Volumen que recoge la trilogía Las hijas de la luna roja, El tiempo de la siembra y El sabor de las cerezas.
Argumento: Una de las figuras más poderosas de su tiempo, una soberana capaz de imponer su voz en un mundo de hombres. Todos conocemos a la reina Isabel la Católica, pero difícilmente imaginamos detrás de la gran dama de semblante austero que nos ha legado la Historia a la joven mujer que no estaba destinada a reinar, y que, apasionada como ninguna otra, fue capaz de superar todas las dificultades que le salieron al camino para acceder al trono de Castilla, a la par que supo albergar en su corazón los mejores sentimientos durante toda su vida.
Una obra divertida a la vez que interesante. Con su relato, narrado en castellano antiguo, Ángeles de Irisarri logra transportar al lector a la época, haciendo que el disfrute no se concentre exclusivamente en la trama sino en saborear las formas, los matices y las expresiones propias de otra era. Es necesario acotar que la novela no se centra exclusivamente en la vida de Isabel la Católica, sino que se adentra en la experiencia de otras tres mujeres de distinto origen, así, el lector que espere encontrar una biografía novelada puede sentirse insatisfecho. De cualquier modo, es una obra que merece ser leída.
Ángeles de Irisarri (1947) es una escritora española de novela histórica, interesada especialmente en la época medieval. La novela Isabel, la Reina (2001) está dividida en tres partes: “Las hijas de la luna roja”, “El tiempo de la siembra” y “El sabor de las cerezas”. Con su título, la autora ha querido dejar bien claro que el libro trata de la reina Isabel la Católica. Se trata de una ficción contextualizada en los diferentes momentos históricos que la reina vivió desde su nacimiento a su muerte; los problemas a los que se enfrentó y las ambiciones que le llevaron a cristianizar y a unir España. Sin embargo, esta es también la historia de otras tres mujeres. Y los capítulos han sido divididos en la vida, avatares y felicidades de los tres personajes que acompañaron a la reina. Las cuatro protagonistas, por muy distintas que fueran entre sí, se conocieron y sus vidas entretejen la propia novela. Isabel representa a la soberana y propietaria de los reinos castellanos, Leonor y Juana son unas peculiares marquesas hermanas gemelas, y María es una mujer del pueblo, sanadora y huérfana. El nacimiento de las tres es lo que en un principio les une, ya que este se produjo el mismo día de 1451, el 22 de abril, y bajo la misma luna roja. Este hecho misterioso sobre la luna les acompañará y reunirá en los acontecimientos más importantes de sus vidas. Ángeles de Irisarri narra con el estilo de las crónicas y relaciones de la época, hablando a la antigua y utilizando un léxico arcaico, aunque conocido por los lectores habituales de novela histórica. No obstante, aunque ameno, el texto puede resultar repetitivo al querer remedar los textos del siglo XV. Isabel, la Reina, aunque redundante y un poco machacón en algunos aspectos de su trama, puede parecer una ficción más de las muchas que se han hecho sobre este recurrente personaje histórico. Sin embargo, las historias que se entrelazan con las de Isabel animan al lector a continuar con su lectura y también se percibe el mucho corazón que la autora ha puesto en sus páginas.
Se trata de una novela escrita alrededor de la persona de Isabel I de Castilla. En realidad la utiliza como argumento para justificar las andanzas de otras tres mujeres que habían nacido a la misma hora, el mismo día y año que la reina. Una es una hija adoptada por brujas, otras dos hermanas mellizas que nacen con una mano menos cada una, personajes todos ellos peculiares y la autora, en este caso, establece una relación psicológica entre ellas, que se manifiesta cuando por diversas vicisitudes, coinciden en el mismo espacio. No deja de ser una novela de ficción, que establece vínculos, para mi gusto atípicos entre ellas cuatro. El libro no deja de ser interesante, entra un poco en el ambiente de la época, en zonas tan dispares como la que envuelve a Isabel, dos hermanas de la nobleza de Castilla y por ultimo la hija adoptiva de una bruja, criada completamente en otro ambiente, que acaba viviendo en una ermita de Avila. Libro entretenido, fácil de leer y que tampoco aporta grandes méritos.