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Cuerpo de amor

La mística de Alda Merini es profundamente carnal. Eso no la hace más provocadora, sino más honda, reveladora, necesaria. El Cristo de Alda Merini nace de una soledad es la posesión por el hombre hecho palabra, un hombre al que ama y traiciona.
Más allá de lo religioso, Cuerpo de amor es un libro que no admite miradas reduccionistas. El acercamiento de Alda Merini a Cristo admite lecturas tan distintas que rozan lo contradictorio para acabar demostrando que a veces los puntos de vista más alejados son los más cercanos. Hondamente carnal, carnalmente espiritual, Alda Merini nos dice, dolorosamente de tan no se tiene alma, no se tiene cuerpo se es, alma se es.

95 pages, Paperback

First published January 1, 2001

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Displaying 1 - 10 of 10 reviews
Profile Image for Adriana.
338 reviews
May 31, 2018
Este poemario está completamente dedicado a la figura de Jesús y a la relación muy íntima que se plantea con él, con una perspectiva mística y carnal. Nada aparece porque sí, todo es retomado y retrabajado y hay ideas muy definidas (iba a decir claras pero son más bien oscuras) sobre la vida, la muerte, el amor, la obediencia, la traición, el sufrimiento, la desesperación, nada de giladas, todo muy deep. La verdad me encantó, además es muy lindo de leer. La edición es bilingüe y tiene un papel re lindo. Copio el primero:


Yo que estoy cerca de la muerte,
yo que estoy lejos de la muerte,
yo que encontré un surco de flores
al que di por nombre vida
porque me sorprendió,
mucho me sorprendió
que de una a otra ribera
de desesperanza y pasión
hubiese un hombre llamado Jesús.
Yo que lo seguí siempre en silencio
y me transformé en discípula
de la espera del llanto,
yo te puedo hablar de él.
Yo lo conozco:
llenó mis noches con terribles estruendos,
acarició mis vísceras,
blancos dejó mis cabellos por el asombro.
Me hizo joven y vieja
según las estaciones,
me hizo florecer y morir
infinidad de veces.
Pero yo sé que me ama
y te diré, aunque no lo creas,
que siempre se preanuncia
con gran frescura en todo su cuerpo
y sientes como si volvieras a vivir
y tus ojos miraran por vez primera el mundo.
Y ésta es la fe, y éste es él,
que te busca por todas partes
aunque te escondas
para que no te encuentre.
Profile Image for Sylvia Estrada.
Author 5 books10 followers
April 12, 2020
Mística, loca, inquietante. Esos son los calificativos que suelen aplicarse a Santa Teresa de Jesús. Al comenzar la lectura del libro “Cuerpo de Amor” (Vaso Roto, 2009), me pareció que esas mismas palabras podían definir a su autora: la poeta italiana Alda Merini.

Merini nació en 1931 en Milán. Hija menor de un matrimonio de clase media, tenía 15 años cuando publicó sus primeros poemas. Meses después sería internada en un hospital psiquiátrico. Desde entonces y hasta 1979 la escritora padecería largos periodos de enfermedad, que la recluyeron por casi dos décadas en diferentes manicomios e influyeron en su obra de manera definitiva.

No es casual que fuera en los años 80, a partir del libro “La Tierra Santa” (Pre-Textos, 2002) cuando Merini comenzó a escribir versos de tono religioso. Ella misma definió su salida del psiquiátrico ―donde le dieron electrochoques, estuvo aislada y fue separada de sus tres hijas― como un milagro, una resurrección.

“Cuerpo de Amor” ―publicado en Italia en 2004, cinco años antes de su muerte― tiene como subtítulo Un Encuentro con Jesús. Varios de los 38 poemas que integran este volumen, algunos de ellos escritos en prosa, son una suerte de diálogo con Cristo.

Esta figura divina, al igual que Merini, es dueña de una sensibilidad que enchina la piel. Cómo no abandonarse frente a quien es tu igual en fuerza y dulzura. Ya lo enuncia la italiana en un verso: “Cristo es una mujer en el corazón”.

Pero volvamos al tema de la resurrección. La poeta sabe que es necesario demoler toda esperanza y abrazar al dolor para volver transfigurado: “La muerte hace desesperar a los hombres, / pero después de cada desesperación / sucede que de pronto / esa carne que se parecía a todos / se vuelve única y resurge”.

Para Merini la fe, el amor y el deseo pertenecen al mundo físico. Jeanette L. Clariond, traductora de la obra de la italiana al español, dijo en una entrevista a propósito del libro “Delito de Vida” (Vaso Roto, 2018), también de Alda, que “por la carne, se llega al alma”. La regiomontana, quien conoció a la escritora, suele decir que si bien ésta era una mujer corpulenta, poseía una sensualidad indudable.

“Si tú supieras, Dios, / que para conocer a una mujer / hay que amarla, / hay que penetrar en sus entrañas / y sentir el calor de sus gemidos”, apunta la autora sobre el trance de la carne, sobre el gozo del cuerpo, que es también una aproximación a la eternidad.

Jesús “sabe muy bien que el el deseo y el placer son la base de la creación”, escribe Merini justo a la mitad del poemario.

También aparece la idea de que la unión con lo divino lleva en sí una oposición, y sólo las mujeres son capaces de abrazarla: “La mujer llevará en sí todas las contradicciones caras a Jesús: la ternura y el olvido, la condena y la absolución, el alumbramiento y el hijo, la luz y la tiniebla”.

La entrega tiene un precio. El amor es consuelo y refugio, pero implica sacrificio. “Todos los enamorados son mártires”, sentencia la escritora en el antepenúltimo poema del libro.

La divinidad pone a prueba a los hombres, incluso desea las tinieblas para medir el temple de sus criaturas. Ahí, en la oscuridad, está la semilla de la luz que brotará cuando el padre abrace a sus hijos: “Toda cosa bella se vuelve pasajera en las manos de los hombres, pero toda cosa bella besada por Dios se vuelve una rosa roja plena de sangre”.

En el prólogo del libro, Clariond apunta que Merini vivió una santidad poética. Como los místicos, la italiana se abstrae del mundo y, arrodillada, su oración se convierte en “cosas que pertenecen al mundo del poeta”.

¿Cómo se escribe un libro?, a esta pregunta responde la autora en la página final: “Uno se acerca a Dios y le pide: fecunda mi mente, entra en mi corazón y llévame lejos de los demás, ráptame. Así nacen los libros, así nacen los poetas”.

Alda Merini ama a través de la palabra, un poder que la despojó del miedo y el terror que se respiraban en el viejo manicomio de Milán. El asombro, la poesía y la fe la salvaron de la locura.
Profile Image for vuelociego.
112 reviews13 followers
April 6, 2025
«yo te vía ascender las colinas de mi origen».

«Nosotros gozamos de pequeñas ventajas: por ejemplo, yo te amo y desearía que me miraras a los ojos, pero llevo gafas de sol para que no puedas ver mis ojos pues entrarías en mi alma con tus manos y sentirías latir mi corazón en una sola dirección, por ello, mejor pretendo no ver.

De hecho no observo lo que me rodea pero observo lo que sucede dentro de mí, y para sentirlo no se necesitan ojos, para sentirlo no se necesitan labios, para sentir lo que sucede dentro de mí sólo necesito una manifestación tuya de carne, verte por un segundo para hablar de ti a través de los siglos».
Profile Image for David García.
Author 2 books39 followers
October 14, 2025
Enfatiza mucho en la encarnación de Jesús, su naturaleza humana.
Es un poemario sublime, muy tierno como si fuese un diario.
La edición bilingüe hace que sea más rica la lectura.

Destaco algunos fragmentos:

"Sin embargo, yo te recorro a toda hora
y estoy allí en un rincón de la calle
esperando que tú pases"

"Jesús,
por los que han perdido la mente
y los principios de la razón,
por los oprimidos"

"Así nacen los libros. así nacen los poetas"
Profile Image for Renato Tinajero.
Author 11 books31 followers
September 9, 2024
Más que una obra mística (como se la publicita), me parece un poemario devocional. Es difícil engancharse con los poemas si el lector no se acerca a los poemas con la fe cristiana de por medio. Bien lograda la fusión de lo carnal y lo espiritual en la imaginería de la obra.
Profile Image for Laura Taltavull.
47 reviews6 followers
March 29, 2025
"en compañia de un amor
que nadie jamás cuestionará
pues con nadie lo hemos hablado"
Profile Image for Mar Panzano.
106 reviews24 followers
March 13, 2021
«la carne que sufre y jadea
y que se cubre de velos y palabras»

—Alda Merini (Milán, 1931).

La palabra, ya sea hablada o escrita, tiene un gran poder “invocador”, haciendo que aquello que no se ve exista y ocupe un espacio entre nosotros y lo demás. La palabra es creación y quien la esgrime se convierte en creador. Ya lo decía Juan al comienzo de su evangelio: «En el principio existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios; además la Palabra era Dios».

Las palabras llenan nuestros vacíos de incomprensión, aquellos puntos ciegos dentro de nosotros en los que nos perdemos; a través de ellas intentamos darle un sentido a una existencia que tal vez no lo tenga, convirtiéndose a su vez en la imagen que nos devuelve el espejo, lo que precede al interrogante y acontece en nuestra realidad.

Ahora mismo, las palabras que pronuncio están cargadas de profundo erotismo, como si estuviesen siendo escupidas directamente por la boca de Eros. Y es en el erotismo dónde también encuentro ese misticismo con el los griegos nombraban el mundo y los cristianos dejan tocarse por la pasión ciega que tiene el nombre de Cristo y el silencio de Dios.

Alda Merini en este poemario convierte la palabra sagrada en algo completamente sensual, abandona el cuerpo y el alma por un lenguaje carnalmente espiritual y se deja caer en lo brazos del Hombre hecho palabra, en el silencio que sigue a su muerte y llena el alma de amor, que como muchos, se vive en la intimidad y soledad de los amantes que hablan sin necesidad de palabras.
Profile Image for Aleida Salazar.
Author 4 books45 followers
February 16, 2014
"...yo te vuelvo a negar por temor al llanto.
Sin embargo yo te recorro a toda hora
y estoy allí en un rincón de la calle
esperando que tú pases.
Y tengo un pañuelo, amor,
que nadie jamás ha tocado,
para enjuagar tu rostro."

Alda Merini.
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