La palabra ‘libertad’ es realmente mágica. Levanta pasiones maravillosas, y ocasiona también errores dramáticos. Bastaría preguntarles a Adán y Eva por su felicidad interior, tras elegir libremente la manzana. No somos los primeros que nos preguntamos cómo usarla bien. Muchos lo han hecho antes que nosotros, y han concluido con enorme sabiduría o con enorme torpeza. Este libro trata de mostrar cómo la libertad está orientada al amor . Y cómo esta afirmación tiene una enorme importancia para la vida cristiana. Fazio así lo muestra, de la mano de grandes autores clásicos de todos los tiempos. Crí «Mariano Fazio, vicario auxiliar del Opus Dei, es el único que, desde el fervor y la lealtad, ha desenmascarado a una sociedad incapaz de aupar un mundo esperanzado e ilusionante.» La Razón «Fazio tiene hondura intelectual y dotes de comunicador. Llega a lectores y oyentes, espolea, remueve. Defiende la libertad y el pluralismo. Tiene empuje. Ama la transparencia, tiene empatía y arriesga. Defiende lo esencial y, a la vez, es amante de adaptarse a la realidad cambiante. Un intelectual con evidentes cualidades de gobernar no es agitación ni mera acción, es posible hacerlo pensando.» El Mundo
Hoy fui a una charla con el Padre Mariano en la Universidad Panamericana de Guadalajara.
El libro lo elegimos para todos los clubes de lectura de los colegios hermanos del Altamira.
Me gusta asistir a este tipo de clubes porque de otra manera no sé cómo hubiera dado con esta joya de libro.
El libro trata de ejemplos y antiejemplos de libertad usando los clásicos de la literatura universal.
He leído sorprendentemente muchos de los clásicos a los que se hace referencia, entre ellos:
- Jane Austen, Orgullo y Prejuicio; Emma - Emily Bronte, Cumbres Borrascosas - He leido Dostoyevski pero no el que se usó en este libro - Dumas, El Conde de Montecristo - Tolkien, El Señor de los Anillos
Algunos libros que fueron mencionados pero no he leido, en lugar de sentir que me perdí de las referencias, más bien salí con ganas de leerlos, porque en todos los casos cuando se aludía a un pasaje de un clásico, venía el fragmento citado en el libro.
El autor muestra cómo la gran literatura narra mediante metáforas el viaje de ida y vuelta de la vida humana desde Dios y hacia Dios. Esta obra supone muchas lecturas de grandes autores que se han adentrado en el corazón humano. Dialoga con Dostievski, Calderón, Tolkien, Dickens, Agustín, Kierkegaard, Wilde o Víctor Hugo, por citar unos pocos. Desarrolla numerosas citas de estos autores y de la Biblia porque, apoyándose en literatura es también un libro de espiritualidad, es decir, una llamada a la reflexión sobre el uso de la libertad. Realidad poliédrica que es fundamentalmente «libertad para» y no solo «libertad de». Bueno, sencillo e interesante. Breve, para mi gusto /AEF
A pesar del título, no es un libro sobre literatura, sino más bien de "devoción" cristiana (no diría espiritualidad). Dialoga con autores clásicos de una forma —a mi parecer— un poco sesgada, como extrayendo catequesis a partir de sus textos. En mi opinión, se pueden extraer algunas ideas muy interesantes, pero la mayoría están formadas por interpretaciones un poco forzadas hacia una dirección muy concreta. Se reduceduce así la rica y compleja experiencia de los clásicos.
Cómo la introducción lo dice, no es un libro de literatura, sino de carácter espiritual. Es una gran obra que logra vincular las enseñanzas de Cristo acerca del amor y la libertad; con algunas obras literarias clásicas. Sirve como recurso para explicar lo que es la libertad en el amor a aquellos que gusten de la literatura. Muy recomendable.