Carlos va a vivir con la familia de una amiga de su fallecida madre, para tratar de reconducir su existencia, que anda desencaminada tras la tragedia que sufrió. A su llegada lo espera Blanca, con quien su primer contacto resulta algo peculiar.
Cuando te das una nueva oportunidad, en otro lugar, con gente nueva y múltiples posibilidades, uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta y de agradecer es que a tu alrededor se hallen personas que te ayuden a conseguirlo. No todas las bellas almas se sitúan a tu lado, hay algunas que son tan especiales que requieren algo de tu parte para abrir la vía adecuada para que los lazos brillen con intensidad. A veces, ese algo es paciencia, otras comprensión, empatía o bondad. Sea como sea, lo merece, y el tiempo te lo mostrará.
Valorar los regalos que te ofrece la vida es indispensable para que otros tengan lugar. La bidireccionalidad crea vínculos que la confianza se encarga de estrechar.
Estamos ante una bella historia narrada con sentimiento e intimidad, que aborda conversaciones entre dos corazones que se abren por completo, que confiesan aquello que sienten y cómo lo sienten, sanando así su más inmediato presente, y que nos permite a través de sus diferentes pasajes conocerlo desde el punto de vista de ambos, lo cual es un regalo.
A alguien importante para ti no puedes ocultarle nada, por muy dolorosa que resulte la verdad. A la larga, el daño será mayor, y el vínculo se desvanecerá como mantequilla en una sartén caliente. La transparencia en tus pensamientos y en tus actos da coherencia a tus días y a los de todas las personas que están a tu lado. Nunca tendríamos que ser cómplices de un sinsentido, por mucho que nos encontremos en medio del huracán.
Solo lo que está en nuestra mano lo podemos tratar de resolver. Las decisiones que no hemos tomado, no nos corresponde solventarlas, porque ni las iniciamos ni mucho podemos hacer para que cambien de sentido. Es algo que siempre deberíamos tener presente, nos ahorraríamos así múltiples dolores de cabeza.
Me ha maravillado que la autora haya tratado en profundidad el aspecto psicológico de los personajes, que sirve de aprendizaje y para identificar situaciones en las que algún día nos podemos encontrar, desde una visión más objetiva, externa a nuestras creencias. Podemos observar lo diverso que puede ser afrontar lo que sucede según lo que hayamos vivido o nos hayan inculcado desde pequeños.
Nos muestra el simple hecho de que basta con ser para que a partir de ahí todos nuestros anhelos se desencadenen. Que una vez que hacemos las paces con el pasado, nuestra vida toma una nueva dirección, esta vez libre de condicionantes. Y que los miedos se superan afrontándolos; teniendo a tu lado con quien compartir tus inquietudes, tu camino se vuelve más ligero y llano, aunque seas tú el que lo recorra.
Para que tu vida marche, lo único vital es tu presencia. Hay personas que aparecerán y dejarán huella en ti, te mostrarán un camino, se pasearán pero no permanecerán a tu lado, están de paso. Habrá otras que sí se quedarán.
Lena es una magnífica narradora de historias. Esta, en concreto, posee una delicadeza que te acaricia el alma, y salta a la vista que le ha dedicado tiempo de calidad en su elaboración. Leerla me ha dejado con una enorme sonrisa forjada a base de múltiples sensaciones.
Es inevitable, los corazones también se sienten en la distancia, y con mayor intensidad si cabe.