Un libro iluminador sobre uno de las características principales y las grandes herencias de la literatura romántica y post-romántica: el sueño y la noche. La prosa de Béguin es impecable (así como la traducción a cargo de Mario Monteforte Toledo, revisada por Antonio y Margit Alatorre) y es evidente que este libro fue escrito en una época en que el "método" de los críticos literarios era leer de manera cuidadosa y apasionada las obras que criticaban, antes de someterlas al tamiz de un aparto crítico específico. Lo cual no significa que el estudio de Béguin no sea riguroso, sino que no por riguoroso deja de ser ameno y emocionante. Cada una de las secciones encuentra un excelente balance entre la biografía del autor y su obra, sin caer en la tentación de psicoanalizar a los autores. En ese sentido, para quienes no estamos familiarizados con el romanticismo alemán, es una excelente introducción a sus principales autores (Jean Paul, Novalis, Teck, Hoffman, Hölderlin). El vínculo que Béguin establece entre el romanticismo alemán y el francés también es importante, ya que es un recuerdo de que las tradiciones literarias nacionales, también lo pueden cruzar fronteras.
Titánico libro por donde se mire: su proceso de escritura fue en un período crítico de la historia (la avanzada del nazismo en Europa en los meses previos al estallido de la guerra) para rescatar la tal vez mayor cumbre del arte alemán (la generación romántica de poetas). Este es un libro prometeico por eso mismo, por buscar rescatar una vez más para el mundo la belleza de una nación en sus peores días, aplastada por los criminales nazis. Además tiende nexos con la generación simbolista y la surrealista, con lo que marca una genealogía de poetas que hicieron de la noche y el sueño la mayor búsqueda espiritual occidental post revolución industrial.
Su lectura me llevó algunos años. No fui constante y solo volvía a él cuando lo necesitaba por lo que de entre medio pasaron decenas de libros. Pero debo decir que la convivencia con Béguin se extrañará y mucho. El alma romática y el sueño ya pasó a ser una de mis biblias, libro de referencia y de educación sentimental.