las situaciones, porque no es más si no un relato de lo que ya conozco, me hizo sentir en casa. Miguel Otero Silva, te convertiste en mi nuevo referente de la literatura venezolana, con tus letras delicadas y tu pincelada superficial pero lo suficientemente concisa para ni saturarme con demasiados detalles, ni pasar desapercibida.
Profile Image for Rodny Valbuena.
Author 1 book7 followers
March 16, 2016
Me convenzo de que Miguel Otero Silva ha sido el mejor escritor que hemos tenido, y que, aunque se le reconoce, todavía leemos a Rómulo Gallegos en bachillerato.

La historia es simple pero sumamente poderosa, los personajes son arquetipos del pueblo derruido, pero no sé si el autor usa un arquetipo que ya existía, o si fue capaz de crearlo y sostenerlo. En todo caso, lo maneja perfectamente.

Lo increíble es su vigencia. Parece haber sido escrito para esta época. Y lo terrorífico es que, si así fue con Gómez, y si así seguramente fue con Pérez Jiménez, así seguramente será con los que vienen. Y lo único sabio será seguir el camino de Carmen Rosa: a oriente.
Profile Image for Mariana.
320 reviews91 followers
October 11, 2017
"...yo no soy partidario de la guerra civil como sistema, pero en el momento presente Venezuela no tiene otra salida sino echar plomo. El civilismo de los estudiantes termino en la cárcel. Los hombres dignos que han osado escribir, protestar, pensar, también están en la cárcel, o en el destierro, o en el cementerio. Se tortura, se roba, se mata, se exprime hasta la última gota de sangre del país. Esto es peor que la guerra civil. Y es también una guerra civil en la cual uno solo pega, mientras el otro, que somos casi todos los venezolanos, recibe los golpes."

Reseña aquí: http://mariana-is-reading.blogspot.co...
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