El autor de estos tratados ilumina el prodigioso infierno de la obra cervantina, un infierno donde el diablo y sus secuaces toman formas a veces esperadas pero casi siempre impredecibles. La posesión demoniaca, el ritual del exorcismo, lo objetos fáusticos, la satanización de las minorías y los vericuetos del bestiario diabólico son sólo algunos de los temas que comprende este viaje al corazón de las tinieblas literarias. Afincado en los rigores de la más pura tradición cervantina, este libro es, sin embargo, una sucesión de asombros, una prueba más de cuánto tienen todavía por decirnos la obra y la compleja fe de Miguel de Cervantes en Dios, Satanás y, sobre todo, en la literatura.
Este libro escrito por el brillante autor Ignacio Padilla, quien desgraciadamente nos dejó hace unos pocos meses a una muy corta edad, es un análisis de la presencia del diablo en la obra de Cervantes; destacando los muchos puntos de aparición o insinuación de la negra presencia en el Quijote; y la satanización de todo, desde lo muy malo hasta lo muy bueno; porque el diablo puede ser culpado tanto de la mala fortuna, como por la mejor de las suertes y los poderes, dependiendo de la lectura que se haga.
Esta es la cubierta del libro que yo leí:
Algunas palabras introductorias, en un lenguaje delicioso para disfrutar. Este libro es, con diferencia, una de las mejores cosas que he leído del finado Padilla:
Aquí una muestra de las fuentes consultadas por el escritor:
Enseguida, una ilustración acerca de cómo cualquier cosa puede llegar a ser achacada a obra del diablo:
Aquí un ejemplo de cómo se aprovecha la práctica de satanizar, para tratar de minar la autenticidad de las minorías, en este caso la de los judíos, aunque se puede aplicar a cualquier otra minoría con la que un acusador se sienta desafiado:
La siguiente es una pequeña reflexión sobre los posibles motivos y las estrategias de las que Cervantes se valió para satanizar a los moriscos:
Bajo estas líneas una descripción de cómo Cervantes se aprovechaba de la "brujerización" para tratar de neutralizar el poder de las mujeres ricas o simplemente dueñas a las que se les debía dinero:
En la siguiente imagen, aparece una reflexión de Padilla sobre los posibles motivos que llevaron a Cervantes a convertir su obra en una velada aventura satánica. Según Padilla, poco le importaba a Cervantes la seriedad del tema en sí; él sólo buscaba servir a la Literatura, como -siempre según Padilla- Navokov también utilizaba un tema tabú al servicio de un efecto literario más grande que el mismo tema, su seriedad o su potencial para generar polémica:
Finalmente, unas últimas reflexiones en el libro de Padilla acerca del final del Quijote. Padilla dice que todas las aventuras quijotescas se pueden leer como una gran aventura única de posesión demoniaca, con todas las pesadillas, tormentas, rotaciones de cabeza y vómitos verdes de rigor; que termina con un exorcismo en el cual los demonios o legiones salen convertidos en una manada de cerdos que acaban por dispersarse y dejar libre al pobre Quijote que después de unas horas de sueño reparador se despierta para declararse curado; es decir, exorcisado:
Me parece una lectura de la obra Cervantes muy interesante y rigurosa, presentada en un libro muy bien escrito, que resulta una delicia para disfrutar por lo cuidado del lenguaje y lo acucioso del análisis. Una muestra de que se puede escribir con calidad y deleite sobre cualquier tema que nos podamos imaginar.