"La gente habla de las doctrinas morales y religiosas, por un lado, y de la conciencia, por el otro, como dos guías diferentes para el hombre. En realidad no hay más que una guía: la conciencia, es decir, el reconocimiento de la voz de Dios que vive en nosotros. Sin lugar a dudas es esa voz la que decide lo que cada persona debe hacer y lo que no debe hacer. Y toda persona puede convocar en sí misma esta voz mediante el esfuerzo del pensamiento". ▪️"El camino de la vida" se publicó por primera vez en Rusia en el año 1911, meses después del fallecimiento del autor. No creo que sea casualidad la publicación póstuma de este manuscrito, quiero pensar que así lo quiso Tolstói, pues se trata de un recopilatorio de sabios pensamientos que le ayudaron a construirse moralmente y a trazar durante toda su vida un camino de esfuerzo por alcanzar una vida de bien. Una vida de paz de espíritu y de paz con los hombres. Es algo así como la culminación de unas ideas trabajadas durante toda la vida del autor: una hermosa construcción de la identidad moral de un hombre, en cuerpo y espíritu. No es una de las clásicas novelas al uso del autor de las que tanto disfrutamos pero sí podemos acercarnos a él mucho más directamente. Nos habla como consejero y guía, nos da la mano. Propone su forma de ver diferentes conceptos como la Lujuria, la Violencia, el Estado, la Holgazanería, la Religión, la Ciencia... Y nosotros reflexionamos con él, buscamos nuestra propia concepción de la cuestión, rechazamos unas ideas que en nuestro contexto tal vez ya no nos planteamos y aceptamos otras con confianza en su sabia determinación. Como curiosidades: no sabía que el autor era vegetariano y que no creía en las instituciones eclesiásticas, profesaba una fuerte fe en Dios pero lo hacía desde el interior de sí mismo. Consideraba que igual que existe la falsa Ciencia, existe la falsa Religión. Sabía de su defensa por el sector obrero pero en estas páginas he entendido mucho más por qué él consideraba a los trabajadores tan importantes. El amor por las personas era su máxima y detestaba cualquier forma de violencia, también la del Estado. Menciona a muchos filósofos y sabios pero por el que más admiración muestra es Cristo. Su relación con la religión es, a mi parecer, bastante sana. Él consideraba que en el camino de la vida había que buscar siempre la mejora como persona: la bondad. No pedir milagros, no dar sermones y lecciones, si no aceptar que la perfección no puede lograrse, pero la vida consiste en tratar de acercarse a ella aprendiendo y rectificando. En definitiva, un libro hermoso que os recomiendo para este verano. 🕊️