Acá por fin descubrimos todo, el libro me parece un tris más lento que el primero, entender todo te da un alivio grande, pero cuando ya estamos viendo las memorias de Josh, llegó un punto que ya quería estar en el presente y que avanzará la historia, siento que no necesitaba tanta inmersion en esas memorias.
Ya en la parte final, en la cueva, por un segundo me dió miedo de la escena, y estaba un poco asustada de que fueran a asesinar a Ben, cómo estoy acostumbrada a que otros autores te enamoren de algún personaje secundario y luego lo mantén para que vivan en tus recuerdos para siempre... pues si, tenía miedo que hiciera eso la autora, pero no lo hizo y me siento agradecida, ya después cuando las cosas se solucionaron estuvo bien pero no sé, pudo ser mejor.
Me hubiera gustado ver más interacción con los animales espirituales. Pero en fin, el es libro ligero, no es una mala lectura y es chévere, no sabía casi nada de esa historia india y me gustó saberlo.
No sé si fui la única pero leyendo lo de la parte de historia indígena, me recordó un poco a crepúsculo, pues es el único acercamiento literario que tengo con respecto a historias de tribus indígenas en Estados Unidos, pero está me gustó más porque se sentía más real, si místico y fantasía, pero como más real a nuestra realidad, mejor construido.