Cet essai s'articule sur un paradoxe : le monde actuel est régi par l'esthétique, le cosmétique alors qu'il n'existe plus d'oeuvre d'art dans le sens fort du terme. L'auteur constate la fin du régime traditionnel de l'art au profit d'oeuvres à sensation aux repères et à l'identité éphémères.
Ovo započne nekim ludim tempom u kojem sam prepoznavala divne opaske, a onda negdje na trećini knjige autor ode u neke sfere koje su jedva opipljive i za samu teoriju.
J’ai avis assez controversé sur ce livre qui m’a été recommandé par mon prof de philo et dont l’auteur a été son prof. La thèse d’Yves Michaud est la suivante : l’esthétique n’est plus le propre de l’art ou plutôt il y a un délayage de l’esthétique dans l’art.
Dans un premier temps, je trouve que le développement des arguments est bien fait. Chaque partie / chapitre s’enchaîne logiquement. L’état des lieux de l’art est décrit de manière pertinente avec une sorte de chronologie des mouvements artistiques rattachés à une étude sociétale.
Cependant j’ai trouvé qu’il y avait des fois une confusion entre ce qui est par essence une œuvre d’art et ce qui n’est qu’esthétique. Ce point aurait mérité une bonne distinction puisque c’est justement ce dont traite l’ouvrage.
Pour autant j’ai trouvé la thèse plutôt intéressante. Effectivement, aujourd’hui, nos sociétés sont régies par l’esthétique, la beauté. Il faut que ce soit « instagrammable ». Après est-ce que cette esthétisation du quotidien vient enlever la beauté de l’art, je n’irai pas jusque là. Ou du moins, c’est que la beauté en art doit peut-être opérer un déplacement pour que l’art continue de se distinguer d’une beauté triviale. Mais ce n’est que mon point de vue. Peut-être que la définition de la beauté doit évoluer. En utilisant des mots, nous pouvons les transformer, leur donner un autre sens mais surtout ce qui est compris dans la définition évolue aussi (comment définir l’art lors de l’apparition de la photographie). Peut-être que c’est là que se joue tout le problème : il faut revoir la définition de la beauté et de l’esthétique. Inventer un nouveau mot pour distinguer la beauté artistique de la beauté de la société.
A (muy) grandes rasgos, Michaud habla de cómo la estética ha sustituido al arte y las consecuencias que esto tiene en la reflexión filosófica actual. Para llegar a esta conclusión, se vale de un repaso del pensamiento de varios críticos que han contribuido en los últimos años al desarrollo de la crítica de arte como: Greenberg, Danto, Rosenberg y Dickie. Libros como este resultan de gran importancia para tratamiento de temas relacionados con la filosofía del arte, pues son tratados con la seriedad e información necesarias para hacer crecer el debate en el terreno estético. Michaud no habla de una propuesta como tal que intente dar respuesta a los problemas o críticas que el arte contemporáneo enfrenta (y que es uno de los temas centrales de este texto), pero me parece que da cabida una reflexión bien fundamentada para quienes están interesados en el tema. Casi al final del libro, Michaud habla de él triunfo de la estética, que consiste en el hecho de que el arte pueda encontrarse en estos tiempos en todos lados y hace derivado de esto, un análisis de la moda y el turismo como actividades a través de las cuales el hombre busca identidades (en el y en otros) y experiencia estética, pues estas experiencias son lo que para Michaud, "queda del arte".
Lo que se propone en este libro es algo muy sencillo. El arte se sale del museo y se evapora abarcando cada rincón del mundo volviéndolo bello, extremadamente bello. El arte se sale del museo, primeramente porque las obras eran de dimensiones enormes con el expresionismo abstracto, después vino el performance, y el museo no tenia donde integrarlo, con el land art el museo ya ni siquiera formaba parte del juego. Llego Duchamp y desacralizo las obras de arte, volviéndolas ordinarias, y con ello, para cualquiera, hizo el ready made y entonces ya no solo es para cualquiera si no que es cualquier cosa. Warhol hizo sus reproducciones masivas y al contrario de Duchamp, el sacralizo los objetos mas comunes como un jabón, una Coca Cola o una hamburguesa de McDonalds. Entonces el arte pierde ese aura de grandeza que intimidaba al espectador y se vuelve comercial. Tan comercial que los políticos utilizan arte para sus slogans, regímenes y movimientos políticos se afilian a los artistas, el diseño es para todo el mundo, las personas ya no son feas porque se operan, los muebles son hermosos, los productos que se compran en el supermercado son llamativos, todo se vuelve hermoso. Antes lo hermoso se encontraba en los museos, ahora esta en todas partes. “El arte no desaparece por su evaporización, si no al contrario, por exceso”. La belleza ya esta en todas partes menos en los museos, en los museos solo quedo la esencia de lo que se llamo alguna vez arte. El arte pierde el monopolio de la imagen, los artistas se vuelcan a nuevas técnicas tratando la imagen en el cine, la fotografía y la televisión. Es el fin de los grandes relatos, es el tiempo de la liberación, o como algunos odian pensar, el tiempo del “todo se vale”. En vez de que el mundo se transforme a una sola cultura mundial, se vuelve un solo mundo con múltiples culturas. Entonces el museo se acopla a este nuevo mundo moderno, es el quien salvaguarda el valor de culto y al mismo tiempo sometiéndose a los valores de exposición y publicidad. Igualmente fuera de este, el mundo es todavía mas bello. Me encantaría saber lo que piensa Michaud después de meterse un ratito a Instagram.
In a very astute manner, it describes a new regime of art, one where aesthetics replaces art, where the experience of art takes precedence over objects and works, where procedures and postures replace properties, where transactions and relationships make substance.
In the first chapter, from an ethnographical viewpoint, this new regime is described in its functioning, whilst the second chapter unveils its historical provenance. The third chapter touches upon the consequences it has for aesthetic reflection surveying the different philosophical and sociological positions with regard to 20th century modern and postmodern art - from Benjamin and Greenberg to Danto, Dickie and Goodman (and many others along the way). The fourth chapter concludes with some reflections on what the triumph of aesthetics might mean for contemporary art, its production, its reception - it links hedonism with the boom of tourism in recent decades, what that means in terms of cultural identities and, I would say, how much anthropocentric it has become.
_ "To the transformation of art into ether or gas responds the evanescence of experience. This experience must then be framed by strong rituals, very strong even, to be identifiable, that is to say, for one to know quite simply that there is an experience."
Michaud ci fornisce gli strumenti per comprendere lo stato dell'arte contemporanea.Partendo dal ready made (qualsiasi oggetto può essere opera d'arte) arriva a due conclusioni:l'arte al giorno d'oggi si è vaporizzata e tutta l'esperienza umana si è estetizzata. Alle opere d'arte si sostituiscono le esperienze e l'arte è più nell'effetto artistico(o nell'artista),che negli oggetti.L' effetto artistico (più che un'opera d'arte) spesso corrisponde ad una sensazione vaga e diffusa... Si consiglia, dopo aver letto questo libro, di abbinare i libri di Zygmund Baumann...