Fidencio contempla aquella la hilera se prolonga calle abajo. Él mira al que sufre con Sus Ojos Apacibles y lo penetra con Su Fuerza. Él ve y oye y huele el interior de Sus enfermos, las acciones que otros hacen a escondidas, lo que ocurre a gran distancia, lo que viene, los corazones distantes de Sus hermanos. No son pobres los pobres, no son ricos los sólo son pobres los que sufren un dolor.
Felipe Montes nació en Monterrey, México, en 1961. Construye, desde los trece años, un extenso poema narrativo titulado Monterrey, una saga río de un realismo mágico cuyo universo literario condensa los mitos y la vida cotidiana que coexisten en su ciudad natal y su región. Sus libros publicados hasta el momento son Casa natal, Catedrales, El Vigilante, El Enrabiado, Sólido azul, El Evangelio del Niño Fidencio, Dolores, La Casa Natal y El Pozo De Fuego, Rosalma, Yerbabuena, Barrio de Catedral, De brasas y cenizas, La Hacienda de la Soledad y Catalina y el ángel. Estas obras, en sus versiones impresas, se distribuyen en catorce países, y algunas de ellas han sido traducidas al francés, al inglés y al italiano. El Enrabiado ha sido considerada una de las mejores obras escritas por integrantes de su generación.
No lo hubiera leído si no fuera por el club de lectura. En lo particular me gustaría que tratara más sobre el entendimiento del mito y lo que gira alrededor del niño Fidencio en la región, pero fue más una compilación de los "milagritos" a modo muy repetitivo y con elementos literarios (que yo imagino eran para darle novedad) que resultan en una lectura muy cansada. No recomiendo.
Es como leer una carta del Tarot. El Niño Fidencio está tan lleno de misterios y de realismo mágico, que leer este libro es como ver la carta e inventarse una historia detrás de ella. Incluso el lenguaje de la historia, la manera de contarla, los parajes, episodios completos llenos de penumbras, desierto, cosas fantásticas, enfermos-monstruos... es como leer un sueño. Sigo teniendo muchas dudas sobre El Niño: este libro no echa mucha luz hacia el hecho histórico y contundente de una persona que cura en el desierto de Espinazo; sin embargo, la fábula vale la leída. Después de leer El Enrabiado y éste, concluí con que me gusta el estilo de Felipe Montes y que sin falta, el próximo Octubre, voy a visitar la casa del Niñito.
Me pareció interesante la manera en la que manejo el lenguaje el autor, haciendo coros con los enunciados cortos y repeticiones. Esta escrito como un evangelio. Sin embargo como soy muy asquerosa, pues si me dio asco la metodología del niño curandero.