Al principio pensaba que sería la típica novelucha llena de chistes facilones y situaciones extravagantes, y por lo tanto decepcionante. Y sin embargo, el libro me ha gustado, incluso me he reído a carcajadas en algunas partes, pero poco más.
En cierta manera, mi primera impresión era correcta. La novela está plagada de chistes vulgares y chabacanos, así como multitud de equívocos y malentendidos por las diferencias lingüísticas entre Corrales, una especie de simio prehistórico que intenta representar el típico español medio (¿?), Y Sakamura, que de tantas habilidades mentales que tiene no parece humano.
La historia es entretenida, aunque un poco liosa en ciertas partes y muy estúpida en general.
Tampoco puedo decir mucho acerca de la forma de escribir de autor, puesto que es el primer libro suyo que leo y, el hecho de que sea humorístico no me permite conocer la calidad literaria, más allá de que parece estar bien escrito.
Resumiendo, el libro está bien. Con el te ríes, te sorprendes y, porque no decirlo, a veces te lías, pero poco más le puedes pedir. Se puede decir, al menos, que cumple lo que promete: entretener.