No se acerca a los típicos relatos que acostumbro. Tampoco son relatos de fantasía, ni de nada muy concreto que hoy en día resaltara, estilísticamente hablando. Pero me han parecidos cuentos justos. Habla de temas que hoy en día siguen siendo discutidos, pero en otra época, con otras formas.
El primer cuento "Lección de cocina" es verdaderamente una lección. Mi inevitable visión masculina, con la que fui semicriado, me llevó a varios lugares en mi mente. Me llegó cierta morbosidad: ¿qué pensarían los hombres (los mexicanos literatos) en aquella época en la que se publicó? En verdad me parece que las narraciones están construidas con ciertas similitudes, pero "Lección de cocina" es otro mundo. Una mujer, impuesta con todas las "virtudes" de aquellos quienes crearon las normas binarias, apunto de realizar un platillo para su esposo. Una mujer, o más bien una experiencia de ser mujer o de aprender a ser mujer frente al acto de cocinar. Pero no va sólo a cocinar, al menos no en el sentido literal, va a preparar una reflexión profunda sobre lo opresivo que ha sido con ella la existencia, la cocina, las expectativas... el machismo, por supuesto. Una persona con sentimientos y con ideas en un mundo en donde su dignidad no puede florecer. Me parece una historia, sin lugar a dudas, llena de frutos para reflexionar. Especial mención al último relato homónimo al título del libro que fue el otro que más me gustó. Que casi parece una novela corta, por cierto.
Sin embargo, a pesar de lo que he escrito, el libro me ha parecido un poco complicado de leer. Más por culpa de lo que acostumbro que por cualquier otra cosa. Pero también por tanta burguesía, por verme a veces, muy desaparecido (no puedo esto ser tan malo). Vale la pena leerlo. De hecho me parecería muy importante platicarlo, criticarlo, porque seguro que ahí está gran parte de la experiencia con estos cuentos.