Surasul lui Voltaire reuneste cele mai amuzante anecdote si vorbe de duh ale marilor ganditori.
Cand cineva i-a reprosat lui Diogene ca bea la carciuma, acesta a raspuns: „Si ce e rau in asta? Ciudat ar fi sa beau la barbier si sa ma tund la carciuma.”
Cand un grup de aristocrati ranchiunosi i-a tras o bataie sarcasticului Voltaire, unul dintre ei a exclamat: „Nu-l loviti in cap, pentru ca de acolo poate iesi ceva bun.”
Cautam fericirea - a scris Voltaire - fara sa stim insa unde, asa cum oamenii beti isi cauta casa, aproape siguri ca au una.
Dupa ce filosofii Hegel si Schelling s-au angrenat intr-o harta publica, ziaristul satiric Moritz Saphir a afirmat sententios: „Filosofii gandesc obscur, dar defaimeaza cu multa limpezime.”
Dand dovada de o mare modestie, ultimele cuvinte ale lui Auguste Comte pe patul de moarte au fost: „Ce pierdere mare pentru omenire!”
Freud, a carui psihanaliza interpreta gesturi uzuale drept expresii ale inconstientului refulat, a sfarsit prin a fi victima propriilor sale teorii, iar cand isi rasucea o data un trabuc si si-a dat seama ca este privit cu malitiozitate, a comentat: „Uneori un trabuc nu este nimic altceva decat un trabuc.”
La intención original de Pedro González Calero, profesor de filosofía, cuando escribió el libro “Filosofía para bufones”, allá por 2007, era el de crear un documento ameno y legible para sus alumnos, para que germinara en ellos la filosofía –amén de llevar a cabo un muy personal ejercicio de distracción–; es decir, como asienta Mercedes Jansa, “divertir al mismo tiempo que instruir”. Tan rotundo resultó el éxito de dicha obra que González Calero preparó una nueva entrega: “La sonrisa de Voltaire. Más filosofía para bufones” que, supongo, tuvo si no el mismo, al menos bastante éxito también. Con estos recuentos de anécdotas, frases y menesteres que abarcan desde los grandes pensadores griegos hasta los filósofos estructuralistas y deconstructivistas de la segunda mitad del siglo XX, este autor buscaba “dar satisfacción a los que se hacen preguntas”, sin embrollos ni elucubraciones herméticas, sino siempre escrutando el lado amable y divertido de las peripecias filosóficas. Como rotula Jansa, “En ‘La sonrisa de Voltaire’ las reflexiones de los filósofos son algo menos esquemáticas que en ‘Filosofía para bufones’, pero su autor reconoce que hay veces que busca la broma o la simplificación para quitar a la filosofía un ropaje de severidad en ocasiones banal. Cuando se le reprocha que su afán didáctico puede quedar oculto por cierta frivolidad, echa mano de los clásicos y adapta una cita de Pascal: ‘Burlarse de la filosofía también es filosofar’.” Dividido en cinco apartados (filosofías antigua, oriental, cristiana, moderna y contemporánea), este libro es un excelente asilo para seguir indagando sobre el sentido de la cruel, sarcástica e irónica existencia.
It is a collection of anecdotes about the lives of numerous philosophers and thinkers throughout history. Most of them are nasty, ironic and sarcastic comments, as well as details of their lives. It is an entertaining, funny and curious book. This is the second one in particular. I have yet to read the first one by the same author. By the way, I loved the drawn caricatures of some of them.
REVIEW EN ESPAÑOL:
Es un conjunto de anécdotas sobre la vida de numerosos filósofos y pensadores a lo largo de la historia. La mayoría de ellas son pullas entre ellos, comentarios irónicos y sarcásticos, así como detalles de sus vidas. Es un libro entretenido, divertido y curioso. Concretamente éste es el segundo de ellos. Me falta leer el primero del mismo autor. Por cierto, me encantaron las caricaturas dibujadas de algunos de ellos.