Me ha parecido un libro alucinante: gratamente introductorio, por lo que no hay manera de que incluso los más desconocedores de esta lengua y su historia nos perdamos; además, genialmente detallista, hilando una anécdota con un hecho histórico con un autor relevante, etc. de forma tan genial que consigue que tengamos una visión muy general de la historia de esta <> -reina de las lenguas-, a la vez que plagada de datos curiosos y muy interesantes.
Además el contenido es interesante porque nos hace reflexionar sobre la importancia que tiene el latín y el estudio de los clásicos -preferiblemente en el idioma en el que escribieron, obvio- para revisar sus reflexiones y no dejar que se nos escapen sus hilos de pensamientos filosófico y poético, que pese a lo que pueda parecer nos pueden seguir sirviendo para reflexionar y deleitarnos.
Por último, decir que el libro es un gran defensor, como no podría ser de otra manera, del estudio de esta lengua mediante la incorporación obligatoria en algún momento inicial del sistema educativo.
Falla el autor al no dar datos concretos y empíricos de cómo sirve el latín, tal y como él afirma que ocurre, para desarrollar la mente, pero aún así logra con su prosa, con los extractos latinos que selecciona -y traduce al castellano-, y con la pasión que se le intuye a lo largo del libro cautivarnos hasta el punto de querer apuntarnos al primer curso de latín "for dummies" que encontremos. (Por cierto, en Madrid este verano, en junio, la Complutense organiza uno).
Nada más, recomendaros este libro, algo grueso pero que para nada se hace tedioso y deleita de inicio a fin.