Dos estrellas y media, en realidad.
Esta es una relectura. Leí por primera vez "Mundo de dioses" hace más de 15 años y, en aquel momento, me fascinó. Hoy, la verdad, le hubiera quitado tranquilamente 50 páginas y no hubiese notado la diferencia.
Se me ha hecho, al mismo tiempo, pesado y fácil de leer:
- Pesado porque apenas hay diálogo y esa máxima de show, don't tell que tanto te repiten como consejo para escritores en ciernes, aquí no se aplica. Aquí te lo cuentan TODO, repitiendo varias veces el proceso mental del personaje, por si acaso se te ha escapado la primera vez. Todos los personajes son unos filósofos del copón, aunque en realidad sus pensamientos no sean nada del otro mundo. La acción, de hecho y exceptuando momentos puntuales, también parece que te la cuenten en vez de "experimentarla" con tus propios ojos, como espectador. Eres más un oyente que una mente inmersa que cabalga las palabras. Así que, sólo de pensar en someterme otra vez a esa disciplina, me daba pereza coger el libro.
- Sin embargo, superado ese trance, la lectura avanzaba con fluidez. Quizás porque, llegado un momento, desconectaba. Después de todo, ya sabía que me iban a volver a repetir más adelante lo mismo y, en otros casos, es que me importaban tres pepinos lo que me contase el personaje. Porque, la verdad, no iba a influir en nada.
Y esto último se debe a que, en realidad, los protagonistas de esta historia coral no pueden ser más unidimensionales. Entiendo que todo pasa en un corto espacio de tiempo, pero es que sabes tanto de ellos al principio de la novela como al final. No hay cambios, no hay evolución, no hay desarrollo. Y, la verdad, te dan un poco igual.
En la primera lectura, recuerdo que me emocionaba como una tonta cada vez que pillaba un guiño o referencia a personajes de comics o películas. La ambientación, en ese aspecto, está bastante cuidada. Pero esta vez, reconozco cierto cansancio por la sobredosis, como si me diera igual las referencias a los XMen (está plagado), a Superman, a antiguos cultos... Llega un punto en que, más que referencias, me parecía un alarde vanidoso por parte del autor.
La acción se concentra en tres momentos. Hay más momentos, pero que realmente sintiese como tales al leer, sólo tres. Distribuidos de forma equitativa por la novela: principio, medio y final. Aunque, la verdad, la pelea del final está terriblemente descafeinada. Apenas ocurre en diez páginas y, puesto que ninguno de los personajes con punto de vista está involucrado al 100% en ello, se limita a contárnosla de pasada. El ritmo narrativo, la verdad, se va desinflando.
Podría hablar también del papel de las mujeres en la historia (aparte de la obsesión con que muestren los pechos desnudos en la muerte) y cómo parece limitarse a la puta (Bianca, Toledo y casi cualquier diosa), la virgen (Sha'ir, Yokize) y la guerrera sin sentimientos (Andrea, las derivantes del grupo clandestino), pero para qué. Bastante me he extendido ya XDDD