Aunque Louisa May Alcott haya pasado a la historia de la literatura por lo que en la edición y notas explicativas este volumen llaman “novelas domesticas” enfocadas en el público más juvenil y de corte Bildungsroman o de crecimiento, su producción fue tan abundante que toco gran variedad de géneros, como el cuento infantil, la fabula fantástica, la sátira, las historias enfocadas en critica hacia la sociedad norteamericana del siglo XIX, y todo lo que política y socialmente se conocía en ella, y la novela negra o de misterio. De hecho, era a este último al que a la autora le hubiera gustado dedicarse a tiempo completo. Sin embargo, la necesidad de mantener a su familia hizo que pasara por el aro de lo que le pedían sus editores y compusiera para ellos novelas juveniles y de crecimiento, una literatura costumbrista y “doméstica” con la que ella nunca terminó de estar total totalmente a gusto. Y que fue la que le ayudó a pagar las facturas gracias al éxito que tuvo su novela “Mujercitas”, por la cual es aún hoy en día tan conocida, y a cuyo albor surgió toda una saga enfocada en los miembros de la familia March.
Con el mar y sus criaturas como columna vertebral, bajo el nombre “Sirenitas” se recogen en este tomo seis cuentos que tienen en común este telón de fondo y los elementos que lo adornan. Faros en islas solitarias, la inocencia infantil, corales y conchas, fondos marinos, sirenas, criaturas que hacen fiestas bajo el mar, pueblecitos costeros y barcos se pasearán por estas páginas. La gracia de la recopilación es que está compuesta por seis relatos muy variados y muy diferentes entre sí en cuanto a contenido, forma y tono. Y en ellos se dará lugar la novela romántica y de misterio, la crítica social y los cuentos moralizantes, bajo la pluma directa pero pulida de una autora inmortal que sabe componer historias tiernas y llenas de enseñanzas, ya no solo para los más pequeños. ”Sirenitas” es una lectura muy diferente respecto a lo que uno puede tener en mente cuando piensa en Louisa May Alcott, y por eso resulta tan original y entretenid respecto a otras de sus producciones. Las seis historias se leen muy bien por la forma tan amena en que están escritas y por lo cortitas que son, y su ambientación las hace ideales para leer en verano cuando lo que se quiere es ir a la plaua. Sin duda, si disfrutaste de “Mujercitas”, también lo harás con estas lecturas tan diferentes, con un tono más enfocado en la leyenda y la fantasía, pero que no por ello caen en los simplemente convencional o noño, pues muchos de estos cuentos tienen más capas y profundidad de lo que puedan aparentar a simple vista.
La antología “Sirenitas” se compone de los siguientes relatos.
ARIEL O UNA LEYENDA DEL FARO: En 1865 Alcott público esta historia protagonizada por una joven llamada Ariel… Que no es una sirena, aunque al principio el lector o algun que otro barquero despistado lo piense,m. Y es que la muchacha, y con ella el cuento, están envueltos en una aura marítima de lo más sugerente. Una pena, porque la idea de que por su culpa habían llamado a la famosa sirenita de la adaptación noventera en dibujos animados de Disney de cierto famoso cuento de Hans Christian Andersen, era muy sugerente.
Nos encontramos ante un romance de ambientación marítima y de leyenda que, a grandes rasgos, puede parecer una historia amorosa bastante convencional, a la que no le faltan los ingredientes típicos de estas historias… Una pareja joven y enamorada desde el primer minuto, grutas marítimas, paisajes marineros, un faro en una isla, dos rivales despechados, mucha influencia de Shakespeare y un secreto familiar que, personalmente, creo bastante desaprovechado dentro de este corto relato el más largo de la antología. De todas formas, la historia funciona muy bien porque la autora sabe darle un toque de misterio que, junto a su tono de cuento de hadas , sus pincelas de fantasía, su costumbrismo y sus detalles de drama y engaños, hacen que todo el conjunto fluya muy bien. En los dos personajes dispuestos a interponerse en el romance de Ariel y Philip, los desventurados amantes de la historia, hay mucho humanidad, lo que les hace escapar de cualquier cliché preconcebido y no resultar odiosos. Y Ariel, la protagonista que le da título, pese a su ñoñería inicial y lo insípidadamente cursi que puede resultar su relación con Philip, sorprende cuando llega la hora y demuestra ser perfectamente capaz de salvar la situación ella solita y sin necesidad de ser ella la salvada. Pequeños detalles que hacen muy agradable esta lectura.
EL PEQUEÑO GULLIVER: érase una vez un niño que vivía en un faro con su tío, encargado de hacerlo alumbrar cada noche, y cuyos mejores amigos son, además de la luz de la lámpara, un perro y una gaviota. No obstante, la apacible existencia del muchacho peligrara cuando se encuentre en un apuro en el momento en que su tío desaparezca.
La premisa puede parecer la de un cuento destinado a caer en lo cursi. Pero es que al final lo importante no son las desventuras del pequeño Davey, sino los apuros, por los que pasa la gaviota por ayudarle y como es ayudado por una desgraciada niña llamada Dopey, sirvienta de una familia que la compró siendo un bebé y que la desprecia por su color de pie. Y la carga crítica que Alcott vierte en esta historia que ahora puede parecer predecible y tópica por la manera en la que habla de que una persona puede ser buena y tener “el alma blanca”, incluso aunque su piel sea negra. Pero que cuando se piensa en la época en la que fue publicada esta historia, uno no puede evitar admirar la audacia de la autora, la cual, junto a su familia, fueron firmes defensores de la abolición de la esclavitudd y lucharon activamente en contra de esta cruel institución . Dentro de su sencillez “El pequeño Gulliver” es un grito contra el racismo tierno y llevado con tino que nos enseña que lo ,que importa no es el exterior de uno. Como demuestra que todos los animales y criaturas del mar sean amigos, independientemente del color de sus pieles, escamas o armazones. Y que todos merecemos nuestro final feliz si somos buenos y ayudamos a los demás.
SIRENITAS : La pequeña Nelly está muy disgustada porque no la dejan nadar en el mar, por lo que decide apartarse de todos para rumiar su enfado. Y, cosas de la vida, se encuentra con el Rey de las Gaviotas, que le concede el deseo de convertirse en sirenita.
Cuidado con lo que deseas, porque a veces puede cumplirse. De la misma forma que ka Sirenita de Andersen quería ser humana y explorar el mundo de los humanos, la protagonista de esta historia tiene la oportunidad de conocer que hay bajo del mar. Para descubrir que no hay nada como el hogar, y que una vida exótica y ociosa no es nada si no se tiene a nadie que te quiera y se preocupe por ti, se aprenden cosas o se tiene la satisfacción de hacer el bien. Es decir, si no se tienen las pequeñas alegrías y complicaciones de ser humana. El mundo de las sirenas tendrá sus bellezas, pero cuando no se tiene alma o conciencia nada de eso importa. O no tanto como ser buena persona, hacer el bien y estar con la familia.
La moraleja de este cuento infantil es cristalina, animando a los niños a ser obedientes y buenos, y a aprender a valorar lo que tienen. Volviendo al mencionado cuento de Andersen, me ha parecido curioso el contraste que hay entre su descripción del mundo marítimo y el de Alcott, y como la falta de alma entre las sirenas es una parte esencial en ambas narraciones, dando a ambas un matiz cristiano y pedagógico muy de la época. La sirenita del danes quiere tener una, las sirenas de Alcott no tienen interés en poseerla, pero acaba siendo algo que la pequeña Nelly aprenderá a valorar y a darle su importancia justa.
UNA FRANCACHELA JUNTO AL MAR: los señores tortugas montan la última fiesta en el mar de la temporada social. En la cual se dan lugar cangrejos, luciérnagas, medusas, bigaros, langostas, mosquitos, peces y toda la fauna marítima. Una historia sencilla y satírica en la que Alcott representa los ingredientes esenciales de cualquier acto social y se burla de ellos al convertirlos en criaturas marítimas.
LA AMIGUITA DE FANCY: En Ingles la palabra “ mermaid” hace referencia a las sirenas tal y como las imaginamos, mujeres con cola de pez (como curiosidad, los orígenes de esta figura vienen de la mitología griega, donde su parte inferior era más similar a la de un ave que a la de un pez), mientras que “siren” se refiere a criaturas con forma plenamente femenina que habitan en el agua. Entre estas “siren” destaca la Lorelei, una sirena de origen alemán que habita en el río Rin y a la que ya se menciona en el cuento de “Ariel o una Leyenda del Faro”, y que fue inmortalizada en un poema de Heine (por cierto, si hacéis una excursión por este río, veréis que la leyenda está incluso representada en forma de estatua).
Fancy, la protagonista de esta historia, no gusta de jugar con el resto de niños, y cada vez que va al mar prefiere ir por su cuenta en busca de una sirena. Una buena mañana, usará varios elementos marítimos para componer una figura de una de estas criaturas en la orilla, con tal mala suerte que lo oleaje, se llevará esta figura… Para devolvérsela en forma de niña de carne y hueso que se hace llamar ¿adivinas? Lorelei, y que se comprometerá a estar siempre con Fancy siempre que ella siga creyendo en su nueva amiga y no cuente a nadie su secreto.
La influencia del poema de Heine es bastante palpable, especialmente por el aire a cuento de hadas que tiene esta melancólica historia en la que una criatura fantástica, como a modo de Melusina, pone sus condiciones para seguir presente en la vida de la protagonista, y que nos habla del choque entre la ficción y la realidad, entre dejarse llevar por los sueños y los deseos o aceptar la prosaica y dura materialidad, entre asumir que hay que crecer o permitir que en tu alma haya un hueco para la inocencia y lo infantil. Esto se verá en las dos figuras de los tíos de Fancy, la tía Ficción, escritora y amante de las historias bonitas, y el tío Realidad, siempre con los pies en la tierra y dispuesto a que su sobrina se convierta en una mujer de provecho. Alcott no quita importancia a hacer frente a las realidades de la existencia, pero en esta historia defiende la necesidad de tener siempre un espíritu inocente y confiar en tu propio criterio, pese a lo que el resto del mundo te grite y te obligue a creer. Como descubrirá Francy amargamente.
HISTORIA DE UNA BALLENA: un niño se sienta en un cómodo banco blanco a orillas del mar. Y no tardara en descubrir que está hecho de parte de la mandíbula de una ballena cuyo espíritu le relatara su historia mientras le cuenta curiosidades sobre su especie.
Mientras leía este relato no pude evitar acordarme de “Moby Dick” y sus (muchos) capítulos enfocados en hablarnos de las ballenas, de su historia y curiosidades y de la importancia de la caza ballenera. “Historia de una Ballena” podría ser la versión para niños de la celebre novela de Mellville. Alcott cuenta muchas cosas sobre las ballenas de una forma amena en formato cuento, lo que hace la lectura bastante amena y didáctica, pues da muchos datos, no solo de las ballenas, también mundo marítimo. Además, la historia de la leyenda del Zaratán, criatura que ya aparecía en la recopilación de “Las Mil y Una Noches” y que se caracterizaba por ser un enorme pez que se quedaba inmóvil, de forma que los desprevenidos marineros pensaban que era una isla. Al recoger esta leyenda, Alcott nos habla de lo que se puede cosechar por el orgullo desmedido y por no aceptar que cada uno de los seres que vivimos en la tierra, en el cielo o en el agua, tenemos nuestro propio papel dentro de la creación, y es con ese con el que debemos conformarnos. Y así de la misma forma que el tétrico, capitán no pudo olvidar sus deseos de venganza contra la ballena blanca, la narradora de nuestra historia acaba por pagar tristemente sus ansias de ser superior.
RIZO, LA NINFA DEL MAR: Rizo es una bonita ninfa del mar, que lleva una vida tranquila y apacible que tan solo es ensombrecida por la llegada de los cuerpos de los marineros perecidos durante tormentas y naufragios a su hogar. Así que el buen corazón de nuestra ninfa la llevará a emprender un arduo viaje hacia los cielos, para el que contará con la ayuda de las cuatro estaciones.
Hace apenas una semana leí una recopilación de cuentos de Hans Christian Andersen. Y no he podido dejar de pensar en ellos mientras leía esta entrañable historia sobre la bondad y la amabilidad, y la recompensa del esfuerzo y los sacrificios . La prosa de Alcott y su manera de describir los entornos marítimos, terrestres y aéreos son conmovedoras y poéticas, cristalinas y brillantes como las estrellas que describe o las conchas con las que se adorna su protagonista, y que tan importantes serán al final del relato. Ese preciosismo será un protagonista más de este cuento de criaturas y viajes de toque melancólico pero esperanzador. La historia de Rizo tiene un componente didáctico bastante moralizador , pero Alcott sabe tocar la tecla y crear una historia sencilla y predecible, pero en la que quieres que el viaje de la pequeña Rizo llegue a buen puerto sin demasiados dramas. Y la autora te lo concede.