Con esta novela lloré muchísimo, sufrí inmensamente.
Todo lo que le ocurría a la protagonista era horrible, y tremendamente devastador, y la actitud de ella, tampoco era buena.
Esta no es una novela divertida, tierna, y conmovedora, es una novela desgarradora, difícil de leer, y muy intensa emocionalmente.
Yo me rompí al leer esta obra de Melissa Hill, y no he vuelto a repetir con esta autora. Ni lo haré. Escribe bien, sabe hacerte sentir mil emociones, atraparte entre sus páginas, y no soltarte hasta llegar a la palabra FIN, pero yo no disfruté leyendo su novela, más bien, se me hizo trizas el corazón.
Fue enormemente doloroso conocer a Jenny, es una protagonista que te inspira mucha pena, pero también, que llegado cierto punto de la novela, desborda nuestra paciencia, e incluso nos hace odiarla pero con los años comprendo que es una mujer maltratada y que no sabe pensar de otro modo, que le faltan herramientas para poder decir basta YA.
Jenny es una mujer que NO se ama a si misma, es una mujer que NO se valora, que piensa que solo vale algo si tiene un hombre a su lado, en este caso a Roan. Es horrible ver como Jenny se va perdiendo más y más entre los engaños, las mentiras, y los maltratos de Roan, es horrible ver como nunca se ama a si misma y lucha por defenderse, como se repite mil veces lo estúpida, fea y horrible que es, como se odia a si misma, y como perdona cosas imperdonables. Roan le es infiel, numerosas veces, y Jenny siente que se lo merece. Roan se va de vacaciones con su ex novia, y Jenny siente que ha sido su culpa, por no calentarle lo suficiente, por no valer nada, y después Roan vuelve y ella le perdona, Roan decide no volver a trabajar y Jenny felizmente acepta mantenerle, Roan la pega, y Jenny siente que merece cada bofetada, Roan le dice lo gorda y estúpida, etc que es, y Jenny siente que cada palabra es única y exclusivamente la verdad. Que nadie puede amarla porque ella no es digna de ser amada y que Roan le está haciendo un enorme favor al darle las migajas de una relación, al aceptar acostarse con ella, convivir con ella, y ¿qué es a cambio de eso, recibir maltratos e insultos y no ser libre y no poder hacer jamás nada que quiera? Para Jenny, el mundo existe para dar cabida a Roan, y sin Roan, ella no sería nada, aún menos que eso, porque nada ya es o así la hace ver y sentir y ella se lo hace sentir a si misma.
¿No os parece demoledoramente triste que Jenny se vea a si misma así? ¿Qué se odie tanto?
¿La suerte de Jenny? Que un día, Roan, el HDP maltratador, decide que no la quiere más y abandona Dublin.
Jenny empieza a ver la luz, a acercarse de nuevo a sus amigos, a valorar quien es, y más cuando conoce a Mike, su jefe, un hombre de gran corazón, dispuesto a tratarla siempre como una princesa. Y Jenny le acepta, y se casa con él. Pero una noche, en un funeral... Jenny vuelve a ver a Roan, y decide cerrar viejas heridas echando un polvo con él.... y ahí se queda embarazada. Y ahora, cuatro años después, Roan va a venir a cenar como socio de Mike, y Mike necesita saber que su hija no es en verdad suya...
¿Podéis entender cuanto odié este libro? ¿Hasta que punto lloré? ¿Lo mucho que acabé odiando el comportamiento de Jenny y deseando que por favor no actuara así? [Odie tanto a Roan y su poder sobre ella ¬¬]
Así que, chicas, aprended de esta novela. Si os ocurre como a Jenny, pedid AYUDA, eso lo primero y pedid ayuda si necesitáis volver a aprender a amaros a vosotras mismas, a valoraros, pero ser felices independientemente de si tenéis novio o novia, soñad y no os rindáis. Nunca jamás os dejéis hundir por nadie, no permitáis que alguien os haga tanto daño, por que, ¿sabéis qué? Sois hermosas, sois listas, sois especiales. Creedlo.