Una buena colección de cuentos, surgidos de la inagotable imaginación del autor.
Encrucijada. Veraneo en Saint Tropez; affaire con nibelunga; amor correspondido con frivolidad. Luego de revelarse a su mujer, la alemana lo rechaza, ya lo ha usado. Su esposa rechaza verlo; es consolada por médico italiano y finalmente se va con él. Soñé ser el rey., mientras la vida se me escapaba de las manos. Hoy pueden mirar con lástima mi vana-gloria.
Todos los hombres son iguales. He amado siempre a Verónica, aunque mi pereza me ha frenado. A la muerte de su marido la visito con esperanza, y me revela su romance con un joven despreciable, y me convierto en confidente. Al fin se reconoce engañada: el muchacho quería su automóvil. Construimos logros, tenemos cosas para pavonearnos y tener mujeres. ¿O tenemos mujeres para tener cosas y pavonearnos? Esa mina es un fierro.
Todas las mujeres son iguales. Encuentro con conocida, casado con un rico mayor, que me involucra descaradamente en la infidelidad. Ante una decisión drástica del marido, se conmueve, aún sabiendo que podría ser el fin de su libertad. Me ves jugar y crees que soy juego; pero mi alma es de algarrobo, y siempre seré eso. ¡Quelevachaché!
Reverdecer. La muerte de su esposa Emilia, lo sume en la soledad; sus parientes nunca la vieron como él. Descubre señales de un admirador oculto, hasta que lo descubre, y de los celos, pasa al alivio de tener con quien compartir el dolor. “Te vi, él te vio; ambos te vimos. Ya no estoy tan solo frente al milagro perdido”.
Casanova secreto. “Como pez fuera del agua”.
Historia romana.
Una aventura.
Recuerdo de las sierras. Enamorada de la esposa del amigo, la acompaña para cuidarla con cierta esperanza, para desengañarse humillantemente en su cuarto.
Paradigma. Ver “El lado de la sombra”.
La obra. Ver “El lado de la sombra”.
Carta sobre Emilia. Ver “El lado de la sombra”.
Cavar un foso. Ver “El lado de la sombra”.
Confidencias de un lobo
Ad porcos
El don supremo
La tarde de un fauno
El jardín de los sueños. Ver “El héroe de las mujeres”.
Una puerta se abre. Ver “El héroe de las mujeres”.
Historias fantásticas. Recopilación de cuentos. Colección La Nación.
En memoria de Paulina. La mujer amada desde siempre (la mejor posibilidad de mi ser). Pero otro hombre, Montero, gana su corazón de mujer, aunque lo atormentan los celos de esta amistad añeja. Luego de tiempo Paulina reaparece, pero todo es extraño. Se descubre el crimen de los celos y la cárcel; y la Paulina proyectada por este hombre solitario, limitado a lo poco que la conoció.
La trama celeste. La aviación rompe barreras, que permiten acceder a mundos e historias paralelas.
El perjurio de la nieve. Personajes cuidadosamente delineados y con protagonismos ambiguos, como muñecas rusas, se van revelando poco a poco; el tiempo congelado (el edén) y el hombre que rompe fatídicamente el hechizo. La sinceridad del hombre que hizo del plagio su carrera.
Historia prodigiosa. He tratado con un hombre afecto a doctrinas escépticas, esotéricas, panteístas: lo he sufrido, atraído por su escultural mujer. Lo he acompañado al baile de disfraces en el que se lidió con uno de demonio, y he sido padrino involuntario del duelo que lo llevó a la muerte. Además de todo lo que ocurrió, lo más prodigioso es que finalmente pude llevarme a su mujer.¿Acepará el demonio la inexistencia de Dios? ¿No es acaso su propia condena?
La sierva ajena. Tenebroso relato, con una introducción innecesaria. La aparición de lo inesperado, aceptado como lógico y esperable, genera una reacción diferente que en la metamorfosis: en lugar de espanto genera una aparente compasión, que luego se devela como sometimiento. El amo es quien impone su voluntad. El horror de lo sobrenatural, es superado y alcanza su máximo nivel cuando afecta lo natural, el drama que no puede ser confundido con un sueño.
Moscas y arañas. La joven, inocente y voluntariosa pareja sabe que el mundo es cruel, y que deberán ser arañas, si no quieren ser moscas. Pero por el medio menos pensado, la telaraña del deseo de otro los envuelve, hasta que la mezquindad moral permita que sean la víctima cazada.
El lado de la sombra. Ver “El lado de la sombra”.
Un león en el bosque de Palermo. Ver “El lado de la sombra”.
El calamar opta por su tinta. Ver “El lado de la sombra”.
Los afanes. Ver “El lado de la sombra”
El gran Serafín. Profesor descansa en posada balnearia; surgen manantiales mientras se relacionan los residentes. Ante la evidencia de la hecatombe, todo sigue igual, excepto el profesor que conciente del fin, realiza un acto heroico final. Los serafines son los ángeles más cercanos a Dios, los únicos que lo ven en forma directa; su destino es la perfección a través de la propia consunción.
Los milagros no se recuperan. Diálogo sobre coincidencias, paralelos, algunos sin sentido. Surge una historia de amor, clandestino, su desenlace fatal, el lamento de la oportunidad perdida. Y en el momento menos esperado, un milagroso cruce en un aeropuerto, un segundo de magia (¿Es magia?), que se desvanece, una última oportunidad que se ha perdido.
El atajo. Guzmán, viajante de comercio se despide de su preocupada mujer, y antes de partir se reúne con “los muchachos” y su compañero de viaje, Battilana, quien en camino lamenta la mediocridad del grupo y anticipa: “(Hay) varios mundos (posibles), varias Argentinas, varios futuros que nos esperan: en uno u otro desembocaremos de pronto.” Por acortar camino, toman por una ruta donde comienza a parecer incertidumbre: “Hoy encuentro todo, pero algo hicieron con las distancias”, hasta que al anochecer se quedan en el barro. Al acercarse a la única construcción visible comienzan a ingresar a un mundo temible, como “el proceso” de Kafka, desembocando en una de las Argentinas posibles de Battilana.
La pasajera de primera clase. Ver “El héroe de las mujeres”.