Hoy os traigo uno de los libros que más he disfrutado del mes y quizá del año. Soy consciente de que no es para gusto de todos, sobre todo por algunas cosas que suceden en el libro, pero es por eso mismo que a mi me ha gustado tanto. Es satírico, loco, terrorífico e interesante, a partes iguales. Muy bien, también bastante bizarro, si ya nos ponemos a enumerar. Pero a mi no dejó de sorprenderme en todo momento.
Os juro que hasta que entré un poco en materia y no leí unas 100 páginas, no sabía muy bien por donde iban a salir los tiros, iba totalmente a ciegas, esperando que pasase de todo y con la mente abierta y aún así, consiguió asombrarme y superar mis expectativas, que ya eran altas, porque habiendo leído "Dientes Rojos" del mismo autor, ya me moría de ganas de saber que más cosas tenía que contarnos.
Una vez metidos de lleno en la lectura, costará averiguar que es lo real y que no. Sabemos que el autor se ha documentado la mar de bien para introducir personajes y escritores que existieron realmente, pero...¿Qué hay de las sombras, el Necronomicón, ese horror cósmico y todos los elementos sobrenaturales? Lo hace tan bien, que todo queda bien compacto y unificado en la misma historia, así que nuestra única labor es disfrutarlo y dejarnos llevar por esta magnífica historia.
Me reí muchísimo con la personalidad tan tiquismiquis y extraña que le ha dado Jesús a nuestro protagonista, Lovecraft. Sí, sí. Lovecraft aquí es aún más extraño y misterioso que en sus años de vida. Ante todo, quiero aclarar que esto es a carácter cómico y fantasioso, que en ningún momento se ha hecho para herir. Y el que se sienta herido, pues a freír monas.
Eso sí, agarraos bien que vienen curvas, porque durante toda la historia nos vamos encontrando con cosas interesantes, acción a raudales, aventura, secretos, viajes...pero el final es totalmente surrealista a todo lo que nos hemos ido encontrando. Que ojo, a mi me pareció tremendo y lo disfruté como un crío con un juguete nuevo.