Mario Benedetti (full name: Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti Farugia) was a Uruguayan journalist, novelist, and poet. Despite publishing more than 80 books and being published in twenty languages he was not well known in the English-speaking world. He is considered one of Latin America's most important 20th-century writers.
Benedetti was a member of the 'Generation of 45', a Uruguayan intellectual and literary movement and also wrote in the famous weekly Uruguayan newspaper Marcha from 1945 until it was forcibly closed by the military government in 1973, and was its literary director from 1954. From 1973 to 1985 he lived in exile, and returned to Uruguay in March 1983 following the restoration of democracy.
Este libro no es un libro de haikus. O al menos, desde mi humilde ignorancia en este mundillo, no debe ser tomado como tal. Me ha sido necesario comprender esto para disfrutarlo (es más, al principio pensé valorarlo con 3 o incluso 2 estrellas). Sin embargo, acabo de terminarlo y no puedo esperar para releerlo.
Creo que el propio Mario es el que ya nos avisa en la sinopsis sobre qué es lo que nos vamos a encontrar. Nos lo suelta en varias frases clave, pero su capa de humildad característica nos impide entrever el verdadero significado de sus palabras: “Está de más decir que no me considero un ‘haijin’ rioplatense”, “Simplemente, el haiku clásico, como forma lírica, se me figuró siempre un desafío” y “Ahora, con el perdón de Bashoo, Buson, Issa y Shiki, ya considero al haiku como un envase propio, aunque mi contenido sea inocultablemente latinoamericano”. Es decir, el propio autor nos reconoce que está haciendo haikus a su manera, que del haiku clásico se ha quedado más con el continente y la estética que con el contenido y que simplemente se trataba, al menos al principio, de un reto técnico.
Entonces, no nos debemos sorprender si entre estas páginas nos encontramos con algunos chascarrillos o historietas de 17 sílabas que tienen más en común con una greguería que con un haiku clásico. La naturaleza ha desaparecido y ha dejado su lugar a los sentimientos y las pasiones humanas, en paisajes urbanos o incluso sin una ubicación fija. Sin embargo, los haikus de Mario siguen hablando a nuestras almas y, al igual que los grandes autores japoneses, buscan capturar la esencia de las cosas. Mi libro ha venido con una faja que contiene una frase de Raquel Lanseros que yo también creo que describe a la perfección este volumen: “Mario Benedetti posee la inteligencia de desvelar las cosas y la ternura de comprenderlas”.
Por lo tanto, sentémonos a comprender las ideas y los sentimientos que Benedetti nos consigue capturar en estas 17 sílabas. Dejémonos llevar y olvidémonos de lo que suele ser un clásico haiku japonés. Y, si me permitís la recomendación, el libro se puede disfrutar todavía más si nos sentamos con esa música de fondo que tanto nos emociona y nos (auto)recitamos cada poema en voz alta. En mi caso, cayeron algunos tangos argentinos relajantes (https://open.spotify.com/user/1114316..., Malena es absolutamente precioso) que me mantuvieron expectante y con la mente abierta.
Creo que aunque se denomine como haikus realmente no lo son, o al menos no son como los japoneses. Algunos de ellos me parecieron graciosos y la variedad de temas que abordan son bastante amplios, cada uno es distinto. Aunque no esperes un libro de gran lectura, al final los haikus son poemas muy cortos.