In a collection of nine incisive short stories, the critically acclaimed author of Family Dancing explores the complexities of human relationships, past and present, in such works as "The Infection Scene," in which a young man's efforts to contract HIV is juxtaposed with a portrait of the early life of Lord Alfred Douglas. 25,000 first printing.
Leavitt is a graduate of Yale University and a professor at the University of Florida, where he is the co-director of the creative writing program. He is also the editor of Subtropics magazine, The University of Florida's literary review.
Leavitt, who is openly gay, has frequently explored gay issues in his work. He divides his time between Florida and Tuscany, Italy.
A delightful collection. I get serious short story burnout when I try reading too many in a row and I've been reading a lot of them lately, but not one of these made my eyes glaze over or my mouth snarl into a cynical complaint about contemporary fiction. Each of these stories was interesting, fresh, and amusing, and nearly all of them surprised or moved me in some way. The standouts were "The Infection Scene," which tells the story of the villainous Lord Alfred Douglas (famous for ruining Oscar Wilde and played on film by too-pretty-to-live Jude Law so that's how I'll always picture him, for better or worse) interwoven with a story about a young man in 1990s San Francisco who wants his boyfriend to infect him with HIV; "Black Box," about a man whose partner is killed in a plane crash; "The Scruff of the Neck," about an elderly woman in Florida who is given surprising information about her family; "Heaped Earth," where a piano player entertains guests at a 1960 Hollywood party; and the title story, in which a man is interviewed by police in Rome after the violent murder of his marble-obsessed ex.
Hey, there are only nine stories in this book and I just listed five as "the best"! That means it won. Also, I woke up in the middle of the night last night convinced I was a character in a David Leavitt story -- not a specific one, but I was under the impression that I was a gay man that someone was being weird about leaving their baby with, which sort of seems like something that might happen in his stories, or did at 3:30am anyway.
Me agrada Leavitt, narra las cosas como son, suceden y ya. Aun así, con su desazón y todo, no cae en la vanalidad del amor romantico o la idealización de éste, sus personajes los construye como entes aparentemente libres pero sumamente complejos, la descricpión de lugares y hechos le suman un valor vivencial a sus relatos, uno puede sentirse en Italia o Londres o bien terminar en un café rodeado de hombres sumamente atractivos, o sentir la decepción amorosa. De este libro me quedo con dos cuentos "La escena del contagio" y "El edredón de mármol", situaciones comunes, ironías del ser humano.
"Como los cuadrados de un edredón, me dijo una vez. Sólo que, en vez de tela, el edredón está hecho de mármol. Un edredón de mármol."
Los nueve relatos que componen esta antología de David Leavitt están relacionados y enmarcados con acontecimientos finiseculares. Es como si proyectara todo un siglo de cambios a través de sus historias. Pasa del siglo XIX al XX de tal manera que nos encontramos con dos realidades que podrían pensarse tan lejanas, sin embargo, los personajes que el autor crea parecen tan adecuados y bien logrados que resultan tan verdaderos en sus sentimientos y tramas. A mi parecer, los tres grandes pilares de la antología son "La escena del contagio", "Caja negra" y "El edredón de mármol". Relatos que, sin demeritar los otros, logran capturar la esencia de la prosa inteligente, envolvente y sensual de Leavitt. En todos ellos encontramos los matices y recovecos de personajes que se enfrentan a sus expectativas y deseos. Son, además, una representación sólida del tiempo histórico que describen. Cortos o extensos, los relatos son sorprendentes e interesantes para una lectura irónica e intrigante. Muy recomendados.
"Sin su precioso contenido no era nada, nada más que otra caja negra perdida en aguas manchadas de algas, en profundidades donde ninguna voz humana podría penetrar nunca."
The master of the short form has produced another collection! "The Marble Quilt" is every bit as perfect as "A Place I've Never Been," even though Leavitt's style is a bit transformed. The collection has the old feel of telling tales about everyday people and getting close to the characters' inner workings, but there is an additional layer of eloquence to most of the stories. They are a bit more aesthetically honed than before, but fortunately that hasn't removed the sense of humanity and authenticity that made "A Place I've Never Been" a masterpiece.
Because a masterpiece is what "The Marble Quilt" is as well and it might even surpass it's predecessor in brilliance. It's obvious that Leavitt has completely attained the ability to write not only great but perfect short stories, and has held on to that ability for years already. I'm very eagerly waiting for the future ventures of this magician.
Sin el cuchillo de las otras dos novelas suyas que he leído, Martin Bauman y El cuerpo de Jonah Boyd, muchísimo más conceptual y plástico que en las otras, un poco de ese espíritu maupassantero de lento y largo bouquet, los cuentos dejan material de reflexión sin tener revelaciones místicas ni imágenes que en el momento de leer sean lo suficientmenete convincentes, eso sí, hay una ambiguedad y unas alegorías duronas,,,
en general sigue por la línea de Martin Bauman, el dread del sexxxo con culpa, la enfermedad con los pelos en la nuca mientras.... euforia de aceptación e inclusión y supuesto liberalismo, es que el sida no tuvo lugar?
El túnel de San Gotardo preciosa pieza de época! parecía acada de un libro del XIX, la sensibilidad del tutor y la belleza banal y no tanto del pupilo que desapareció unos momentos en el cruce!
La escena del contagio, traidorsazo de clase Bosie Douglas, no es algo semejante a pinchar el condón a propósito? qué busca esa transmisión? una comunidad atormentadaza, no se aprendió algo? ese condón saboteado y la falsa solidaridad de compartir la enfermedad ,
Caja negra: perder es peor que temer perder
Speonk "En resumidas cuentas, una telenovela es algo con lo que vives todos los días. Lo que te mentiene la atención no es, como en las películas o las novelas, la seguridad de que un rehén tomado al principio será un rehén liberado al final. En lugar de eso, unas historias desembocan en otras. Nuevas tramas surgen de las cenizas de las antriugas. El sufrimiento es una regla fija: una felicidad excesiva pronostica una catástrofe inminente, así como una fatiga sin impoirtancia anuncia una enfermedad terminal" Chulísimo cuento sobre el actor al que confunden su personaje y su vida no toma la forma de la soapopera
El edredón de marmol esa euforia contenidaq del background marica bueno y feliz con sus amigos muriendo, el sexo con la enfermedad, la afirmación temblorosísima de que el asesinado tuvo lo que se merecía....
Maestrazzzo David Leavitt, preciosos cuentos, solo no sé, no tuvo esa prosa agilísima ni ese estilo oral, muy filosofiquero, son cuentos supongo
This entire review has been hidden because of spoilers.
I enjoyed “Black Box” and “Heaped Earth” the most. I did enjoy the last story very much as well, as it really tied the whole book together (especially as it’s directly correlated with the title). I’m heavily considering picking up another of Leavitt’s books.
Un par de cuentos que se sostienen por el estilo sobrio y preciso de su autor. Son historias que parten de lo cotidiano y logran sorprender con un pequeño destello de asombro, sin grandes alardes. Me agradó especialmente que los personajes y tramas homosexuales están presentes sin caer en el melodrama ni en la victimización. Son relatos honestos, sin adornos innecesarios. Mi favorito ha sido El edredón de mármol, no por nada da título al libro. Me parece el relato más logrado, especialmente por su estructura narrativa. Algunos otros cuentos presentan una temporalidad difusa o fragmentada que dificulta la lectura fluida, pero este en particular es claro, conmovedor y perfectamente construido.
In this collection of eight short stories and one novella, only two entries stayed with me past the time it took to read them. Although Leavitt is mechanically a masterful writer, for the most part the stories in this collection lacked the intensity and originality that I think are necessary for a really good short stories. The exceptions, the stories that were still bouncing around in my head the day after I read them, were The Infection Scene, a story that weaves a character study of Alfred "Bosie" Douglas with the story of a young man determined to contract HIV that plays off the poison of Bosie's personality (using Bosie's own words from his autobiographies) against the poison of being too romantic; and The Black Box, a story of one man's troublesome journey into the grieving process when his partner is killed in a plane wreck.
All about relationships and their endings, human fragility. Not the best thing to read when you're worried about your own relationship... but maybe good if you're ready to move on, or need to & don't know how. I liked the dorian gray references in the first story, and the lord alfred douglas theme of the second story as well. A better read if you're familiar with Oscar Wilde. Worth reading either way, though.
Leyéndolo recordé aquellos años en que lo conocí a través de "El lenguaje perdido de las grúas", "Arkansas" y "Martin Bauman", una voz inteligente, provocativa y águda, capaz de decir lo que muchos políticamente correctos temen mencionar; que todos estamos hechos de los mismo jirones de sueños. Y que el sexo y el amor y la muerte serán temas eternos. "La escena del contagio", sin duda el mejor de lo relatos, un ir y venir desde la Inglaterra decimonónica hasta este laxo y temerario Siglo XXI.
Un libro di racconti. Ambientato per molti di loro in Italia. Racconti narrati in prima persona, e racconti svolti in scambio di mail. Alcuni sono dolcissimi, altri fanno parecchio incazzare. Un libro perfetto per i tempi morti, racconti brevi per accompagnare un viaggio, un'attesa, un po' di riposo.
Decepción, no he conectado con estos relatos cortos. Están bien escritos, pero cada historia me ha dejado con la sensación de obra inacabada. Supongo que mis expectativas eran demasiado altas.