Primer libro traducido al español de la socióloga norteamericana Viviana Zelizer, renovadora de la sociología económica y los estudios sociales de la economía. Originalmente aparecido en 2005, este libro analiza la interacción entre economía e intimidad, desmintiendo la creencia de que nunca deben tocarse para así conservar una cierta "pureza". Los solapamientos entre prácticas económicas e intimidad, como lo muestra el derecho, son terreno fértil para la indagación sociológica.
I agree with Zelizer's argument in this book, that economics plays a part in all intimate relationships without totally defining those relationships. However, I felt that she covers these issues just as well and more succinctly in Economic Lives.
There is a lot of fascinating legal knowledge in this book and insightful points made. If you are looking for something up to date tho this may not be your jam.
My biggest qualm with the book is that it regularly exposes huge discrepancies in the way people are treated but takes the easy way out by saying its approaching the info objectively and for the purpose of proving the relationship between relationships, media, and transactions. What? You have an opportunity to influence positive change and you bypass it?
So that's not awesome but I still immensely enjoyed the discussions and info within.
Por fin un libro de sociología pura y dura. Esto es la sociología: comparar, hacerse preguntas, mirar el mundo dejando de lado prejuicios y contrastando teorías con la realidad. Viviana Zelizer se pregunta de qué manera se intersectan la intimidad y las prácticas económicas de la vida cotidiana. Para ello recurre, en caso de ser necesario, a sentencias y casos judiciales de la historia de EEUU desde el siglo XIX hasta nuestros días (el libro es de 2005). Se enfrenta a las dos teorías que han tratado de comprender esta relación: la de los "mundos hostiles"/"esferas separadas" (que sostiene que la intimidad es un acto sagrado, y el contacto con la economía no hace más que corromperla) y la del "nada-más-que" (la casa no es "nada-más-que" un mercado, una cultura particular, etc), propone una visión de "vidas conectadas".