Seck voit le corps de son père, mort depuis dix ans, diriger sa vie. Et il lui obéit. Karen, elle, rêve de monstres gigantesques surgissant des flots, mais parvient malgré tout à garder les pieds sur terre pour deux, elle et Seck. Mais Seck est fragile, et peu à peu tous les éléments se mettent en place pour provoquer en lui une lente descente au cœur des ténèbres…
Creo que, sin ser una mala historia, no me resultó demasiado maravillante que digamos, en parte porque la leí apurado y medio distraído. Lo que menos me atrapó fue el guion en sí, que oscila entre lo trillado y lo interesante permanentemente. Lo que sí me pareció buenísimo, y casi lo lleva a cuatro estrellitas, es el dibujo y sus consecuencias. Las caras, las expresiones, la acción, los climas, los colores (o su falta), los armados de página. Todo eso llena al comic de una gran belleza y lo vuelven disfrutable al margen de la historia. Y eso sin contar con las escenas/poemas: secuencias enteras en plan metáfora que transmiten ideas a través de preciosos recursos estéticos. Como cuando se funden dos caras en una para representar un beso apasionadísimo. O el dragón que sale de la boca del protagonista mientras canta que envuelve a la muchacha y la saca a pasear por el cielo.
En resumen, este comic no me marcó lo suficiente como para hacerme fan del autor, pero sí me dieron ganas de seguir leyendo cosas suyas, sobre todo la segunda parte de esta historia, que queda con un final hipersuspensivo.
La verdad es q en sí no esfá mal, lo q se nota mucho el corte q hay, supongo q para continuarlo en el segundo tomo. De todos modos, personalmente, tal y como desarrolla la historia en este te sientes un poco timado y con pocas ganas de continuar... :s