A space adventure comic for younger readers that you read, then flip and finish upside down (in anti-gravity)…
Cosmo and his team are ready to test his new jetpack, but when it explodes, sending Cosmo into space with no hope of communicating with his companions, he’s about to embark on the biggest adventure yet! Meeting aliens, destroyers, magicians, sewer mutants, and a friendly, slightly egg-like creature – countless whacky encounters await our brave space hero!
A brilliant introduction to comics for younger readers that you read one way, then flip over and read upside down.
Cosmo ha salido al espacio a explorar, pero su traje falla. ¿Podrá volver a casa?
Cómic infantil que he sacado de la biblioteca sobre todo por la virguería técnica que promete: se lee normal, pero, cuando se termina, se le da la vuelta y se lee invertido, de la última página a la primera. Para que siempre estés orientado, en la primera lectura los bocadillos son blancos y en la segunda son amarillos.
La historia en sí y los personajes, pues bueno, son los de un libro infantil. Pero la virguería técnica es UNA BARBARIDAD. Plantea una estructura circular, donde Cosmo va pasando por una serie de escenarios y, una vez que le das la vuelta al libro, pasa a recorrerlos en sentido inverso para volver a casa. Al darle la vuelta todo cambia: la caída hacia una isla se convierte en la ascensión a una nave, la separación de la familia se vuelve reencuentro, los personajes que estaban alegres ahora están tristes y la mesa llena de comida se transforma en horribles aparatos de tortura pendiendo del techo. Que todo el cómic transcurra en gravedad cero facilita muchísimo la suspensión de la incredulidad.
Una muestra más de que la literatura infantil puede hacer cosas complejas e interesantes y de que el cómic tiene mecanismos de expresión de los que carecen el resto de artes. Qué gustazo, de verdad. Qué pena no tener criaturas a mi alrededor a las que regalárselo.
Esta historia de aventuras en el espacio sería una más de no ser por un detalle: se lee del derecho y del revés. Utilizando figuras reversibles, como la famosa ilusión óptica del conejo y el pato, Javi de Castro diseña las páginas de manera que sus viñetas expliquen una historia distinta dependiendo de si se miran en un sentido o en otro. Por si eso no fuera suficiente, esas viñetas tienen una ilación, construyen una narración. Así, la historia se empieza cogiendo el libro del derecho, y cuando llegas a la última página, le das la vuelta al tomo y prosigues la historia, pasando por las mismas páginas al revés, pero leyendo una historia distinta. La técnica tiene sus contras, haciendo algunas viñetas algo confusas, pero desde el punto de vista formal me parece un trabajo enorme sin dejar de ser muy entretenido. Un 10 en ingenio.
Cosmo en el espacio es un divertimento simpático y muy imaginativo. El cómic juega con esas imágenes que pueden ser un pato o un conejo con tan sólo darles la vuelta, pero a mayor escala, ya que todo el cómic puede (y debe) ser leído en un sentido y luego en otro. El lector comienza en la primera página leyendo los bocadillos de fondo blanco (e ignorando los de fondo amarillo, cuyo texto está boca abajo) y, cuando llega a la "última" da la vuelta al cómic y lo lee al revés regresando a la "primera" página (que ahora es la última) leyendo los bocadillos de fondo amarillo.
Debido a que todas las viñetas deben poder interpretarse boca arriba y boca abajo, los dibujos deben ser simples y ambiguos, tirando mucho de abstracción. A veces, incluso, el dibujo funciona mejor en un sentido que en el otro, de forma que prevalece la "otra" forma, que se ve boca abajo, lo que resulta algo desconcertante. Además el mismo hecho de tener que usar la misma secuencia de imágenes dos veces, una en un sentido y otra en otro, limita la trama.
La dificultad de ejecutar un cómic así es más que notable y, pese a todo, de Castro lo solventa de forma más que aceptable, por lo que resulta una lectura recomendable, aunque sólo sea como curiosidad y muestra de virtuosismo.
Leído de un tirada, guión muy sencillo con un vocabulario que incitada a la pequeña sonrisa, la genialidad de esta obra está en el arte de la simetría, pura filigrana visual en cada viñeta, una sensación de montaña rusa al llegar al “final” y que la propia ilustración te haga girar el libro de forma natural. Una lectura muy amena y sobretodo muy divertida y fascinante. Un trabajazo gráfico.
This is a book with a clever hook: it’s a graphic novel format, but when you get to the end, you turn the book upside down and keep reading a new set of speech bubbles that are now right side up. The story is pretty simple but the drawings are amazing. They look completely different right side up vs upside down.
Cómic infantil muy original, se lee del derecho y luego se leen las mismas viñetas pero del revés.
Es una idea muy original y elaborada, poder explicar historias diferentes con exactamente los mismos dibujos. Tiene muchísimo mérito haber podido diseñar una historia así.
Menudo viaje! Este comic infantil es una obra de ingenieria. Una vez te lees las 59 paginas, le das la vuelta al comic y vuelves a leerlo. Todas las viñetas trastocan su significado, con el apoyo de los textos, para acabar la historia. Me parece un locurote super chulo para los chavales.
This was so much fun, and a great twist on the old flip it and read another story. I'm still baffled how it all came together and the pictures worked flawlessly upside down - and all this alongside a great adventure story too!
Curiosísimo. Algunas de las soluciones para dar la vuelta a las viñetas me han parecido graciocísimas. Me encantaría saber más sobre el proceso de escritura y dibujo.
A big swing for a little book! With a project this ambitious, every single panel of every page is taking a risk — the goal is to have it make sense both right side up and upside down, but communicate something different each time, and fit into the context of the story. That’s a high bar to clear… and on top of that, Rosa Gómez and Flying Eye Books are translating it from Spanish, re-lettering, and repackaging it for English-language audiences.
So how does it fare? Mostly pretty well, with a handful of moments that feel confusing or pointless, and a solid number of moments that really shine. At its best, de Castro uses the format to utterly transform the meaning of a panel — despair becomes celebration, an enemy becomes a friend, a dance party becomes a fight scene, a separation becomes a reunion. In a few bravura splash pages, a rich environment becomes a giant enemy beast or robot… and there’s a particularly fun bit with a plate of nachos. Sometimes I couldn’t help anticipating what the future upside-down version of a panel was going to be, but in a few cases I was delighted to be surprised. Sometimes characters remark on their changed appearance from the first half to the second half, offering explanations that are charming enough. And I was relieved that the handful of text-based gags mostly survived the translation process intact, although you’ve got to get comfortable with the Spanish exclamation “ay.”
Also, just on a fundamental art level, Javi de Castro’s candy-colored imagery makes a really fun world to live in. His even, clean-line inking style and solid colors remind me of another Spaniard, Álvaro Ortiz, but with even chunkier lines. Tasty!
Overall I wish the story felt a bit more meaningful (there’s not much in the content itself as far as lessons learned, although it can lead to useful contemplation about how “everything changes when you change your perspective”). The transformation of the owl-like character Pili is probably the most profound gesture along these lines — and it’s nicely separated by its position in the book so that a fair bit of time passes between our initial assumption and the twist reveal. But in general I think the complexity and clunkiness of the formatting gimmick makes it hard for author or reader to focus on thematic resonance.
But if you’re game for a weird formalist adventure and willing to cut the book some slack, it has many charms to offer.
I am impressed by the author's ability to have a book that can be read both forward and reversed, though it does result in a very simple but repetitive story of being knocked from place to place across space. I also found my ability to read upside down a detriment since I was often distracted by the words I was not yet supposed to read.
An impressive little gimmick comic, at least as far as the gimmick goes. It's fun to see how the art works both right side up and upside down. The story is pretty flimsy, but I'm not sure you could do anything more substantial in a book structured this way.