Disfruté muchísimo esta lectura.
En su viaje encontró personalidades legendarias del S. XVIII desde Voltaire a Rousseau a Farinelli y los Mozart (el padre con con el joven Wolfgang).
En cada ciudad conoció a los mas importantes músicos vivos de Italia y Francia y pudo ver los más grandes tesoros de cada ciudad desde tener acceso a la biblioteca Vaticana hasta las escuelas de música más importantes de Venecia y Nápoles. Es interesantísimo conocer cómo era el estado de las cosas en esa época y las grandes colecciones de arte y los teatros y las vicisitudes de viajar en esas épocas.
Conocí muchísimos compositores y nueva música gracias a este libro y creo ahora poder diferenciar la música del estilo italiano de la época del Rococo previo a la revolución francesa.
Burney, un crítico durísimo, con un gran sentido del humor, daría lo que fuera por ser un viajero como el. Ahora tengo que leer su viaje por Alemania y Holanda.
Pd: esta edición en español es excelente, calidad de notas y ni que decir de la impresión.