Eveline Hasler wurde in Glarus geboren, studierte Psychologie und Geschichte in Fribourg und Paris und war einige Zeit als Lehrerin tätig. Heute lebt sie im Tessin. Sie schreibt vor allem historische Romane, aber auch Lyrik, Kinderbücher, Kolumnen, Reportagen sowie Radio- und Zeitschriftenbeiträge. Ihr Werk wurde vielfach ausgezeichnet, unter anderem mit dem Schubart-Literaturpreis, dem Meersburger Droste-Preis für Dichterinnen und dem Justinus-Kerner-Preis. 1990/91 war sie Guest Lecturer am German Department der City University in New York. Ihre Bücher wurden bisher in zwölf Sprachen übersetzt.
No había libros en mi casa cuando era chico. En la educación básica tuve acceso a la biblioteca del colegio. A pesar de que no dejaban entrar a todos los niños, mi profesor jefe me alentó a comenzar a leer libros y a realizar algunos préstamos. Debo haber tenido como 7 u 8 años.
El único libro que recuerdo haber leído de esa biblioteca es este. Volver a leerlo fue reconectar con el niño de aquella época, pero ahora pudiendo racionalizar la sensación extraña que me dejó. Las narrativas que conocía venían principalmente de la televisión: dibujos para hacer reír o de acción, con héroes que luchan contra el mal y que logran triunfar y cumplir sus objetivos. El Cerdito Lolo es distinto a todo eso, es simple, solo disfruta de comer pudín y bañarse en su charco, pero su personalidad está expuesta aquí como la de un ser sensible, nostálgico, que busca aprobación y afecto, pero también con la necesidad de entregar ese afecto y compartir sus momentos sencillos de felicidad. No se parecía en nada a esos personajes alegres y vigorosos de la televisión, tal vez solo sería comparable con los Moomin.
A pesar de su escueta duración, El Cerdito Lolo fue un despertar hacia una dimensión nueva de sentimientos y sensaciones de vulnerabilidad. Lleno de descripciones emocionales, el libro avanza en una historia donde Lolo, a pesar de sufrir, logra encontrar su lugar y obtiene una enseñanza junto a un final feliz, volviendo a realizar las cosas que disfrutaba.
Todo esto me hace pensar en el momento actual, lleno de smartphones con fórmulas algorítmicas para mantener la atención. Siendo esta una de las principales herramientas desde donde las nuevas generaciones adquieren sus narrativas y descubrimientos, fueron los libros los que me ayudaron a ver que había mucho más allá, fuera de la pantalla, oculto en rincones, esperando a ser vivido. ¿Cuántos niños hoy se perderán la posibilidad de entenderse como seres sintientes o de percibir la realidad más allá de lo hegemónico y establecido?
De pronto me dan ganas de tener un hijo o una hija, y poder leerle este y otros libros, de al menos hacer el intento de estar presente y educarlo de forma integral, con las herramientas que no tuve siendo pequeño. De pronto me doy cuenta de que estoy sintiendo algo que pensé que ya nunca iba a sentir, algo que creía descartado en mi vida: ser papá.
Αυτό το βιβλίο το πήρε το μάτι μου στη βιβλιοθήκη μου, πρόσφατα. Αναρωτήθηκα γιατί το είχα εκεί ακόμη... (τα παιδικά μου βιβλία τα έχω φυλαγμένα στο πατάρι) Μόλις το άνοιξα και άρχισα να το ξεφυλλίζω, η απορία μου λύθηκε! Πρόκειται για ένα πανέμορφο βιβλίο, με εκπληκτικές ζωγραφιές στο εσωτερικό του! Αμέσως ξεκίνησα να το (ξανα)διαβάζω και ξύπνησαν αναμνήσεις... Ήταν από τα αγαπημένα μου βιβλία μικρή και, χωρίς να το ξέρω, από τα πιο "πολύτιμα"!
Η ιστορία, σε γενικές γραμμές, θέλει να διδάξει τα παιδιά πως πρέπει να αποδεχόμαστε τον εαυτό μας για ό,τι διαφορετικό έχουμε, να τον θαυμάζουμε γι' αυτό και ότι οι άνθρωποι που αξίζουν να είναι δίπλα μας είναι αυτοί που μας εκτιμούν για αυτό που είμαστε!!!
Πολύ όμορφο βιβλίο, κρίμα αν δε μπορούν οι σημερινοί γονείς να το βρουν εύκολα!
Un libro decisamente da bambini ma per un adulto è talmente rapido da leggere che non fa mai male ricordarsi che cercare di omologarsi a tutti i costi fa solo soffrire. L’edizione del battello a vapore del 1993 ha una copertina molto più appropriata visto che i protagonisti sono Lolo e Lala e niente, mi ha ricordato che non ce ne deve fregare nulla di quello che dicono o pensano gli altri, chi veramente ci vuole bene e apprezza per ciò che siamo non cercherà mai di cambiarci.