El mundo de afuera transcurre en Medellín. Allí, el tiempo viene envuelto en una neblina, y las voces parecen silbidos que se pierden entre las ramas. Una especie de castillo se atisba en las frondosas afueras y de una puerta sale corriendo una niña rubia. Unos ojos miran cautivados esa presencia insólita y la niña se pierde en el bosque.
En 1971, el padre de esa niña, don Diego, ha sido secuestrado. El Mono es el cabecilla de los maleantes, cuya intención es pedir un rescate millonario a la familia. El Mono tiene otras razones que las económicas para secuestrar a don Diego: la obsesión amorosa por la hija de este, Isolda, una princesa rubia a quien el padre, amante de la ópera de Wagner, mantiene encerrada en el “castillo” para preservar su pureza y evitar el contagio con el mundo sucio que les rodea. Don Diego es germanófilo y se ha casado con Dita, una mujer alemana que dejó el Berlín nazi para vivir en la copia del castillo de La Rochefoucauld que su marido ha levantado en Medellín. Desde muy pequeña, Isolda ha tomado la costumbre de escapar al bosque, donde antes jugaba con conejos fantásticos que le tejían peinados, mientras el Mono la admiraba encaramado en los árboles.
Jorge Franco, born in Colombia, studied Film Direction at the London Film School and Literature at the Pontificia Universidad Javeriana. MALDITO AMOR was his first book of short stories and MALA NOCHE his first novel, both of which received prestigious national awards. ROSARIO TIJERAS, published in 1999, has enjoyed spectacular commercial success in Colombia and marked the breakthrough of one of the most promising writers of new Latin American narrative. It is the story of the love triangle between outlaw Rosario and two young men from Colombian high society. Terrorism, violence and narco-trafficking provide a fascinating background to the fast-paced plot. It has recently been made into a major feature film, taking the Colombian box-office by storm with more than 1.000.000 movie-goers flocking to the big-screen within only two weeks of opening. PARAÍSO TRAVEL (2002) solidly reaffirmed Jorge Franco’s reputation with the tale of a young Colombian couple who attempt to escape the widespread violence of their country of origin by fleeing to New York as illegal immigrants. MELODRAMA (2006) is yet another contemporary story of “Colombians abroad” in Paris. He made an important comeback with the novel EL MUNDO DE AFUERA, winner the Premio Alfaguara 2014. His last book EL CIELO A TIROS, published in September 2018, became a #1 best selling title in it's first week in bookstores. Gabriel García Márquez has said about Jorge Franco: “This is one of the Colombian authors I would like to pass the torch to”. Web site www.jorge-franco.com
Este hombre es un maestro contador de historias. Maneja el tiempo como si nada, no se siente como brinca de un lugar a otro, sus personajes tienen complejidad, y es muy cinematográfico. Hacía mucho que no lo leía, y en este reencuentro lo disfruté mucho. Lo sentí como si estuviera viendo una peli. Maestro!
Esta historia es triste, como habitante de Medellín uno crece con el mito que rodea a esta familia.
Jorge Franco es un excelente contador de historias. Creo que los diálogos, las escenas que acá describe le dan forma a lo que uno supone que pudo haber pasado realmente, y aunque hay licencias literarias, hay muchas similitudes históricas que hacen valiosa esta lectura, que además, es muy entretenida.
El libro tiene 302 páginas y en la 290 todavía estaba esperando que pasara algo más...
Me ha costado la propia vida terminarlo... lo he cerrado en dos ocasiones pero he intentado encontrar algo que me hiciera ilusionarme con él en alguna de sus páginas. No hubo suerte.
La historia narra el secuestro de don Diego y las tribulaciones que viven sus captores y sus familiares. Destaca la figura de Isolda que pone el "toque mágico" a la historia aunque yo no he sabido encontrárselo.
Jorge Franco ha sido capaz de crear personajes interesantes pero la historia me ha parecido floja y lenta...previsible ante todo. El lenguaje latinoamericano me ha retrasado aún mas la lectura y no sabía qué hacer con esta historia.
Leer siempre va a ser enriquecedor pero esta lectura no me ha aportado mucho. Igual tengo que releerla aunque será en otro momento.
Este final pareciera que el autor lo escribió para salir del paso, no explica nada, deja todo en el aire y, además, introduce un elemento que confunde más al lector. La parte de fantasía podría habérsela ahorrado, siento que el libro funciona -o no funciona- sin el bosque, los peinados, etc. El mismo personaje de Isolda aunque pareciera central, no aporta gran cosa.
Al principio no me estaba interesando mucho, pero de repente la tensión empieza a subir y tenía ganas de ver en qué acababa.
Lo que más me ha gustado es la forma en la que se entrelazan los diferentes tiempos en que ocurre todo, junto con la alternancia de las voces que cuentan la historia. Eso y los diálogos son lo más logrado de la novela.
Por otro lado, me sobran todos los aspectos fantásticos, que siento que no aportan mucho y que querían apelar al realismo mágico, pero que no lo consiguen del todo.
Le pongo 3.5 estrellas, porque es un libro que me ha gustado.
Me gustó bastante la forma de narrar del autor, hizo que lo disfrutara mucho. La forma en que relaciona las historias y como las va desarrollando fue un acierto. Conocer a Isolda a través de los ojos de un extraño fue mi parte favorita.
Jorge Franco es un maestro contando historias. Juega con las palabras de manera natural y juega con el tiempo como si no pasara nada. Por si fuera poco, el colombiano suele construir personajes grandes, complejos y profundos, que desarrolla en situaciones cotidianas, pero profundas, que tienen un cierto toque cinematográfico. Es, sin duda, un grande y esto lo reitera en El mundo de afuera.
La novela nos sitúa en Medellín, donde la neblina es espesa y las voces parecen silbidos que se pierden dentro de ella. En sus afueras, un gran castillo se esconde y por sus puertas sale corriendo una bella niña rubia que se pierde en el bosque, luego de que su padre haya sido secuestrado por el Mono, con la intención es, más allá de pedir un rescate millonario, quedarse con su hija, la princesa rubia, que se mantiene encerrada en el castillo, para para preservar su pureza y evitar el contagio con el mundo corrupto que lo rodea. Sin embargo, no cuenta con que esto es imposible y es esto lo que hace arrancar a la obra.
Franco lo hace todo emocionante, minucioso y se pasea de lo bello a lo triste y de lo cómico a lo trágico. Cuida los diálogos y se sumerge en una historia excepcional, dotando a sus personajes de profundidad psicológica, emocional y física, dándoles el rol que le corresponde en cada situación en la que los coloca, presentada a través de una narración fluida, amena y elocuente.
Esta novela tiene identidad propia. Habla del destino, la justicia y la muerte con una esencia colombiana, pues parte de un hecho real. En torno a esto, Franco dice “Fui vecino en la vida real de un castillo similar, donde vivía el señor Diego Chavarría con su esposa, quienes habían tenido una hija y ésta falleció de muy pequeña. A ese hombre lo secuestraron en 1971 y fue de los primeros secuestros de relevancia que hubo en Medellín. Todo ello me sacudió mucho”.
En El mundo de afuera, narra todo lo que fue aquel acontecimiento, en dos narraciones paralelas: una mucho más fantástica y otra sumamente dura, lo que le da una atmósfera mixta a la historia de una niña que, gracias a su soledad, se imagina un mundo de fantasía, mientras que el Mono, fuerte y brusco, la espera. Así, Franco entreteje un cuento de hadas con tintes tenebrosos, violento y haciendo uso del humor negro. Algo así como una película de Tarantino.
Por ello, esta es una novela de contraste, pues así como pasa en la realidad, el escritor pone a convivir dos realidades opuestas, vistas frente a frente, pero distantes por su dimensión e importancia. Aquí, vemos las dos facetas de Medellín, que se contraponen y complementa, pues Franco narra cómo subsisten el mundo de “adentro” y el de “afuera”, a través de Isolda, la niña, que transita en ambos mundos, descubriendo así que “dentro” es igual a asfixia y “fuera” es igual a libertad, peligro y muerte.
Franco elabora un ensayo que, como en el resto de su narrativa, aborda temas que nos afectan directamente como latinoamericanos, tomando como base la violencia, tratada a través de personajes que son metáforas del contexto en el que vivimos y que, como muchos, forman parte del tópico social al que pertenecemos.
Esto lo hace mediante la figura de El Mono y sus pares, que llevan a cabo el secuestro, pues estos la están dispuestos, no solo a robar y secuestrar, sino a acabar con lo que sea necesario. A través del secuestro de Don Diego, Franco habla de la violencia que la élite ejerce sobre los pobres, pues estos le han puesto precio a todo, han comprado principios, conciencias e, incluso, cariño. Por ello, los secuestradores toman la iniciativa de acabar con ellos, luego de vivir situaciones horribles por la pobreza, lo que los llevó a ser malas personas, ya que para ellos todo lo bueno corresponde solo a los ricos y alguien debe parar eso, en consecuencia, la violencia se convierte en un negocio “muy complicado, porque una de las partes no quiere colaborar”, como se narra en la obra.
Otra forma de violencia interesante es la que don Diego ejerce sobre Isolda, oues de alguna forma, también es un secuestro, ya que no le permite socializar y la agrede psicológicamente de manera constante. Por ello, ella encuentra la libertad en ese mundo imaginario que se ha inventado, donde el pensamiento es su única forma de volar. Además, vemos cómo el sexismo y el machismo son dos puntos de violencia, propios del continente, que recaen sobre ella, pues solo su padre tiene el poder de decidir sobre ella. Así, este se convierte en el dictador de su vida, controlando todo lo que tiene. Diego, así como El Mono, utiliza su poder y su masculinidad sobre la niña, a quien considera inferior, convirtiéndose así en el victimario en vez de la víctima aparente.
Además, el escritor estratifica las clases sociales presentes en la novela según el lenguaje y la terminología que emplea. De esta forma, unifica los distintos puntos de Colombia a través de su jerga: coloquial y grosera en los barrios pobres, de donde proviene El Mono y sofisticado y culto en las altas clases, de donde proviene Don Diego. Esto dota de cotidianidad a la novela, lo que es un punto más a su alta gama literaria.
El mundo de afuera es una novela excelente, que trabaja desde una realidad, manejada desde la tensión y tratada a través de recursos literarios como el flashback, la narración paralela o la crónica periodística, con el fin de darle dimensión. En definitiva, El mundo de afuera es, para mí, la mejor ganadora del Premio Alfaguara hasta ahora, pues en ella, Franco construyó una fábula de fantasías contrapuestas, en la que la violencia es un punto clave y difícil, pero que le entra a todos. En fin, es necesaria. Léanla, nos hace falta. http://mariana-is-reading.blogspot.co...
El mundo de afuera es la última novela del escritor antioqueño Jorge Franco que para mí es como un día del cielo de Medellín. Comienza tranquila, sin definirse mucho, luego se va poniendo soleada, brillante. Hierve y se acalora que te hace sudar, y en esas, mientras todavía estás quejándote del calor que hace, sientes venir desde atrás, lenta pero seguramente, por el sur, una nube que lo oscurece todo. El día se pone más turbio, más misterioso, y el cielo suelta un aguacero de que enfurece ríos y destroza árboles. Esa para mí es El mundo de afuera: una novela con cambios de ritmo frenéticos, que va de la oscuridad a la luz, de la calma a la zozobra en unas 300 páginas que la dejan corta.
En general la novela me gustó, pero sentí, o quise, que hubiera podido dar más. Hay muchos elementos por explorar (como la relación de don Diego y Dita y su vida antes de Medellín), y también muchos personajes, sobre todo nuevamente Dita y Twiggy, que para mí fueron tan buenos de leer, como ocurre a menudo con los personajes femeninos de Jorge Franco.
Un maravilloso tema para un libro bien contado pero que falla en entregar una maravillosa novela. La historia real sobrepasa la narrativa que es algo superficial en el acercamiento y desarrollo de los personajes, dejando a la fantasía una gran responsabilidad para llenar espacios, que al final quedan vacíos.
Un libro que pudo ser tanto, una historia completa, no este retazo de palabras entretenidas que al final dejaron la conclusión de que los hechos reales terminan de la misma manera.
Dit is het vreemdste boek dat ik ooit gelezen heb... Waar gaat het over? Geen idee. Er is iemand ontvoerd om God weet welke reden. Er is een ontvoerder die een bepaald doel voor ogen heeft, maar wat dat doel is, weet geen mens. En er is een meisje dat in een of andere fantasiewereld leeft, denk ik?
Maar ondanks dat ik het verhaal niet begrijp, kon ik het toch niet aan de kant leggen. Het lijkt alsof de auteur een deel van het verhaal vergat te vertellen. Vooral het laatste hoofdstuk heeft voor meer vragen dan antwoorden gezorgd... Hoe loopt het af? Wat is er gebeurd? Wie is die ik-persoon?
Kan iemand mij antwoorden geven? Ik ben nogal in de war...
No sabía de la existencia de un castillo en la ciudad de Medellín, hasta que leí esta nueva novela de Jorge Franco. Esta construcción tan excéntrica como anacrónica encierra entre sus paredes el hecho histórico que dio origen a El Mundo de Afuera, un libro con una estructura, narración e historia inquietantemente precisas.
El castillo es uno de los principales espacios de la novela. Allí viven Don Diego –un millonario, filántropo y sibarita- con Dita, su esposa -a quien conoció durante su estancia en la Alemania de la posguerra- con Isolda, la hija de los dos, quien toma su nombre de una de las óperas de Wagner, la gran pasión de Don Diego.
El castillo es una especie de burbuja de la que no permiten salir a Isolda, por lo que la niña encuentra escape en un pequeño bosque de la propiedad, en el que tienen lugar sus fantasías, aunque a veces no suceden sólo en su mente.
Al otro lado de las rejas que separan el castillo de la realidad de la ciudad, está el Mono, un joven que se gana la vida robando y pasa sus ratos libres subido en los árboles, observando, obsesionándose con Isolda, mientras recita poemas de Julio Flórez que se sabe de memoria.
Con estos elementos se desarrolla esta historia, narrada con capítulos cortos, en los que vamos conociendo cada vez un poco más de los personajes y del momento histórico de la Medellín de los años 70 (Me gustó especialmente la referencia al legendario festival de rock de Ancón).
En la novela se mezclan el mundo de Don Diego y el del Mono, en una especie de ópera compuesta por actos que cuentan lo suficiente, con palabras precisas, párrafos medidos y una que otra frase que roza el lirismo, como para que el lector vaya imaginando el resto, e incluso tejiendo en su mente su propio final para la historia.
Compré el libro muy emocionada porque había tenido una experiencia agradable con el primer Premio Alfaguara que leí: El ruido de las cosas al caer, deJuan Gabriel Vásquez.
La verdad, después de leer la historia real en la que se basa el libro me decepcioné más de lo que ya había quedado al terminar de leerlo. Los comentarios de los jurados son completamente sobredimensionados y crean una expectativa altísima que no se satisface en el transcurso de la lectura. La trama, en realidad, es un calco de lo que sucedió, los comentarios con respecto a Alemania, Wagner, una que otra mención de Mozart, la escena sarcástica en la que las monjas creen que la palabra "Gut" pertenece al idioma inglés, la insistencia de criticar al poeta colombiano Julio Flores y compararlo odiosamente con su cofrade José Asunción Silva, son un retrato del tipo de colombiano que sueña con ser europeo y eso no es contribución del escritor. Hay una escena que me hizo recordar la versión para cine de "La virgen de los sicarios" además de el hecho de referirse al amante del Mono como "Muchacho". El toque fantástico es lindo, pero no va para ningún lado. Nunca entendí la función del narrador en primera persona que aparecía de vez en cuando, y que, al parecer, era de gran importancia puesto que es quien termina el libro. En fin. Mi conclusión es que no es buena idea tener en cuenta los comentarios de los jurados en este tipo de situaciones y no dejarse convencer de los despliegues publicitarios que se hacen con el fin de generar un Best Seller.
I liked lots of individual elements in this book—the snappy dialogue, the setting in 1970s Medellin, so fun—but none of it felt like it gelled together into a whole for me.
The book is about... a kidnapping? And that castle in Medellin which I've visited once? That's part of the problem; I didn't really get what this book is really about beyond the plot.
The magical realism elements of the girl hanging out with fairies in the garden... why was this in here? It just did not gel with the rest of the book at all. If the book is supposed to be the retelling of a fairytale.... well, Neil Gaiman it ain't.
WHY did one of the female characters HAVE SEX with her boyfriend's male lover in the middle of a tense, climatic scene?? I was not convinced.
Again, I really liked the dialogue and the cinematic quality of this book, but after this one and "Rosario Tijeras," I might be Jorge Franco'd out.
3,5 Está la historia de un sucuestro, de una obsesión, de un encierro y cómo se intercalan en distintos periodos de tiempo, este libro se lee muy rápido, con varios mundos, no solo los extremos que se viven en Medellin, sino la modernidad de Dita alemana que decide cruzar el mundo para venir a medellin, que en su momento era una mejor opción.
Muchos personajes, Diego Echavarria que para mi se siente lejano, el Mono que lidia con su doble vida, Twiggy un personaje que nos deja queriendo saber más de ella y Dita una mujer fuerte, cada uno con una historia y obviamente Isolda, la princesa que vivía encerrada en un castillo de Medellin, soñadora y con ganas de vivir.
Jorge Franco nos envuelve en su forma de narrar y literal te hace sentir que vives y ves lo que el escribe.
Pd. En este libro los malos no se sienten tan malos y termina uno sintiendo compasión por ellos, por las decisiones que toman y por lo que les tocó vivir para tomarlas.
Importante saber que es una historia real y que si buscas información hay spoiler que te hacen esperar esos momentos en el libro y no llegan. Lo bueno: es un libro que se lee rápido. Lo malo: todo lo demás. Los personajes son flojos. Se avanza en la historia y no pasa nada. La magia está a pinceladas y es difícil de reconocer, parece más un dejo de locura. Es un secuestro y no logré empatizar con Don Diego.
Es una historia muy bien narrada, que alterna tiempos, con personajes bien definidos pero me pareció que centra la historia en el tema del secuestro en Colombia, tema que ya no me agrada mucho leer. El final me parece desastroso ya que no me gustan los finales abiertos ni tampoco que queden las cosas "sueltas". Esperaba mas de un premio Alfaguara.
El mundo de afuera es el mundo que existe más allá del cuarto sin ventanas donde está secuestrando Diego Echavarría y es también el mundo que habitan los que no tienen la fortuna de vivir en El Castillo. Esta novela, de Jorge Franco, narra uno de los primeros secuestros que se dieron en Colombia y pone una lupa en la ciudad de Medellín que acogió a la familia Echavarría zur Nieden, cuyo hogar fue un verdadero castillo que aún existe convertido en un museo, y en el que vivió una especie de princesa llamada Isolda.
Leer este libro es tener una experiencia casi audiovisual. La cantidad de elementos cinematográficos que tiene la novela hacen que esta tenga una narración fluida y adictiva. Cómo se nota que su autor estudió Cine: los diálogos son realistas, hay sonidos y música que acompañan el texto y la ambientación de los lugares es de un detalle superior.
Si bien tiene un lenguaje muy urbano y propio de la ciudad de Medellín, creo que puede ser leído con facilidad por cualquier lector. Hay saltos temporales y diferentes puntos de vista, pero nada se convierte en un obstáculo sino en un ingrediente más de la genialidad que tiene Jorge Franco para contar historias y para mostrárnoslas, sin verlas.
En esta novela, la fantasía y la realidad se entrelazan de forma misteriosa, dando vida a un relato de Medellín donde lo escalofriante, lo absurdo y lo paradójico han estado presentes desde hace mucho tiempo. A través de un secuestro que muchos consideran el punto de partida de una de las épocas más oscuras de la ciudad, Jorge Franco nos sumerge en una historia que va más allá del crimen: es también un testimonio de amor profundo, sincero e intenso. La novela retrata a una familia marcada por el privilegio, pero también por la enfermedad, el miedo y, finalmente, la tragedia. Un destino inevitable que se ve atravesado por la violencia y por una ciudad capaz de darte todo en un instante, pero también de arrebatártelo sin previo aviso. A pesar de todo, queda un legado: uno que apuesta por la educación y el desarrollo del territorio, como una forma de resistencia y esperanza.
A Jorge Franco no lo leía desde Rosario Tijeras y eso fue hace muchos años. Sin embargo, pude recordar de alguna forma la Medellín de sus historias, los detalles cinematográficos de la narración y el desarrollo de sus personajes femeninos, esta vez con Twiggy y Dita. Esta historia, de la que se supone que todos sabemos algo en Medellín, me hizo querer saber más de mi ciudad y comprender el gran aporte a la cultura y la educación que hicieron Diego Echavarría y Dita; además, poder ir al museo El Castillo y entender ese mundo fantástico de Isolda y su familia. Es un libro fácil de leer, en el que el autor te va llevando por diferentes escenarios y tiempos sin darte cuenta, pero algunas de estas historias con unas salidas en las que me quedó faltando.
"(...)po lekturze „Dzikiej bestii” czuję jedynie rozczarowanie. Nie tego się po niej spodziewałam. Pragnęłam akcji, napięcia i brutalności rodem z filmów Quentina Tarantino, a także przerażającej bajkowości znanej z baśni braci Grimm – które to przecież na wstępie mi obiecywano. Tymczasem otrzymałam coś, co nadawać się może jako środek nasenny. Na mnie działał idealnie – ziewałam na morgi, a oczy same zamykały się raz za razem. Szkoda, naprawdę…"
Una sorpresa total. Al principio el nombre de los personajes, los brincos en el tiempo y tantos diagolos me hicieron creer que iba a dejar la historia, pero como iba avanzando me fui acostumbrando a todo esto que m incomodaba. La verdad es que el trama fue algo inesperado para mí pues solo compré el libro por su portada. Sus descripciónes, sus personajes y su forma de narrar me parecieron excelentes.
4/5 La historia del secuestro de un hombre que creó un castillo para su familia en Medellín, De un chico que escondido entre ramas se obsesionaba con una niña llena de magia.
Me gusto la historia , los cambios de narración le dan agilidad a la lectura, aunque me hubiera gustado que profundizara en algunas escenas, el final es muy abierto y un poco inconcluso, pero sin duda me quedo con ganas de seguir leyendo al autor.
Esta historia es un acercamiento a la familia Echavarria y su encuentro con un mundo opuesto y también con muchos ”mundos de afuera”, que se podría acoger como una pluralidad de miradas frente a una realidad.
Si estás o visitas la ciudad de Medellín recomiendo visitar el Museo El Castillo para conocer la residencia de la familia Echavarria.
Decepcionante. La historia comenzó muy bien, pero a medida que iba desarrollándose se vuelve repetitivo y me dio una sensación de dar vueltas a lo mismo. De Isolda nada se sabe. Se vende con pinceladas del famoso realismo mágico latinoamericano pero el autor se fue en blanco.
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Jorge Franco recrea con destreza un terrible hecho sucedido en 1971 en Medellin, creando con maestría unos personajes ent.rañables, lo que no me gusto fue el final precipitado. Buen libro.